SoftBank, inversor de OpenAI, se desplomó hasta 13.2%; Kioxia perdió 9.8% y otras firmas de semiconductores también registraron fuertes retrocesos
Las acciones de empresas vinculadas con la inteligencia artificial (IA) registraron fuertes pérdidas este lunes durante las primeras horas de operaciones en los mercados asiáticos, después de que directivos de algunas de las compañías que desarrollan los modelos de IA más avanzados advirtieran sobre los riesgos de mantener el actual ritmo de crecimiento de esta tecnología.
La presión sobre el sector aumentó luego de que Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, llamara a las empresas de inteligencia artificial a reconsiderar la velocidad con la que están incrementando las capacidades de sus modelos, ante los crecientes riesgos de un posible uso indebido.
Sus declaraciones encontraron respaldo entre otros de los principales líderes tecnológicos. Elon Musk, responsable de xAI, y Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, expresaron su coincidencia con la necesidad de prestar mayor atención a los riesgos asociados con el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.
Posteriormente, Altman señaló que OpenAI no avanzaría con una oferta pública inicial este año, argumentando motivos relacionados con la seguridad.
SoftBank encabeza las pérdidas
Las declaraciones tuvieron repercusiones inmediatas en los mercados asiáticos, particularmente entre empresas vinculadas con la cadena de suministro de la inteligencia artificial y los semiconductores.
En Japón, las acciones de SoftBank, uno de los principales inversores de OpenAI, llegaron a desplomarse 13.2% al inicio de la jornada.
El fabricante de chips de memoria Kioxia registró una caída inicial de 9.8%, mientras que Tokyo Electron, empresa relacionada con la cadena de suministro de semiconductores, perdió 3.7%.
En Taiwán, las acciones de Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) retrocedieron 1.2%.
La presión también alcanzó al mercado surcoreano, donde una compañía vinculada con la industria de semiconductores registró una caída de 5.3%, mientras que Samsung Electronics descendió 3.7%.
“Es probable que la presión vendedora afecte a las acciones relacionadas con la IA y los semiconductores en Tokio, tras una serie de comentarios realizados durante el fin de semana en los que se pedía una ralentización del ritmo de desarrollo de la IA”, señaló Takayuki Miyajima, economista de Sony Financial Group.
Las pérdidas se extienden por Asia
El retroceso no se limitó a Japón, Taiwán y Corea del Sur.
En Shanghái, el fabricante de chips de memoria CXMT cayó 2.7%, mientras que Semiconductor Manufacturing International Corporation registró una pérdida de 1.4%.
En Hong Kong, Zhongji Innolight cedió 4.1%, mientras que Minimax retrocedió 5.4%.
Por su parte, las acciones de Z.ai, desarrolladora de la serie de inteligencia artificial GLM, llegaron a desplomarse 10.5%, después de que la compañía realizara una colocación de acciones con descuento.
El comportamiento de estas empresas refleja la sensibilidad que actualmente existe en los mercados respecto al futuro de la inteligencia artificial y de las compañías que participan directamente en su desarrollo, fabricación de infraestructura y suministro de semiconductores.
Crecen las advertencias sobre los riesgos de la IA
La preocupación no se limita al impacto económico. Anthropic, empresa con sede en San Francisco, publicó el jueves un informe de inteligencia sobre amenazas en el que describió distintos casos en los que actores maliciosos habrían utilizado sus modelos de IA Claude para actividades que incluyen el desarrollo de armas, operaciones cibernéticas, vigilancia y fraude.
La alarma aumentó esta semana luego de que Jacob Coxon, investigador de Anthropic, dejara la compañía y expresara públicamente su preocupación por el ritmo con el que avanza la tecnología.
Coxon sostuvo que existe entre algunos desarrolladores de inteligencia artificial la percepción de que la tecnología podría representar una amenaza extremadamente grave para la humanidad antes de que termine la década.
Estas advertencias se producen mientras legisladores estadounidenses han manifestado preocupación por el acelerado desarrollo de los sistemas de IA y han planteado la necesidad de establecer nuevas reglas para supervisar el sector.
Trump defiende el liderazgo de Estados Unidos
En medio del debate, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adoptó una postura distinta.
El mandatario comparó el domingo a los críticos de la inteligencia artificial con “fuerzas muy negativas” y rechazó los escenarios más extremos planteados por algunos de sus detractores.
Trump también reiteró su interés en garantizar que Estados Unidos mantenga el liderazgo mundial en el desarrollo de la inteligencia artificial, en un momento en que la competencia tecnológica con otros países continúa intensificándose.
La IA, motor de los mercados desde ChatGPT
Las empresas relacionadas con la inteligencia artificial han sido uno de los principales motores de las ganancias registradas en los mercados bursátiles mundiales desde que OpenAI lanzó ChatGPT en 2022.
El entusiasmo de los inversionistas por el potencial económico de la IA ha impulsado el valor de compañías dedicadas al desarrollo de modelos, fabricación de chips, centros de datos y otros componentes necesarios para sostener la expansión de esta tecnología.
Sin embargo, en los últimos meses también han aumentado las preocupaciones sobre sus posibles efectos negativos.
Los ciberataques realizados con apoyo de sistemas de IA y la oposición de algunas comunidades a la construcción de nuevos centros de datos han generado cuestionamientos sobre los costos y riesgos asociados con el crecimiento de la industria.
El desplome registrado este lunes muestra que las advertencias sobre la seguridad y el ritmo de desarrollo de la inteligencia artificial ya tienen repercusiones más allá del debate tecnológico y político, alcanzando directamente a los mercados financieros y a algunas de las empresas que se encuentran en el centro de la revolución de la IA.






