
#JaimeGUERRERO
“Ninguna potencia extranjera nos va a decir a los mexicanos cómo nos gobernamos”, afirmó la Presidenta al conmemorar el 164 aniversario de la Batalla de Puebla, en medio de las tensiones por la solicitud de extradición del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha, y la controversia por la presunta participación de agentes de la CIA en operativos contra el narcotráfico en Chihuahua.
Acompañada de su Gabinete, Claudia Sheinbaum fijó una postura directa hacia Estados Unidos y sostuvo que la soberanía nacional es un principio irrenunciable.
“Somos libres como los indígenas que partieron a las montañas durante la conquista para conservar su derecho a organizarse como ellos decidieran, somos un pueblo que ama su libertad, su independencia, su soberanía y estamos dispuestos siempre a defenderla”.
La Mandataria también invocó el precedente histórico de la relación bilateral para matizar el tono confrontacional.
“A nuestros vecinos a Estados Unidos le decimos recordemos el gran momento de relación entre Juárez y Lincoln. El reconocimiento de la República y el apoyo a Juárez es de las acciones más loables de nuestra histórica relación”.
En paralelo, Sheinbaum dirigió un mensaje a los actores internos que han respaldado presiones externas o cuestionado la postura del Gobierno federal. En siete ocasiones distintas, la Presidenta advirtió que quienes apuestan por la injerencia están “destinados a la derrota”.
“A quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro País están destinados a la derrota. A quienes reviven la conquista como salvación les decimos están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto están destinados a la derrota”, afirmó.
Y reforzó: “A quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades están destinados a la derrota. A quienes odian están destinados a la derrota moral. A quienes piensan que la Presidenta se arrodilla están destinados a la derrota. A quienes se vanaglorian y defienden la injerencia están destinados a la derrota”.
La Presidenta trazó una línea de continuidad entre las resistencias históricas del siglo XIX y la coyuntura actual.
“Cada embate ha fortalecido el espíritu de este pueblo decidido a ser siempre libre”.
Sostuvo además que la soberanía no sólo se defiende frente al exterior, sino mediante la construcción de justicia y bienestar en el interior del país.
“Nada puede estar por encima de la soberanía y de los intereses del pueblo de México”, concluyó.
Al término del acto, la Presidenta y su Gabinete se trasladaron a un templete alterno para atestiguar una representación de la Batalla de Puebla.







