Ulises Casab y la vida desconocida de Juárez: Alfredo Martínez de Aguilar

*“Otro gallo nos cantaría históricamente en México, si Hidalgo y Juárez hubieran tomado la capital de la Nueva España y el Puerto de Bagdad, respectivamente. Hubieran acabado con la Guerra de Independencia de México y con la Intervención Francesa”.
* Ángel Soriano recibió el Reconocimiento José Vasconcelos de la Asociación de Locutores de México y de la Academia Nacional de Historia y Geografía. Julia Astrid Suárez, autora del libro Juana C. Romero, una mujer extraordinaria, ingresó a la ANHG.

(A mis amigos-hermanos tehuanos Jorge y Andrés Rodríguez Ortiz, por el fallecimiento de su hermana Emilia. Un abrazo solidario en estos momentos difíciles. Descanse en paz)

“Otro gallo nos cantaría históricamente en México, si don Miguel Hidalgo y don Benito Juárez hubieran tomado la capital de la Nueva España y el Puerto de Bagdad, respectivamente. Hubieran acabado con la Guerra de Independencia de México y con la Intervención Francesa”.

El historiador oaxaqueño Ulises Casab Rueda, vicepresidente de la Academia Nacional de Historia y Geografía (ANGH) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), hizo la anterior revelación, al disertar sobre “Aspectos poco conocidos en la Historia de don Benito Juárez”.

Habló del pensamiento militar de Juárez, empedernido fumador, hábito adquirido durante su exilio en Cuba y Nueva Orleans. Para ir de un lugar a otro, por ejemplo, de Querétaro a San Luis y de ahí a Coahuila, doña Margarita Maza era la avanzada y daba el salvoconducto a Juárez.

Resaltó que el Puerto de Bagdad en Tamaulipas, tuvo la mayor importancia en el mundo de 1861 a 1867; también habló sobre las 11 cajas de la Historia de México escondidas en la Cueva del Tabaco, en el paraje El Garduño o Congregación Hidalgo, a 11 o 12 kilómetros de Matamoros, Coahuila, cerca de Torreón, hoy atesoradas en el Archivo General de la Nación.

Durante tres años los patriotas guardaron celosamente en ese lugar 11 baúles con el Acta de Independencia y sus facsímiles, así como Los Sentimientos de la Nación, que se escribieron en los Portales de la Ciudad de Oaxaca, y las Constituciones de la República. En 1906, La Cueva del Tabaco, fue declarada oficialmente Gruta de los Plenos Poderes de la Nación.

Inexplicablemente, dijo, en el primer caso, Hidalgo se detuvo en Santa Fe, localizada en las goteras de la capital de la Nueva España y no avanzó con sus tropas 10 o 12 kilómetros más para derrotar las tropas del virrey Francisco Javier Venegas de Saavedra y Ramírez de Arenzana.

Asimismo, Juárez pudo derrotar a los franceses si hubiera tomado el Puerto de Bagdad con el apoyo de Santiago Vidaurri, maestro en estrategia militar de Ignacio Zaragoza, a quien se lo solicito por carta desde Coahuila, pero mezquinamente éste le negó el apoyo.

Si Santiago Vidaurri hubiera dado la venia de capturar Puerto Bagdad, se acaba la guerra contra el ejército francés. El mejor ejército del mundo en esa época jamás hubiera invadido México ni siquiera hubieran llegado a San Luis Potosí, menos a Miahuatlán y Juchitán.

Durante su conferencia, destacó que para fortuna de los mexicanos de ayer y de hoy, posteriormente, los franceses fueron rotundamente derrotados en las batallas de Miahuatlán y Juchitán por las tropas de don Porfirio Díaz y, finalmente en Puebla por Ignacio Zaragoza.

Santiago Vidaurri tenía una milicia de las mejores del mundo, uniformada casi a la par que la milicia norteamericana, era un ejército disciplinado, pero no aceptó la proposición de Benito Juárez y se perdió la gran oportunidad de acabar a los franceses.

Si Vidaurri hubiera proporcionado sus tropas a Juárez éste hubiera ido en plan de triunfo tras triunfo desde Coahuila hasta el Puerto de Bagdad, que tuvo la mayor importancia en el mundo de 1861 a 1867, al transportar a Inglaterra las cargas de algodón que venían de Arkansas, Texas.

En Ciudad Camargo, Chihuahua, montaban las pacas de algodón a lomo de camello que se habían importado del Medio Oriente para poder llevarlas a la Bocana del Rio Bravo en Matamoros, y en cuya barra se levantó Puerto Bagdad, en Tamaulipas.

Según el Tratado Internacional de Aguas de 1848, se dividió el terreno entre México y Estados Unidos, y en medio quedó una barra en la que se levantó Puerto Bagdad, en Tamaulipas, que se declaró territorio neutral por parte de Estados Unidos, México, y Francia.

Lamentó que Puerto Bagdad, represente uno de los episodios más oscuros para los historiadores que lo han soslayado inopinadamente. “Si Santiago Vidaurri hubiera pertrechado las tropas de Benito Juárez para capturar Puerto Bagdad, históricamente otro gallo nos hubiera cantado en México”, subrayó.

Pero no fue así y queda para la historia como un lugar en el que 3 mil carretas diarias transportaban algodón hacia Matamoros y en barco hacia Inglaterra donde fabricaban los uniformes para los confederados y antiesclavistas comandados por los generales norteamericanos Robert E. Lee y Ulysses S. Grant, respectivamente.

Por las venas y arterias del médico cirujano y radiólogo oaxaqueño Ulises Casab Rueda de ascendencia iraquí corre sangre nutrida con la sabiduría milenaria de la antigua Mesopotamia, hogar de la primera civilización conocida en el mundo, la civilización sumeria.

La región entre los ríos Tigris y Éufrates se identifica como la “cuna de la civilización” y el lugar de nacimiento de la escritura, área que comprende el Irak moderno. La cultura zapoteca del Istmo de Tehuantepec enriqueció la vida del destacado historiador niltepecano.

A sus 82 años el narrador, novelista y poeta oaxaqueño, es uno de los mayores expertos en la vida y obra de don Benito Juárez García. Conocimiento que transmitió a su sobrino, José Murat Casab, lo que permitió a éste ganar en la televisión el Premio de los 64 mil pesos.

Generoso y solidario, el sabio vicepresidente de la Academia Nacional de Historia y Geografía (ANGH) de la Universidad Nacional Autónoma de México, presidió la entrega del reconocimiento de la Asociación de Locutores de México y la ANHG al periodista Ángel Soriano Carrasco.

En el acto, ingresó a la Academia Nacional de Historia y Geografía la antropóloga istmeña Julia Astrid Suárez Reyna, autora del libro Juana C. Romero, una mujer extraordinaria, que reivindica y desmitifica a la destacada empresaria, política y diplomática tehuana.

En el Paraninfo del Edificio Central de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Raúl Castellanos hizo una amplia remembranza de la destacada trayectoria periodística de Ángel Soriano como reportero y Jefe de Corresponsales en el viejo Excélsior, dirigido por Julio Scherer.

Así también, José María Yáñez Gatica coincidió con Raúl Castellanos Hernández, ex presidente de la Federación Estudiantil Oaxaqueña (FEO), quien promovió el reconocimiento de la autonomía universitaria, en resaltar el amor de Ángel Soriano a Oaxaca y a la UABJO.

Presidieron el acto Armando Toledo, Secretario Académico de la ANGH; Mario Medina, César Bolaños y María del Carmen Cosío, presidente, presidente adjunto y secretaria de la Delegación Oaxaca de la Asociación Nacional de Locutores de México, respectivamente, quien representó a la dirigente nacional de la ANLM, Rosalía Buaún Sánchez.

Como invitado especial asistió al acto Jaime Arizmendi, director de la Agencia de Noticias ArgonMexico y Presidente de Comunicadores Por la Unidad (CxU), quien anualmente otorga Premios Nacionales a los periodistas mexicanos, que se entregan en las instalaciones del Senado de la República.

 

alfredo_daguilar@hotmail.com

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@efektoaguila

 

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