Y no se olvida: Isidoro yescas

Frente a un público en donde los grandes ausentes fueron los jóvenes, el miércoles 26 de septiembre tuvo lugar la primera presentación del libro “No se Olvida, el movimiento estudiantil de 1968 en Oaxaca”. Se trató de un evento singular por dos motivos:  primero, porque tuvimos una asistencia que rebasó el cupo del auditorio “Alfonso Caso” del Museo Regional de las Culturas de Oaxaca y, todavía, hubo quienes no tuvieron oportunidad de ingresar al recinto por restricciones burocráticas de quienes administran el Centro Cultural Santo Domingo; y, segundo, por el inusitado  interés mostrado por el público para conocer y disipar dudas sobre los liderazgos y actores de este movimiento en la Universidad “Benito Juárez” de Oaxaca.

Comentó el libro el periodista y editor Claudio Sánchez, quién precisamente llamó la atención sobre los intereses y motivaciones, a veces contrapuestos a las del 68,  de las nuevas generaciones de mexicanos y oaxaqueños: Si alguna revolución les entusiasma es la de los algoritmos, dijo. “Heredan nuestros pasivos, pero también la irreverencia, la rebeldía, el desparpajo de gozar al mundo”.

 Lo hizo también el ex rector Francisco Martínez Neri quién , luego de reseñar el contenido  de los nueve ensayos advirtió  sobre los riesgos que se ciernen sobre la UABJO en el contexto de sus problemas financieros , una pobre rendición de cuentas y la ausencia de un modelo educativo.

Por mi parte, resumí los efectos ( impactos) de corto y mediano plazo que este movimiento tuvo dentro y fuera de la Universidad, a saber:

  1. La pérdida de control  en las estructuras de poder estudiantil de la Universidad por parte del  PRI- Gobierno: leáse  sociedades de alumnos y Federación Estudiantil Oaxaqueña (FEO):  Abraham Martínez Alavez ( Tribuna de la Juventud)  fue desconocido como presidente de este último organismo y relevado por la emergente generación de  líderes estudiantiles que entre 1968 y 1971  jugaron un papel determinante en la vida de la UBJO y su entorno social y político .
  2. La emergencia del  marxismo como doctrina y práctica política en el campus universitario.  Por conducto de las enseñanzas e influencia política del  catedrático  Moisés González Pacheco, el marxismo cobró carta de naturalización  en las aulas  preparatorianas y en las manifestaciones callejeras.
  3. Emergieron y su multiplicaron rápidamente las expresiones de   solidaridad de los universitarios con  algunos sectores populares. De instrumento del PRI, la FEO se convirtió en gestor de causas sociales, luchando  ya en contra del alza de tarifas al transporte urbano, ya organizando a  los  vendedores ambulantes. En 1970 el presidente de la FEO,José Antonio Castillo Viloria,  pagaría  el costo personal y político de esta incursión antisistémica al ser expulsado de la UBJO por el Consejo Universitario, junto con otros dirigentes estudiantiles.
  4. Se conquistó la autonomía universitaria y con ello se logró una mayor participación estudiantil en la integración del Consejo Universitario y la  Asamblea Universitaria.  EL 24 de agosto de  1971 la UBJO  se convierte en UABJO y con ello se modifican las reglas y procedimientos  para designar directores y rectores por la vía de una nueva Ley Orgánica.
  5. Se forjaron liderazgos en la primera mitad de los setentas y cobraron fuerza la organización popular ,campesina e indígena. Bajo la asesoría jurídica e impulso político de líderes y cuadros destacados del 68 nacieron la COCEO, en Valles Centrales, y la COCEI, en la región del Istmo, entre otras organizaciones.
  6. El gobierno del estado perdió el control que de manera casi absoluta ejercía sobre los medios de información . Surgieron así medios de información no comerciales, la llamada prensa marginal: Trinchera,  ¿Qué Hacer?  y Hora Cero, entre otros semanarios de crítica política.
  7. Se estimuló la lucha electoral al margen del PRI y de los partidos comparsa representados por el Partido Popular Socialista y el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana . Cobró  notoriedad el  PAN como el principal  partido de oposición y  en Valles Centrales y el Istmo se impulsó  la lucha electoral mediante planillas independientes.
  8. Se diversificaron las expresiones culturales dentro y fuera de la UBJO y con ello progresivamente desaparecieron  los Juegos Florales, organizado por órganos estudiantiles afines al PRI y a las autoridades universitarias.  Se produjo así, progresivamente  un proceso de “liberalización” de las manifestaciones de la cultura local y regional.

Sobre el significado y las interpretaciones de esto último, Manuel Matus y Alfonso Gasga, ambos investigadores del IIHUABJO, participarán este jueves 4 de octubre ( 19 horas) en  una mesa de análisis en el IAGO de  Avenida Juárez  a partir de la lectura del libro No se Olvida.  

Y durante todo el mes de octubre, la mejor forma de honrar a los universitarios que hace 50 años  contribuyeron al cambio en Oaxaca será mediante el debate y la discusión sobre estos  sucesos y sus diversas expresiones políticas, sociales y culturales  de la periferia al centro y del centro a la periferia.

Twitter: @YescasIsidoro.

Página web: el68oaxaqueno.com

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