Lavadero Político 03/05/26

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Estimado ciberlector, nuestro reportero Sabueso (sí, Sabueso, con S de “si hay expediente, lo olfatea”), se metió ahora al mundo del ICAPET, ese instituto que debería capacitar para el trabajo, pero que en la revisión de la ASF terminó dando una clase práctica de cómo los cargos públicos en Oaxaca a veces funcionan como lavadora: uno sale con manchas de una dependencia y aparece planchadito en otra.

Resulta y resalta que la Auditoría Superior de la Federación revisó al Instituto de Capacitación y Productividad para el Trabajo del Estado de Oaxaca mediante la Auditoría de Cumplimiento 2024-E-20010-19-1481-2025, número 1481, en modalidad presencial. El universo fiscalizado fue de ciento diecinueve millones ciento cincuenta y ocho mil seiscientos pesos ($119,158,600.00), y la muestra revisada ascendió a ciento tres millones cuatrocientos setenta y dos mil cuatrocientos pesos ($103,472,400.00), equivalente al 86.8 por ciento de los recursos. Es decir, no fue una mirada de pasillo: le metieron lupa a casi todo el dinero que importaba.

Estimado ciberlector, y aquí viene lo sabroso. La ASF determinó un millón cincuenta y dos mil trescientos treinta y seis pesos con treinta y cuatro centavos ($1,052,336.34) pendientes por aclarar, por pagos realizados a tres trabajadores que no cumplían con los requisitos establecidos en el perfil académico. Esa observación quedó formalizada en el Pliego de Observaciones 2024-E-20010-19-1481-06-001, con probable daño o perjuicio a la Hacienda Pública Federal, más las cargas financieras que se generen hasta su reintegro. En cristiano, estimado ciberlector: se pagó con dinero público a personas que, según la ASF, no acreditaban el perfil que el propio instituto exigía.

Es una lástima que la auditoría no mencione los nombres de esos tres trabajadores. Pero el dato duro alcanza para preguntar lo importante: ¿quién los contrató?, ¿familiares o amigos de quiénes son?, ¿quién revisó sus expedientes?, ¿quién validó que cobraran?, ¿quién firmó o permitió que se ejerciera ese recurso? Porque un millón de pesos no se va solo; necesita puerta, llave y alguien que mire para otro lado.

Desde el 1 de diciembre del 2022 y hasta diciembre del 2024, quien mal comandó al ICAPET fue Giovanni Jahir Rojas Pacheco.

Después vino el brinco. Giovanni desde hace un año, lo convirtió la maestra Angélica Pérez en director académico del COBAO, y en ese mismo puesto lo sigue sosteniendo la profesora Delfina Guzmán Díaz.

Pero eso no es todo, estimado ciberlector. El informe de la ASF también deja otro olorcito: en adquisiciones, arrendamientos y servicios, el ICAPET tuvo contratos adjudicados de manera directa y expedientes con fallas. La auditoría revisó el contrato de vigilancia PABIC/EST/177/2024 y los contratos ICAPET/AD/CONT/001/2024, ICAPET/AD/CONT/002/2024, ICAPET/AD/CONT/003/2024, ICAPET/CONT/ARR/01/2024 e ICAPET/CONT/ARR/02/2024. Ahí encontró que dos contratos carecieron de constancias de registro en el padrón de proveedores; otros dos se adjudicaron de manera indebida conforme a la normativa federal y no se proporcionaron montos máximos y mínimos para determinar rangos de adjudicación; y otro contrato careció del documento que fundamentara y motivara la adjudicación directa.

Luego la ASF fue más allá: señaló que varios contratos no se formalizaron con los requisitos mínimos establecidos en la normativa, y que los contratos de arrendamiento ICAPET/CONT/ARR/01/2024 e ICAPET/CONT/ARR/02/2024 se formalizaron de manera indebida en la normativa estatal. Cierto, los bienes y servicios se reportaron como ejecutados y soportados con actas, fotografías, facturas y entregables; pero eso no borra lo demás. Una cosa es que entreguen algo, y otra que el procedimiento nazca chueco. En administración pública, estimado ciberlector, no basta con que “salga el evento”: también debe cuadrar el camino por el que se gastó el dinero.

Por su parte la Secretaría de la Deshonestidad, Transparencia y Función Pública, que mal comanda la dama de Latón Leticia Reyes, abrió el expediente DQDI-B/0626/09/2025 para determinar posibles responsabilidades administrativas. Ese expediente aparece relacionado con observaciones sobre recursos reintegrados, compatibilidades laborales y fallas en adquisiciones. Pero, usted ya sabe cómo funciona esto, porque viene el clásico giro oaxaqueño: se abre el expediente, sí; se promueve la acción, sí; pero mientras tanto el personaje principal ya anda en otro cargo.

Dicen las lenguas viperinas conocedoras que el desempeño de Giovanni Jahir Rojas en el COBAO como director académico, es totalmente gris, y es que no tiene conocimiento del modelo educativo, tampoco da atención en planteles, y es que el señor solo es la pose y faltar a trabajar, así como lo hacía en el ICAPET; además, organizaciones feministas lo han señalado públicamente por presuntos antecedentes de acoso cuando fue titular del Instituto de Productividad. ¡Qué tal!

Actualmente, la ex diputada Rosalinda López García es directora general del ICAPET, y también tiene muchos señalamientos y denuncias públicas, lo de siempre, y lo que es negocio conocido en ese instituto, los cursos fantasmas en varios planteles, los cuales dejan ganancias millonarias.

Estimado ciberlector, el asunto no se puede leer como “un millón observado y ya”. El fondo es más peligroso: el ICAPET pagó a personal sin perfil acreditado, tuvo contrataciones directas con expedientes flojos, arrendamientos mal formalizados, compatibilidades laborales que tuvieron que revisarse y acciones promovidas ante Honestidad. Y pese a ese historial, Giovanni Jahir Rojas Pacheco terminó becado en el COBAO, como si el gobierno de la primavera hubiera confundido “investigar” con “reubicar”.

El problema político es ese: la Primavera prometió limpiar la casa, pero a veces parece más interesada en cambiar los muebles de cuarto. Si un funcionario deja observaciones en una dependencia y luego aparece en otra, la pregunta no es solo qué hizo antes, sino qué puede estar haciendo ahora. Porque las malas mañas no se van de la noche a la mañana.

Esperemos que un día entiendan que ni el COBAO y otras dependencias no son una agencia de colocación para cuadros raspados y enlodados por quedar bien con quien reparte la nómina.

P. D. Parece que en el jardín primaveral no se castiga el desorden, se le da nombramiento.

Al tiempo…

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Este domingo 3 de mayo, Ariadna Montiel Reyes asume la dirigencia del partido guinda y, con ello, se saca la rifa del tigre. Morena enfrenta una de sus etapas más complejas, con tensiones internas acumuladas y el proceso electoral de 2027 prácticamente a la vuelta de la esquina.

La exsecretaria de Bienestar tendrá, en primer lugar, que meter en cintura a quienes dicen defender el proyecto de nación, pero en los hechos operan en sentido contrario.

Los procesos internos para designar a los coordinadores de los comités de defensa de la Cuarta Transformación ya arrancaron, y varios de los llamados “corcholatas” ni siquiera han dejado sus cargos públicos. Un escenario que, sin necesidad de ser adivinos, anticipa choques, fracturas y, como ya es costumbre, brincos inmediatos hacia otras siglas para quienes no resulten favorecidos.

En otra pista del circo político, la alianza Morena-PT-Verde rumbo a la Cámara de Diputados deberá ser revisada con lupa por Montiel. No solo por los negativos que arrastra Morena, sino por el desgaste que también representan sus aliados. Partidos que, en momentos clave, han condicionado su respaldo y han frenado iniciativas del Ejecutivo federal. Basta recordar el rechazo a la reforma electoral, que impidió alcanzar la mayoría calificada para modificar la Constitución.

En Oaxaca, la nueva dirigente también tendrá mano en la definición de las 10 diputaciones federales que estarán en juego. Actualmente, el Partido Verde controla el Distrito 08, con cabecera en Oaxaca de Juárez; mientras que el PT mantiene los distritos 03 y 06, con cabeceras en Huajuapan de León y Tlaxiaco, respectivamente.

Por ahora, en los jardines primaverales, el anuncio de ir en alianza con el Verde se celebra como si fuera un acuerdo sin fisuras. Pero en política, las sonrisas duran lo que dura la conveniencia.

A partir de mañana, las cosas pueden cambiar.

Y vaya que podrían cambiar.

Conste.

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Nuestra reportera totalmente chaira nos informa que en Morena Oaxaca ya empezó el calentamiento de motores… y no precisamente por vocación de servicio, sino porque a varios ya les dio frío imaginarse fuera de la beca dorada.

De acuerdo a nuestra reportera, en unos 15 días vendrían las primeras mediciones para empezar a separar a quienes sí traen números de quienes solo traen porra, lona y sueño guajiro. Y para la siguiente etapa se estaría perfilando el primer corte rumbo a las candidaturas federales, luego locales y las municipales.

O sea, estimado ciberlector en lenguaje cristiano electoral: viene la limpia… y más de uno ya anda rezando para que la encuesta no lo agarre sin pueblo.

En Oaxaca hay 10 distritos electorales federales y el tablero ya se está acomodando. El Distrito 01 federal tiene cabecera en Tuxtepec; el Distrito 03, en Huajuapan de León; y el Distrito 10, en Miahuatlán de Porfirio Díaz.

Y ahí viene lo sabroso, así que tenga a la mano lápiz y papel para anotar quienes ya están anotados para medirlos.

Para el Distrito 10 federal, aparece en la lista Saymi Pineda Velasco, actual secretaria de Turismo, mejor conocida en corto como la “trotamundos del bienestar”, porque entre gira, evento, foro, vuelo y foto, pareciera que el turismo que más promueve es el propio… mientras ya anda en modo campaña soñando con la silla del gobernador Salomón Jara. Se imagina estimado ciberlector, si como secretaria clava las uñas sin recato, que será como gobernadora. ¡Diosito nos libre!

En la Cuenca, el tablero está más cargado que combi en quincena. Para la zona de Tuxtepec aparecen perfiles como Isidro Ortega Silva, “El Jipi”, diputado local; Francisco Javier Niño Hernández, “Paco Niño”, también diputado local; y Vanessa Rubí Ojeda Mejía, diputada local que no quiere quedarse fuera de la jugada.

A la lista se suman nombres que ya se mueven con más cálculo que territorio: la diputada “indígena”, sí estimado ciberlector Miriam de los Ángeles Vázquez Ruiz, hoy diputada federal que ya cambió de camiseta política; Karina Barón Ortiz, actual funcionaria primaveral y que se rumoraba que su grupito político la impulsaría como candidata a la gubernatura, pero parece que no le da; e Irineo Molina Espinoza, músico, exdiputado federal y expresidente municipal, que busca volver al ruedo.

Pero no crea que ahí termina la lista, porque desde el Istmo también se mueve y con bastante prisa una ficha que quiere brincar más alto de lo que le da su propio desempeño. Apunte bien, estimado ciberlector: Emilio Montero Pérez, actual titular del IEEPO, que ya se apunta para medirse en el Distrito 07 federal con cabecera en Juchitán.

Y aquí no hay mucho que adornar.

Su paso por el IEEPO ha sido plano, sin resultados visibles en un sector que no admite improvisaciones. Mientras la educación sigue arrastrando problemas, él ha preferido moverse en lo político, más enfocado en el siguiente cargo que en el actual.

Además, su base territorial tampoco ayuda a la narrativa que le venden. Juchitán, gobernado por él y su hermano Miguel Ángel Sánchez Altamirano, mejor conocido como “El Quetu”, atraviesa un escenario complejo, con una percepción de inseguridad que dista mucho de ser ejemplo de gobernabilidad. Y aun así, desde ahí pretende proyectarse como opción estatal. Pero eso no lo frena.

Porque aunque en público diga que no tiene prisa, en los hechos anda completamente metido en la jugada: ya se dejó ver en el Consejo Nacional de Morena, levantando la mano, buscando reflectores y tratando de posicionarse donde realmente le interesa estar.

Dicen que Emilio Montero está decidido a no quedarse fuera… cueste lo que cueste.

Y en Huajuapan, cómo no, aparece nuevamente Margarita García García, la eterna diputada federal. Esa que ya parece parte del mobiliario legislativo: va, viene, regresa, cobra… pero iniciativas de peso, resultados tangibles o trabajo real para la gente… siguen sin aparecer. Mucho ruido, mucho movimiento… pero todo para su molino y de su parentela. Dicen que esa es la razón por la que anda muy alborotadita, y es que quiere negociar para que se calme con su fallido movimiento Decreto 24.

Dicen los que saben que el fondo político es claro: estas encuestas no solo van a medir popularidad, van a medir quién sobrevive. Porque para muchos, la política dejó de ser servicio y se convirtió en estilo de vida. Y dejar el cargo no es solo perder poder… es perder privilegios, esa vida que nunca imaginaron tener.

Además, el reacomodo con el PT será clave. Morena sabe que el PT en Oaxaca funciona como válvula de escape: donde no hay espacio en la lista guinda, se abre la puerta petista. Y ahí empiezan los acuerdos en corto, los amarres, los “tú me dejas, yo te dejo” y los reacomodos que nada tienen que ver con la gente.

Porque mientras unos presumen territorio… otros solo traen referente.

Mientras unos construyen base… otros viven del cargo.

Y mientras unos creen que ya tienen la candidatura en la bolsa… la encuesta puede convertirse en su peor pesadilla. Sobre todo, porque hay varios que les pasaran factura por sus resultados de la revocación de mandato.

Así que, estimado ciberlector, agarre asiento. Porque en Morena Oaxaca ya empezó la pasarela de los suspirantes: unos quieren diputación federal, otros brincar de partido, otros sueñan con gubernatura… y varios, seamos claros, solo quieren seguir pegados a la ubre presupuestal.

Y ojo… que no se nos pongan tristes, ni se nos achicopalen, los que todavía no aparecen en la lista.

Porque cuentan en corto que más de un funcionario y uno que otro diputado andan ya con el Jesús en la boca… revisando, preguntando, mandando señales, buscando referente y hasta tocando puertas donde antes ni saludaban, porque simplemente no los han incluido. Y claro… no es para menos.

Dicen que muchos ya se acostumbraron a la buena vida, al sueldo seguro, a la camioneta, a los viáticos y a no batallar… la sola idea de regresar a la realidad sí quita el sueño.

Hay varios que ya no duermen… y no precisamente por amor al pueblito noble y sabio. Sino porque sienten que se les puede acabar eso que, durante años, los mantuvo cómodamente lejos de cualquier preocupación… incluyendo, por supuesto, la pobreza.

Pero no coman ansias. Aquí en esta columna apenas estamos empezando a abrir la llave… y lo que falta por salir… viene todavía más enjabonado.

Seguiremos informando…

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En esta historia donde los conversos se dicen puros, habría que rescatar la relación de Enrique Martínez con los sucesivos gobiernos, y su proclividad a ser un personaje que se vende y se deja comprar cada que la conveniencia le llama a la puerta. Sí, porque hoy en la carrera por la rectoría de la UABJO intenta presentarse como un personaje de pureza probada y de cuño 100% universitario, cuando la realidad es que tiene muchas cuentas pendientes con los propios trabajadores de la universidad a los que más de una vez ha puesto en entredicho con tal de ganar él posiciones o dinero.

Bueno, primero habría que recordar que Enrique Martínez tiene amplias ligas con el PT, partido por el que fue candidato y que ahora curiosamente lo está apoyando aunque digan que no es cierto. Ahí está Margarita García García tratando una vez más de manipular al pueblito bueno y sabio con aquella idea del ISR, cuestión por demás equivocada pero que le ha servido para la manipulación de aquellos que no se han enterado que todas las personas deben pagar impuestos.

A través de ese garlito, y gastando muchísimo dinero en redes para manipular la opinión pública, Enrique y Margarita han intentado generar adeptos a base de engañar a las personas. Hoy queda claro que no lo han conseguido. Pero hay más.

Pues resulta que hoy repudia a quienes él mismo ayudó a encumbrar. Aunque lo niegue, Enrique fue uno de los que intentó apoyar la llegada de Gilberto Gamboa Medina a la rectoría de la UABJO hace cuatro años, lo cual habría sido la más grande burla de la historia de los universitarios, porque Gamboa no sólo no tiene historia académica en la Universidad salvo haber estudiado ahí, sino porque es uno de los más conocidos e impresentables prestanombres del viejo de Polanco. Ahí está el documento que él mismo sabe que firmó y que existe, y que es prueba fiel de que sus patrones le dicen qué hacer desde Polanco y que son los que lo han financiado antes como ahora.

Y es justo a partir de esa etapa donde se empieza a entender el verdadero nivel de operación de Enrique Martínez. Porque tras la negociación política de la administración pasada, no dudó en colocar a su propio hermano dentro de la administración de la UABJO, un movimiento que generó molestia interna y marcó un punto de quiebre. Ahí es donde Amílcar decide pintar su raya, no por diferencias menores, sino por la forma en que Martínez empezó a repartir espacios como si fueran botín familiar.

Pero hay otro dato que no se puede dejar pasar. Durante su registro, quien realmente metió la mano fue el llamado “viejo de Polanco”, José Murat. No fue casualidad que aparecieran acompañándolo grupos de alumnos provenientes de la URSE, la Universidad Regional del Sureste, institución ligada a ese grupo político. Porque hay que decirlo claro: esos estudiantes no pertenecen a la UABJO, no votan ahí, y su presencia no fue más que una operación para simular respaldo interno que en realidad no tiene.

Ese episodio retrata con claridad el tamaño de la contradicción: mientras se vende como defensor de la autonomía universitaria, recurre a estructuras ajenas a la Universidad para sostener su candidatura. Es decir, autonomía en el discurso… y operación política externa en los hechos.

El pequeño problema es que las cosas no le han salido como quisiera y realmente ahora se ha quedado solo porque sus patrones de Polanco no le contaron toda la película completa y pensaron que con sus apoyitos de siempre iban a conseguir lo que no ha logrado hacer a través de consensos.

Ahí está la muestra de que lo que se hace mal, siempre va a terminar mal. Pero las pruebas no mienten. Y, como suele decirse, siempre hay un tuit que delata. Bueno, no uno sino varios. Vean:

 

 

El caso es que con todo y eso Enrique Martínez ahora pretende presentarse como un candidato “digno” y defensor de la autonomía universitaria cuando queda claro que de digno ni de defensor tiene nada porque cuando ha necesitado poner todo en entredicho con tal de salvarse él y sus intereses, no ha dudado en hacerlo.

Qué lamentable que hoy su único intento por salvar su posición como candidato sea únicamente la diatriba y la descalificación a sus adversarios, que además no han querido pagarle con la misma moneda porque eso sería poner a la universidad en una posición aún más difícil. Más temprano que tarde se va a tener que comer sus palabras y hacer de su supuesta dignidad un entripado cuando termine entendiendo que el camino no era ese.

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Nuestro reportero come cuando hay nos informa que Raúl Bolaños-Cacho Cué, alias el “miau miau” de los Murat, presumió en sus redes una publicación desde el Pleno de la Cámara de Diputados, muy serio él, hablando de primer empleo, juventudes mexicanas en el exterior, ciberacoso, violencia digital, datos personales, hidrógeno renovable e inteligencia artificial. Puro menú legislativo… lástima que en Oaxaca ni lo ven, ni lo sienten, ni lo tragan, ni lo recuerdan, salvo cuando hay foto, cargo o acomodo.

Pero lo sabroso no estuvo en el texto, sino en la imagen. Ahí aparece sentado con Mariana Benítez Tiburcio, mejor conocida en Oaxaca como la “Telesa”, la hembla más mala del priismo reciclado al morenismo, esa que en sus propias redes se pone intensa con frases como: “Morena: las causas del pueblo se defienden con convicción, voz y pasión”. ¡Ay, estimado ciberlector! Qué bonito suena cuando lo escribe alguien que viene del PRI y ahora posa como si hubiera nacido en asamblea de base.

Como el pecho de nuestro reportero no es bodega, resulta y resalta que el empleado más traicionero de los Murat subió la foto con la “Telesa”, pero dicen los que saben que ordenó no mencionarla, por su mala reputación política, jejeje (el comal le dijo a la olla,). Mariana, por su lado, tampoco no lo subió a sus redes pero ni de chiste.

Se sientan juntitos, conversan, aparecen en cuadro… pero a la hora de etiquetarse, ambos se hacen los desentendidos. Como quien dice: se buscan, se hablan, se entienden, pero no se comprometen públicamente. Política de clóset legislativo.

Dios los hace y ellos se juntan, dice el dicho. Porque el “miau miau” también resultó bastante “teleso”: sonríe, posa, traiciona, cambia de discurso y se acomoda donde caiga blandito el hueso.

Por cierto, dicen que la Telesa, por su parte, anda más animada que muchos morenos orgánicos, defendiendo causas del pueblo (el chiste se cuenta solo)… aunque en su historial todavía se escuche el eco tricolor.

¿Y los 43? ¿Y Oaxaca? ¿Y la congruencia? Bien, gracias.

Estimado ciberlector, no cabe duda que estos dos son tal para cual: becados dorados de la política, profesionales del brinco y la traición, expertos en aparecer donde hay presupuesto y desaparecer donde hay territorio. ¿o usted los ha visto en territorio haciendo talacha?

Nunca están cuando la gente los necesita, pero qué puntuales son para posar, acomodarse y vender la idea de que están trabajando. Arribistas, les dicen… je, je, je.

Y uno se pregunta: ¿será que la Telesa ya se está preparando para robarles otro hueso? ¿O será que el miau miau ya encontró nueva camada para seguir ronroneando en la política?

¡Qué poca memoria…! La porra les saluda…

P. D. Porque entre desleales no se etiquetan… se reconocen.

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Y como si en Oaxaca el servicio público ya fuera parte de un festival infantil permanente, este Día de la Niñez nos regaló una postal digna de concurso… pero de disfraces, no de responsabilidades.

Primero, desde el mundo judicial sí, ese donde se supone que se imparte justicia, no ternura caricaturizada, apareció la magistrada federal Berenice Ramírez Jiménez, mejor conocida en los pasillos como Bere Temu. Resulta que decidió “trabajar con alma de niña”, según presumió en redes, luciendo más en modo fiesta temática minions, que en toga y birrete institucional.

Y uno pensaría: bueno, un detalle simpático, un guiño humano… pero no, estimado ciberlector. El problema es cuando la forma refleja el fondo. Porque si algo caracterizó su paso por el Tribunal Superior de Justicia de Oaxaca, fue justamente esa sensación de que todo se manejaba con ligereza, como si impartir justicia fuera un juego de escritorio y no una responsabilidad de Estado.

Porque sí, una cosa es humanizar el servicio público… y otra muy distinta es ridiculizarlo.

Al final, lo que deja este Día de la Niñez no es nostalgia… es evidencia.

Evidencia de que hay funcionarios que confunden cercanía con ocurrencia, y ridiculo.

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Nuestra reportera parlamentaria nos informa que en Oaxaca hay diputados que confunden la curul con un salón de clases… y la agenda legislativa con un festival infantil. Y si no, ahí tiene usted a César Mateos, legislador de línea flavista (sí, del team sembrador profesional de la discordia) que ahora decidió reinventarse como promotor de la sana alimentación con su nuevo personaje: el “Capitán Mazorca”, (el chiste se cuenta solo…).

Porque sí, estimado ciberlector, mientras el estado arrastra problemas estructurales en seguridad, educación, servicios públicos y cumplimiento de la ley… el diputado anda de gira como si fuera influencer escolar, anunciando que recorrerá distritos con huertos, pláticas y un personaje caricaturesco que, francamente, parece más un meme que una política pública.

Hay que recordarle a César que la función de un diputado no es andar dando talleres ni repartir consejos alimenticios como nutriólogo improvisado. La Constitución es clarita: legislar, fiscalizar, representar. Es decir, crear leyes eficaces, vigilar que se cumplan y exigir cuentas al Ejecutivo. No andar disfrazando ocurrencias de política pública.

Y lo más irónico (por no decir tragicómico) es que el propio César Mateos presume combatir la comida chatarra… cuando ese problema ya está legislado. Ya existen lineamientos federales y estatales que prohíben la venta de productos chatarra en escuelas. El problema no es la falta de ideas creativas con mazorcas sonrientes… el problema es que la ley no se aplica. Así de sencillo.

Entonces la pregunta cae por su propio peso: ¿para qué inventar un “Capitán Mazorca” si no pueden hacer cumplir lo que ya está escrito en la ley?

Porque si de verdad quisiera combatir la mala alimentación en escuelas, el diputado debería estar haciendo otra cosa: llamar a comparecer a autoridades educativas, exigir operativos de verificación, revisar contratos de cooperativas escolares, impulsar sanciones reales… y sobre todo, presionar para que las normas existentes se cumplan.

Pero no. Es más fácil subirse a una narrativa de caricatura, tomarse la foto con dibujitos y venderlo como estrategia “innovadora”.

Ahora, súmele usted otro ingrediente a este caldo: César Mateos es diputado recurrente, de esos que ya le agarraron cariño a la nómina pública sin trabajar. Y aun así (o quizá por eso) parece que sigue sin tener claro qué se espera de él como legislador. Bueno… a estas alturas, ya nada…

Porque una cosa es querer visibilizar un problema… y otra muy distinta es banalizarlo.

Y sí, estimado ciberlector, aquí también entra el factor coherencia. Porque cuando alguien se presenta como promotor de vida saludable, pues mínimo se esperaría que predique con el ejemplo. Pero bueno, en política ya sabemos que eso de la congruencia es como la comida chatarra: todos dicen que la evitan… pero muchos la consumen en silencio.

El “Capitán Mazorca”, con su estética caricaturesca y su discurso simplón, no solo evidencia una falta de seriedad en el planteamiento, sino algo más preocupante: la sustitución del trabajo legislativo por ocurrencias mediáticas.

Porque esto no es política pública. Es entretenimiento con presupuesto público para justificar que no trabaja, que no sabe legislar y ser un buen representante popular.

Y mientras tanto, las escuelas siguen vendiendo lo mismo, las normas siguen sin cumplirse y los diputados siguen jugando a ser lo que no son.

Así que, estimado ciberlector, la próxima vez que vea al “Capitán Mazorca”, no lo tome como solución… tómelo como síntoma.

Síntoma de un Congreso que, en lugar de legislar con seriedad, anda buscando aplausos con personajes de caricatura.

Y eso, en un estado como Oaxaca… no da risa. Da pena.

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Nuestra reportera godín nos informa que hay marchas que nacen para defender derechos… y otras que terminan exhibiendo, sin querer, el verdadero rostro de quienes dicen representar.

Lo ocurrido este 1 de mayo en Oaxaca no fue solo violencia en el Centro golpes, botellas, piedras y quema de objetos en el Zócalo.

Detrás, trabajadores del CENDI 01 “Guadalupe Hinojosa” que tiene el STEPEIDCEO,relatan algo más grave: fueron convocados bajo engaños y presión.

La instrucción, aseguran, vino desde la propia estructura del plantel: Mariela Danahed Porras Cruz (encargada de la dirección) y Carolina Heredia Camacho (gestora administrativa). Les dijeron que marcharían como contingente del CENDI, en orden y “muy atrás del comité” para evitar problemas. Paralelamente, semanas antes les pidieron tallas y, días previos, entregaron playeras condicionadas a la asistencia. El mensaje final fue claro: ir era obligatorio; quien no acudiera debía justificar.

Aquí el dato que prende focos rojos: no solo acudió personal de base. También fueron trabajadores de contrato, de confianza, personas ajenas al sindicato y hasta personal de “Mi Primera Chamba”. Incluso hubo madres que llevaron a sus hijos, sin advertencia del riesgo.

El punto de reunión fue la Clínica 38 del IMSS, sobre Calzada Madero. La logística indicaba ir por áreas, detrás del comité. En los hechos, el ambiente ya venía tenso. Hubo empujones, gritos y resistencia para avanzar; en ese reacomodo, el contingente del CENDI terminó en la franja de mayor fricción.

Minutos después, la situación escaló: huevos, botellas de agua y piedras. La consigna que llegó en ese momento fue dispersarse y reagruparse en puntos como San Francisco, San Agustín o Palacio. Es decir: los llevaron, los identificaron con playera… y cuando reventó el conflicto, cada quien por su lado.

La frase que dejaron los testimonios es directa: “No fuimos a marchar… fuimos a hacer bulto y a servir de escudo”.

En política de movilización, eso pesa. Los contingentes no se colocan al azar: se ordenan. Y cuando mezclas personal sin estructura sindical contratos, confianza, programas temporales, con familias y menores, en un contexto de choque entre grupos, no es un error operativo: es una decisión de alto riesgo que desprotege a la base.

Tras los hechos, el malestar se movió a los grupos internos. ¿La respuesta? Mensajes eliminados y quejas que desaparecen. Pero algunas frases alcanzaron a quedar: “Ya no somos compañeros… somos vendidos”. “Nos tocó mojada… y pedradas”.

 

Las preguntas quedan abiertas y son puntuales:

¿Quién decidió separar al CENDI de sus delegaciones? ¿Por qué integrar a personal no sindicalizado? ¿Quién evaluó el riesgo antes de movilizar a familias y menores? ¿Y quién responde por haberlos colocado en la zona de choque?

Estimado ciberlector, una cosa es la exigencia laboral y otra, muy distinta, usar a la gente para inflar, cubrir o contener.

Que poca progenitora.

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Estimado ciberlector… nuestra reportera police woman nos informa que en Oaxaca hay personajes que pasan de operador discreto a protagonista incómodo cuando el pasado empieza a hacer ruido… y vaya que cuando suena, retumba.

Hablamos de Gustavo Marín Antonio, mejor conocido en el bajo mundo del priismo como Tavo Marín, priista formado en los ayeres del grupo de los Yopes, esos que crecieron políticamente bajo la sombra de un sistema que hoy dicen ya no existe… pero que curiosamente sigue dando de qué hablar.

Porque si algo marcó su paso por el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado de Oaxaca durante el sexenio del cachorro Murat, no fue precisamente la transparencia ni la rendición de cuentas. Al contrario, en los pasillos se hablaba de decisiones tomadas a puerta cerrada, contrataciones bajo llave y un estilo muy… digamos… discrecional de ejercer el poder. De esos que no dejan actas… pero sí dejan huella.

Y es que mientras en lo institucional las cosas se cocinaban en privado, en lo personal el personaje parecía tener otra agenda mucho más… activa. Porque cuentan (y vaya que en este lavadero más de una vez se ventiló con foto y todo) que el exfuncionario tenía o más bien tiene especial talento para el romance de alto presupuesto: anillos de compromiso, ramos de rosas enormes, viajes… todo un paquete digno de catálogo. Un toque de capitalismo emocional, pues, para conquistar tanto a figuras de la política como a perfiles fuera del reflector.

Pero como suele pasar en Oaxaca (donde la memoria política es selectiva pero nunca olvida) hoy el nombre de Tavo Marín vuelve a sonar… y no precisamente en tono romántico.

Dicen las lenguas viperinas que ya se le escuchan pasos en la azotea. Y no, no es metáfora menor. Porque en los corrillos donde sí se sabe lo que se mueve, se habla de expedientes, de carpetas que ya no están en el cajón, y de algunas que incluso habrían dado el salto a la fase judicial.

¿Destino? El ya famoso “resort Tanivet”, ese donde nadie quiere hospedarse… pero varios terminan quedándose más tiempo del previsto. Y no como invitados, precisamente.

Pero aquí es donde el caldo político se pone realmente interesante… porque no todo depende de lo que haya en los expedientes y las pruebas, sino de quién los arma.

Y ahí entra con nombre y apellido la Fiscalía Especializada en Materia de Combate a la Corrupción del Estado de Oaxaca, hoy encabezada por Karina Reyes Ávila.

Porque si algo se comenta en corto es que la capacidad institucional para llevar estos casos hasta sus últimas consecuencias ha dejado más dudas que certezas. Y es que a esta muchachita todas las carpetas que se le caen, investigaciones que no se sostienen y procesos que, aun con elementos en la mesa, terminan desmoronándose por fallas en la integración.

Y ahí, estimado ciberlector, es donde más de uno ha logrado esquivar la justicia no por inocente… sino porque la fiscal Karina Reyes quien debería construir el caso simplemente no da el ancho. Y eso podría, jugar a favor de Tavo Marín.

¿Será que su viejo amigo “AAA” meterá las manos para sacarlo del apuro?

En Oaxaca ya lo sabemos… no hay coincidencias, solo favores pendientes.

Y esos… tarde o temprano, se cobran.

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Desde Huajuapan de León, el presidente municipal Luis de León Martínez decidió que la mejor manera de “conectar” con la ciudadanía era convertirse en Batman… o al menos en una versión bastante tropicalizada del Caballero de la Noche. Un Batman más cercano al “edición tianguis nocturno” que a Ciudad Gótica, con capa apretada, máscara desajustada y un traje que parecía estar en franca resistencia estructural.

Dicen los malpensados que más que Bruce Wayne, lo que vimos fue una versión remix entre superhéroe y el payaso “Chuponcito”, pero en versión alcalde. Y es que el detalle no es el disfraz… es el mensaje. Porque mientras la inseguridad, los servicios y los problemas municipales siguen esperando soluciones, el edil anda más ocupado en su casting para Comic-Con que en su agenda de gobierno.

Esta foto es la burla en su máxima expresión. Mientras él monta su circo y extorsiona a los trabajadores obligándolos a comprar disfraces, la ciudad se hunde en el abandono. Se pone la máscara para sentirse héroe frente a las cámaras, pero se esconde cuando los ciudadanos reclaman por el agua podrida de la presa Yosocuta. Se disfraza para la fiesta, pero guarda silencio por las calles a oscuras y las obras de cuarta como la calle Bravo.

Así pues, el ayuntamiento de Huajuapan, convirtió el Día del Niño en el festejo más ridículo de su historia. Durante la segunda chiqui expo feria, el presidente municipal Luis Chupón Martínez decidió que la ciudad no necesitaba un alcalde, sino un hombre murciélago. Se disfrazó de Batman y obligó a su cabildo a seguirle el juego. Las trabajadoras y los concejales tuvieron que sacar dinero de su propia bolsa para comprarse disfraces completos o, por lo menos, una playera con el logo del personaje. Todo para satisfacer los caprichos de un político que confunde gobernar con hacer el payaso.

Al obligar a su personal a disfrazarse, el ayuntamiento se ahorró la contratación de magos, inflables y teatro infantil. No hacían falta. Los propios funcionarios se peleaban el papel principal del circo. El espectáculo llegó a tal grado que el presidente se puso a despachar tacos al pastor, creyendo que la simpatía del pueblo se gana montando una escena de falsa humildad.

Pero las redes sociales no perdonan y los reclamos saltaron de inmediato. Si de verdad le importa la niñez, el presidente debería limpiar el cochinero que tiene en el DIF municipal. Ahí manda Adherid, una funcionaria que en el trienio pasado cobraba como regidora de hacienda y hoy se dedica a humillar a las trabajadoras. Se la pasa tronándoles los dedos a sus empleadas porque simplemente es incapaz de controlar sus emociones.

En sus redes sociales, el alcalde intentó lucirse y soltó una de sus frases armadas.

La única obligación que tienen las niñas y los niños es ser felices.

Suena muy bonito en internet. Pero en la calle la realidad aplasta el discurso. Las familias viven con inseguridad y caminan por calles oscuras. La ciudad no tiene luz porque el propio ayuntamiento recicla los focos viejos y los pasa de un lado a otro para simular que hace obra.

Y cuando por fin deciden construir algo, sus obras son un desastre. Ahí está el caso de la calle Bravo. Se tardaron más de un año en pavimentar una sola cuadra. La inauguraron con fiesta hace apenas mes y medio, y hoy las tapas de los registros eléctricos ya están hechas pedazos. Esa es la calidad de cuarta con la que trabaja este presidente. Aquí mismo les presentamos las fotografías, para que luego no salgan con el pretexto de que decimos mentiras.

Los ciudadanos le reclamaron fuerte: ojalá se hubiera disfrazado de un héroe de verdad para combatir los problemas que llevan cinco años pudriéndose. Como ya le pararon su teatro semanal en la presa Yosocuta, tuvo que buscar otra pista para su circo. Allá explotaba a los trabajadores como si fueran sus esclavos. Los mandaba a tragar lodo podrido y a arruinar su salud solo para tomarse fotos y hacer campaña rumbo a su próxima candidatura a la diputación. Jamás le importó la vida de esos empleados. Y ahora que esa farsa se le vino abajo por la presión pública, anda enchinchando con disfraces para no perder reflectores.

Un traje de plástico negro no alcanza para tapar el abandono de una ciudad ni la ambición de un político.

Para rematar la burla, en la sesión ordinaria de cabildo la soberbia no tuvo freno. El presidente les exigió a los regidores que se limitaran a tocar temas de interés público y dejaran de usar el tiempo para leer resúmenes de sus actividades. Con el ego inflado hasta el techo, el alcalde tiró la pedrada.

Si yo me pusiera a dar un resumen de todas mis actividades no termino.

Tiene muchísima razón. ¡Qué descaro! Si el presidente se pusiera a hacer un resumen real de su gobierno, tendría que dar la cara por la extorsión de los disfraces, los maltratos en el DIF, el negocio con los focos reciclados, la porquería de pavimentación en la calle Bravo, los trabajadores envenenados en la presa y sus ambiciones de ser diputado pisoteando a los suyos. Esa lista de actividades chuecas no terminaría nunca. Por suerte, la máscara de Batman le cubre la mitad de la cara, justo lo necesario para que no se le note la falta de vergüenza.

bullets100

Vivirá poco quien no entienda lo aquí dicho, recuerde estimado ciberlector, la frase de la semana:

En política, los amigos se cuidan… hasta que estorban.