Profepa clausura banco de extracción ilegal en el río Colotepec y evita mayor daño ambiental

 

Diana Méndez

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró de manera temporal total un banco de extracción de material pétreo localizado dentro del cauce del río Colotepec, luego de detectar actividades presuntamente irregulares que ponían en riesgo el equilibrio ecológico de la zona.

Durante labores de inspección y vigilancia realizadas en el municipio de Santa María Colotepec, personal de la dependencia federal identificó un área de aproximadamente 14 mil metros cuadrados donde se realizaban trabajos de extracción de material pétreo mediante el uso de maquinaria pesada.


De acuerdo con el reporte oficial, en el sitio se observó una retroexcavadora efectuando cortes y removiendo material del cauce, actividades que generan alteraciones en la dinámica natural del río y pueden provocar afectaciones a los ecosistemas acuáticos y a las condiciones ambientales de la región.
Ante el riesgo de deterioro ambiental y para evitar que continuaran las labores de extracción, la Profepa determinó el pasado 27 de mayo imponer la medida de seguridad consistente en la clausura temporal total del banco de materiales.

La dependencia informó que durante la visita de inspección el responsable de la actividad no presentó la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), requisito indispensable para desarrollar este tipo de aprovechamientos en cauces federales.

Además de la falta de permisos, la autoridad ambiental argumentó que existía un riesgo inminente de desequilibrio ecológico, razón por la cual procedió a detener las obras de manera inmediata.

La Profepa señaló que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las responsabilidades derivadas de estas actividades y establecer las sanciones o medidas correctivas que procedan conforme a la legislación ambiental vigente.

Con esta acción, la dependencia federal busca frenar prácticas que afectan los recursos naturales y reforzar la protección de los ecosistemas acuáticos de Oaxaca, particularmente en zonas donde la extracción de materiales puede modificar cauces, afectar la biodiversidad y aumentar riesgos ambientales para las comunidades cercanas.