
#JaimeGUERRERO
Por tercera jornada consecutiva de huelga nacional, el gobierno federal no ofreció a la CNUN fecha ni hora para que la presidenta Claudia Sheinbaum se siente con el magisterio disidente, el único punto que la Sección 22 de Oaxaca colocó como condición para avanzar en el pliego petitorio de 79 demandas.
La secretaria general de la Sección 22, Jeny Pérez, acusó cerrazón de las autoridades al concluir el diálogo este miércoles en el Palacio de Cobián con representantes de la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Educación Pública y el ISSSTE.
“Les hicimos ver que hay voluntad política de la CNTE, hoy veníamos con la respuesta puntual que queríamos escuchar: fecha y hora de mesa con la presidenta. No hay apertura, pero también sabemos que nosotros vamos a redireccionar a partir de los acuerdos que se tomen en los espacios”, declaró.
El nudo central de las negociaciones es la negativa del gobierno federal a comprometer una reunión presidencial.
La dirigente del magisterio oaxaqueño explicó que la insistencia se funda en un compromiso de campaña de Sheinbaum.
“Fue ella en su proceso de campaña quien dijo que estaría abrogando la Ley del ISSSTE, no fue la Secretaria de Gobernación, no fue el Secretario de Educación, por eso insistimos en que queremos sentarnos con la presidenta”, sostuvo Pérez.
La misma postura fue expresada por otros dirigentes de la CNUN. Filiberto Frausto, secretario general de la Sección 35, advirtió antes de ingresar a la Segob que la organización abandonaría la mesa si no recibía una respuesta positiva sobre la petición, pues a su juicio los titulares de Gobernación y Educación no han tenido la capacidad de resolver las demandas centrales del movimiento.
“Si la respuesta es negativa, no habrá más negociaciones”, señaló.
La mesa de este miércoles era la reanudación de la sesión del martes, que concluyó en receso luego de casi cuatro horas sin avances sustanciales.
Las autoridades federales habían prometido responder a las 10 de la mañana si existía una ruta para atender las exigencias centrales del magisterio y si la presidenta accedería a reunirse con ellos. La respuesta, una vez más, no llegó en los términos exigidos por la coordinadora.
Las demandas centrales de la CNTE incluyen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la eliminación de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (Usicamm), la derogación de la reforma educativa de 2019 y un incremento salarial de 100 por ciento al sueldo base.
En paralelo a la mesa, este miércoles integrantes de la CNTE —principalmente de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero— irrumpieron en las instalaciones de la SEP en avenida Universidad, en la alcaldía Coyoacán, donde derribaron accesos y dañaron cristales y estructuras.
La jornada de presión incluyó también bloqueos frente a la Segob y en las oficinas del ISSSTE en la colonia Buenavista.
La Sección 22 también denunció que existe un señalamiento del gobierno federal que busca reducir el conflicto a “un grupo de maestros de Oaxaca”, minimizando el alcance nacional de la huelga.
Ante ello, responsabilizaron a las autoridades federales de cualquier agresión que pudieran sufrir los docentes en el contexto de las movilizaciones.
La huelga nacional transcurre a nueve días del inicio de la Copa Mundial de Futbol FIFA 2026, cuya inauguración tendrá lugar en la Ciudad de México, lo que ha añadido presión sobre ambas partes para encontrar una salida negociada al conflicto.






