Fin de la pandemia, o el fracaso mexicano | Joel Hernández Santiago

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Tal parece que la pesadilla termina. Aunque no del todo. Siguen los remanentes del bicho Covid 19 por ahí, agazapados y dispuestos a transformarse y causar daños mortales, aunque ya no en la magnitud de los días más dramáticos de su agresión maligna según la Organización Mundial de la Salud.

Sin embargo, hay mucho que reflexionar en México a la vista del paisaje después de la batalla:

Para el gobierno federal mexicano el manejo de la pandemia durante los más de tres años que duró en sus distintas fases, intensas, dramáticas y trágicas, fue un éxito. Dice que hizo lo mejor y que los mexicanos estuvimos en muy buenas manos: las de Hugo López Gatell, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud desde el 1 de diciembre de 2018; un epidemiólogo y funcionario público.

Por supuesto está en el gobierno decir que las cosas que hizo para ayudar a la población nacional a salir de esta pandemia mundial estuvo bien, requetebién. Nunca aceptará ni aceptaría sus errores trágicos, sobre todo por los resultados reales y que hacen que México sea el segundo país con más fallecidos por Covid 19 en América Latina y el cuarto en el mundo.

Los hechos y resultados dicen lo contrario a ese triunfalismo oficial. Los mexicanos sufrimos en carne propia el pesar, el sufrimiento, el dolor enorme por la pérdida de seres muy queridos. Lloramos aun.

Quienes sufrieron pérdidas o la misma enfermedad podrán decir sí el manejo de la pandemia estuvo bien o hubo una política de salud pública errática, incoherente, ignorante, veleidosa, dañina, criminal, obediente; que prevaleció el interés político de un régimen al interés social de un gobierno responsable y humano. ¿De qué humanismo habla cuando se dice humanista?

Esto es, según datos oficiales de la Secretaría de Salud, hasta el 21 de febrero de 2023 en México se habían confirmado siete millones 430,815 casos de Covid-19 y 332,850 defunciones.

Pero hay una cifra negra que corresponde a personas que seguramente murieron por Covid-19, pero como no se hicieron la prueba para cerciorarse de que tenían la enfermedad no están incluidas en los registros de muertes por la pandemia.

… O sus actas de defunción, según criterio de gobierno, registran otro tipo de causa del fallecimiento para ocultar cifras reales de la tragedia que se les salió de las manos. Muchos otros, fallecidos en regiones lejanas, no están asentados.

Según el Inegi, se estima que de 2020 a 2022 hubo un exceso de mortalidad de 650,602 personas, de las cuales 316,745 ocurrieron en 2020, otras 317,620 en 2021 y 16,237 en 2022. Muchas otras organizaciones nacionales y mundiales estiman que la cifra es aún mayor. Algún día la conoceremos.

Al señor López Gatell habrá de recordársele por la enorme cantidad de personas que murieron por su ignorancia, por su incapacidad y por su obediencia. Por la falta de apoyos médicos en los momentos más dramáticos; por falta de medidas preventivas; por falta de criterios de salud en vista de los contagios (aquello de que el cubre bocas no servía para nada es un criterio inolvidable)…

Pero sobre todo por la falta de sentido humano. ¿El señor López Gatell cumplió el juramento Hipocrático de todo médico?

“… No permitir que consideraciones de credo político o religioso, nacionalidad, raza, partido político o posición social se interpongan entre mis deberes profesionales y mi paciente; velar con el máximo respeto por la vida humana desde su comienzo, aún bajo amenaza, y no emplear mis conocimientos médicos para contravenir las leyes humanas. Solemne y libremente, bajo mi palabra de honor, prometo cumplir lo antedicho.” ¿Lo hizo? ¿Lo cumplió?

El viernes 5 de mayo el presidente de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus hizo el anuncia largamente esperado:

“Hoy termina la emergencia internacional por la pandemia de Covid-19, que estaba declarada desde el 30 de enero de 2020, ante la notable reducción de casos graves y fallecimientos a nivel global. (En más de tres años afectó –se dijo- al menos a 765 millones de personas y causó la muerte de unos 20 millones.) (Honor a quienes descubrieron la vacuna salvadora)

Buena noticia. Excelente noticia para todos. Sin embargo investigadores en materia de epidemias y salud de la UNAM advierten que cada país tiene sus particularidades y que en el caso de México aún se deben tener todas las precauciones necesarias para evitar la enfermedad pues los contagios siguen ahí, dispuestos a atacar en cualquier momento…

Según el presidente de México, el martes 9 de mayo el gobierno de México, a través del señor López Gatell dará a conocer su posición al respecto. ¿Habremos de creerle luego del fracaso mexicano?

Pero mientras son peras o perones lo único cierto es que hay que cuidarnos. Hacer de tripas corazón y mantener los cuidados que podrían solucionar dolores y quebrantos a cualquiera. El presidente mismo acaba de salir –dice él- de un tercer contagio por Covid 19.