Arropa la dirigencia del PRD a Encinas

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Jesús Zambrano arropó a Alejandro Encinas como candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la gubernatura del Estado de México, y justificó su presencia en aras de la unidad partidista.

 

“O salvamos al PRD juntos para ganar este año o no lo salvará nadie”, y advirtió que el partido no es propiedad de una persona.

En medio del abucheo de un sector de los seguidores de Encinas que le gritaban “¡Fuera!” y “¡No a las alianzas con el PAN!”, el líder perredista admitió: “me han dicho que rompo la institucionalidad por estar aquí con Alejandro. Al contrario, he dicho que Encinas debe ser el candidato de toda la oposición y ser el próximo gobernador del Estado de México, para que no quede ninguna duda”.

Su respaldo, sostuvo, es producto de la convicción de que “es necesario que caminemos juntos y mantengamos y fortalezcamos la unidad del PRD, porque el PRD no es propiedad de alguien en particular. Es propiedad de miles y miles de mujeres y hombres que quieren, que queremos un cambio profundo en el país”.

Tras pedir ser escuchado “con civilidad en un partido plural”, aseguró: “No vengo por chantajes ni amenazas de nadie”, y reconoció que hubo quienes le pidieron no acudir al primer mitin de Encinas en etapa de precampaña y señaló que el punto de coincidencia es que todos en el PRD aspiran a ganarle al PRI y que haya alternancia en el Estado de México.

“En el PRD han sido evidentes las diferentes posiciones sobre cómo competir para derrotar al PRI. Y lamentablemente esas diferencias se han exacerbado al grado que ha habido compañeros que amenazan con el riesgo de la ruptura, de la escisión”.

El dirigente perredista, quien abiertamente había manifestado su respaldo a una alianza con el PAN en la entidad, lamentó que “de nueva cuenta (en el PRD) no hemos tenido la capacidad de ubicar correctamente el contenido de nuestros distintos puntos de vista”, y consideró falso el dilema de acusar a quienes quieren una alianza opositora como un acuerdo con Felipe Calderón; lo mismo que a quienes sólo quieren una coalición de izquierdas como instrumentos de Peña Nieto.

“No caigamos en el juego maniqueo de llamar traidores a quienes no piensan igual que uno. Debemos ser capaces de discutir civilizadamente nuestros distintos puntos de vista, con tolerancia, y buscar los acuerdos que nos permitan caminar juntos.”

Arrancó el aplauso de Alejandro Encinas y de la secretaria general Dolores Padierna desde el templete, mientras abajo, los asistentes agitaban sus banderas y mantenían sus abucheos. Marcelo Ebrard llegó después de que Zambrano hizo uso del micrófono.

Referió que su lucha política comenzó hace 40 años, lo que le permitió conocer lo negativo de la división y la confrontación en la izquierda, que la lleva sin duda a la marginalidad.

El dirigente partidista estableció también que si el resto de los precandidatos perredistas lo invitan, acudirá a apoyarlos.

Milenio