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Un ríspido debate sacudió al Consejo General del INE: el diputado del PRI, Carlos Gutiérrez Mancilla, acusó al árbitro electoral de censurar a la oposición y omitir investigaciones sobre presunto dinero del crimen organizado en campañas; consejeros le exigieron sujetarse al debate y la presidenta Guadalupe Taddei terminó advirtiéndole que podía recurrir a la fuerza pública para expulsarlo.
La primera sesión del Consejo General después de dos semanas de vacaciones estuvo marcada durante casi cuatro horas por acusaciones, gritos, descalificaciones y llamados al orden, en un adelanto de la confrontación política rumbo a las elecciones federales de 2027.
Gutiérrez Mancilla llegó ese mismo día a la llamada “Herradura de la Democracia”, donde rindió protesta como consejero propietario del Poder Legislativo del PRI, acompañado por Ariana del Rocío Rejón Lara como suplente.
Su incorporación ocurrió en medio de la ofensiva del PRI contra integrantes de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE por las medidas cautelares que impiden a Alejandro Moreno utilizar expresiones como “narcopartido” o “narcogobierno” para referirse a Morena.
La confrontación comenzó desde la apertura. Taddei emitió un posicionamiento institucional ante la decisión de Moreno de acudir a autoridades de Estados Unidos para plantear posibles consecuencias contra consejeros que participaron en esas determinaciones.
“Ninguna consejera, ni ningún consejero, debe votar pensando en las consecuencias personales, administrativas, penales, políticas o internacionales que alguien puede promover en su contra”, sostuvo.
La presidenta defendió que las resoluciones del INE pueden ser cuestionadas e impugnadas ante tribunales, pero advirtió que las presiones externas no pueden condicionar las decisiones de las consejerías.
“Si una autoridad modifica su criterio por temor a las consecuencias personales o amenazas, deja de ser independiente”, sentenció.
El posicionamiento provocó la respuesta del PRI. Su representante Emilio Suárez Licona cuestionó que el Instituto hablara de independencia y libertades mientras, desde la óptica priista, restringe las expresiones de la oposición.
Gutiérrez Mancilla elevó posteriormente el tono y centró sus intervenciones en cuestionar que el INE actúe contra determinadas expresiones políticas mientras, aseguró, no investiga con igual intensidad posibles recursos ilícitos en campañas.
“Tenemos un país con problemas gigantescos y al INE persiguiendo adjetivos”, reprochó.
“Algo está profundamente podrido cuando al INE le preocupa más la palabra que denuncia que el hecho denunciado”, agregó al acusar al Instituto de pretender controlar las expresiones utilizadas por la oposición.
El priista sostuvo que el debate debería concentrarse en determinar si existen elementos para investigar una eventual penetración del crimen organizado en la política y el financiamiento electoral.
“En lugar de discutir si existen señalamientos que ameriten investigaciones serias sobre políticos y el crimen organizado, terminamos discutiendo si la oposición puede o no puede pronunciarlo”, reclamó.
Gutiérrez Mancilla exigió entonces a las consejerías no confundir “autonomía con impunidad frente a la crítica” ni “arbitraje con censura”.
“Ustedes no están aquí para proteger al gobierno (…) están aquí para proteger las reglas”, lanzó, al advertir que cuando un árbitro decide qué críticas puede formular un contendiente “empieza peligrosamente a parecer parte de un equipo”.
El priista también cuestionó al INE por lo que consideró insuficiente fiscalización de actos políticos anticipados y propaganda, debate en el que representantes partidistas llevaron a la mesa casos de Sinaloa, Michoacán, el huachicol fiscal y Andrés Manuel López Beltrán.
El representante del PAN, Víctor Hugo Sondón, se sumó a los cuestionamientos y acusó una aplicación selectiva de la ley frente a militantes y funcionarios señalados por presuntos nexos con la delincuencia organizada.
Del otro lado, la representante legislativa de Morena, Montserrat Ruiz Páez, acusó al PRI de utilizar la sesión para provocar, “incendiar” el Consejo General y posteriormente presentarse como víctima de censura.
“Vino a provocar, vino a incendiar estas sesiones, porque lo único que quiere es promover que se le llame al orden y acusarlo de censura”, afirmó sobre Gutiérrez Mancilla.
La morenista también calificó como “inadmisible y vergonzoso” que Alejandro Moreno acudiera a Estados Unidos para solicitar sanciones económicas y el retiro de visas contra integrantes de la Comisión de Quejas y Denuncias.
Conforme avanzaron las horas, Taddei pidió repetidamente a representantes de las distintas fuerzas políticas ajustarse al orden del día y recordó que aplicaría el mismo criterio a todos.
El consejero Uuc-kib Espadas terminó por intervenir. Aunque reconoció que tradicionalmente había sido partidario de permitir amplitud en el uso del micrófono, consideró que las acusaciones entre partidos ya estaban agotadas.
Pidió formalmente a Taddei aplicar el Reglamento y reconvenir a quienes se apartaran del asunto sometido a discusión.
“Escojan un número limitado de mensajes para transmitir, transmítanlo a horas hábiles para los medios y, por lo demás, como se dice técnicamente en castellano, ya no fastidien, por favor”, lanzó Espadas.
La frase encendió nuevamente a Gutiérrez Mancilla.
“Si usted está tan fastidiado, consejero, pues también puede retirarse o puede dedicarse a otra cosa”, respondió el diputado, quien acusó a Espadas de pretender decirles a los partidos qué podían expresar dentro del Consejo.
Taddei intervino entonces para leer el Reglamento y recordó que los integrantes del Consejo General deben conducirse “en todo momento con respeto y tolerancia hacia los demás integrantes”.
La presidenta defendió que su conducción había sido igualitaria con todas las fuerzas políticas y advirtió que el Reglamento le otorga facultades para restablecer el orden.
“Debo de tener la posibilidad (…) de exhortar a guardar el orden, conminar a abandonar el local y solicitar el auxilio de la fuerza pública para restablecer el orden o expulsar a quienes lo hayan alterado”, advirtió.
Taddei rechazó además las acusaciones de parálisis u omisión contra el organismo y lanzó otra respuesta política a los partidos.
“El INE avanza todos los días, a pesar de los partidos políticos”, afirmó, al enumerar tareas en materia electoral, credencialización y protección de derechos político-electorales.
Gutiérrez Mancilla calificó inmediatamente sus palabras como una amenaza.
“Me parece gravísimo (…) la amenaza velada que hace usted desde la Presidencia al decir que puede usar la fuerza pública para sacar a un legislador sólo por expresar su punto de vista”, reprochó.
“Yo no vine aquí a hacer amigos, ni de las consejeras, ni de los consejeros; yo vine aquí a alzar la voz de las y los mexicanos”, remató.
Espadas volvió a tomar la palabra para rechazar que el fuero legislativo permitiera al priista colocarse por encima de las reglas del Consejo General.
“Ser diputado no lo coloca por encima de la ley”, le respondió.
Y endureció su postura: “Su fuero no lo libra a usted de obedecer la norma”, al señalar que los excesos individuales terminan desprestigiando una figura constitucional creada para proteger la representación legislativa.
La sesión terminó con la aprobación del proyecto presupuestal del INE para 2027, en medio de una confrontación que trasladó a la autoridad electoral las acusaciones sobre crimen organizado, censura, fiscalización, injerencia extranjera y parcialidad política que comienzan a marcar la disputa rumbo a las próximas elecciones.






