“No tenemos evidencia”: Sheinbaum niega disparos contra la Guardia Costera de EU desde territorio mexicano

La presidenta pidió a Estados Unidos presentar pruebas sobre el supuesto ataque; como medida preventiva, México acordó realizar operaciones “espejo” con fuerzas estadounidenses en la frontera

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró este lunes que el Gobierno de México no cuenta con evidencia que confirme que se hayan realizado disparos desde territorio mexicano contra elementos de la Guardia Costera de Estados Unidos, luego de que el embajador estadounidense, Ronald Johnson, señalara este hecho como uno de los motivos detrás del reciente despliegue militar en la frontera.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que México solicitó a las autoridades estadounidenses los elementos que permitan comprobar el incidente, pero hasta el momento no se ha presentado evidencia que confirme que los disparos provinieron desde territorio mexicano.

“No tenemos evidencia”, afirmó Sheinbaum al referirse al supuesto ataque.

La declaración abrió una diferencia entre la versión difundida por el embajador estadounidense y la información que, hasta ahora, sostiene el Gobierno mexicano.

México pide pruebas sobre el supuesto ataque

Sheinbaum explicó que el Gobierno de Estados Unidos notificó a México mediante un documento sobre la existencia de detonaciones en la zona fronteriza.

Sin embargo, la presidenta señaló que una notificación sobre detonaciones no constituye, por sí misma, evidencia suficiente para determinar que los disparos fueron realizados desde territorio mexicano contra elementos estadounidenses.

La mandataria aseguró que las instituciones mexicanas encargadas de la seguridad no han detectado elementos que permitan confirmar esa versión.

En particular, mencionó a la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, cuyos elementos operan en la zona fronteriza.

De acuerdo con Sheinbaum, ninguna de estas instituciones ha reportado haber identificado disparos provenientes del lado mexicano hacia territorio estadounidense.

Ronald Johnson había señalado los disparos como motivo del despliegue

Las declaraciones de la presidenta se producen después de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmara que agentes de la Guardia Costera estadounidense habían sido agredidos a balazos recientemente en la frontera.

El diplomático señaló que este hecho llevó a las autoridades de ambos países a reforzar la coordinación y plantear operaciones conjuntas de vigilancia en sus respectivos lados de la frontera.

Johnson sostuvo que los mandos militares de México y Estados Unidos mantienen comunicación para patrullar ambos lados de la zona fronteriza y enfrentar posibles amenazas.

La versión del embajador colocó el supuesto incidente como uno de los elementos que explican el reforzamiento de la presencia militar estadounidense en el sur de Texas.

Sin embargo, Sheinbaum aclaró que México no ha recibido evidencia que permita confirmar que los disparos provinieron de territorio nacional.

Operaciones “espejo”, una medida preventiva

Ante la falta de elementos que permitan confirmar el supuesto ataque, el Gobierno mexicano decidió implementar una estrategia preventiva.

Sheinbaum explicó que el secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, y el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, propusieron al Comando Norte de Estados Unidos y a la Guardia Costera realizar operaciones denominadas “espejo”.

El mecanismo consiste en que las fuerzas de seguridad de cada país desarrollen acciones de vigilancia en su propio territorio, pero mantengan coordinación entre sí.

La presidenta enfatizó que estas acciones fueron planteadas para prevenir cualquier situación que pudiera derivar en un incidente mayor en la frontera.

“Para prevenir cualquier situación ya se hizo un operativo espejo”, explicó.

Estados Unidos despliega 500 militares

La discusión ocurre después de que Estados Unidos anunciara el despliegue de aproximadamente 500 militares en la zona fronteriza con México, particularmente en el área del Valle del Río Grande, en Texas.

El movimiento generó atención debido a que se produce en un contexto de reforzamiento de las operaciones de seguridad fronteriza y de una creciente coordinación entre ambos gobiernos.

Horas después del anuncio estadounidense, México confirmó el despliegue de 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en Tamaulipas.

Las autoridades mexicanas señalaron que estas fuerzas participarán en las operaciones de coordinación fronteriza conocidas como “espejo”.

México y EU buscan evitar incidentes en la frontera

La decisión de establecer operaciones coordinadas responde, según el Gobierno mexicano, a un principio preventivo.

Aunque Sheinbaum afirmó que no existen pruebas que confirmen los disparos desde México, su administración optó por reforzar la comunicación con las autoridades estadounidenses para evitar que una situación similar pueda escalar.

El esquema también busca mantener comunicación directa entre los mandos responsables de la vigilancia fronteriza.

De esta manera, cada país mantiene sus operaciones dentro de su propio territorio, mientras los responsables de seguridad intercambian información sobre posibles incidentes.

La versión sobre las detonaciones sigue bajo revisión

Uno de los puntos centrales que permanece pendiente de esclarecer es qué ocurrió exactamente en la zona fronteriza y desde dónde provinieron las detonaciones reportadas por Estados Unidos.

La administración de Donald Trump comunicó al Gobierno mexicano que se habían registrado disparos o detonaciones en la zona, pero Sheinbaum indicó que hasta el momento no se han presentado elementos suficientes para establecer que los disparos provinieron de México.

La diferencia entre ambas versiones coloca las evidencias que pueda aportar Estados Unidos en el centro de la investigación.

Mientras Washington sostiene que ocurrió un incidente que involucró a elementos de la Guardia Costera, México mantiene una postura de cautela y solicita información que permita verificar las circunstancias.

Una frontera bajo mayor vigilancia

El despliegue de fuerzas de ambos países ocurre en una región donde la seguridad fronteriza constituye uno de los principales temas de coordinación bilateral.

El reforzamiento incluye presencia militar, vigilancia y comunicación entre autoridades de ambos lados de la frontera.

Para México, la prioridad expresada por Sheinbaum es evitar cualquier incidente que pueda poner en riesgo a las comunidades fronterizas o generar una escalada innecesaria.

Por ello, aunque el Gobierno mexicano afirma que no tiene evidencia de que hayan ocurrido disparos desde territorio nacional contra la Guardia Costera estadounidense, decidió participar en las operaciones “espejo” como una medida preventiva.

El caso permanece abierto a la espera de que Estados Unidos proporcione los elementos solicitados por México y permita determinar con mayor precisión qué ocurrió durante el incidente reportado.

Por ahora, existe una diferencia clara entre ambas versiones: Washington ha señalado que hubo una agresión contra sus elementos, mientras México afirma que no cuenta con evidencia para confirmar que los disparos provinieron de territorio mexicano.