Trump acusa a México de ser el epicentro de la violencia de los cárteles y exige a Sheinbaum recuperar el control del país

El presidente estadounidense lanzó fuertes críticas durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU; Sheinbaum ha rechazado que México esté fuera de control y defiende la estrategia de seguridad de su gobierno

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes sus críticas hacia México durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, al calificar al país como el “epicentro” de la violencia relacionada con los cárteles y exigir al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum recuperar el control de su territorio.

Durante su discurso en Nueva York, Trump cuestionó la situación de seguridad en México y señaló que Estados Unidos comparte una extensa frontera con un territorio que, según su caracterización, se encuentra bajo influencia de organizaciones criminales.

El mandatario estadounidense sostuvo que esta situación resulta inaceptable para su país y reclamó mayores acciones contra los grupos delictivos que operan en territorio mexicano. En ese contexto, insistió en que México debe recuperar el control de su territorio.

Las declaraciones se producen en medio de una relación bilateral marcada por la cooperación en materia de seguridad, pero también por diferencias respecto a la responsabilidad de ambos países en fenómenos como el narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de dinero y el consumo de drogas.

Trump endurece sus señalamientos contra México

El discurso ante Naciones Unidas ocurre apenas unos días después de que Trump cuestionara públicamente los esfuerzos mexicanos contra los grupos criminales y pidiera que se intensificaran las investigaciones contra funcionarios que pudieran tener vínculos con organizaciones delictivas.

El pasado 16 de septiembre, en un documento relacionado con la política estadounidense contra el narcotráfico, Trump reconoció acciones emprendidas por la administración de Sheinbaum, entre ellas el decomiso de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue de fuerzas de seguridad; sin embargo, sostuvo que México debía hacer mayores esfuerzos e incrementar sus recursos destinados a seguridad.

En su intervención ante la ONU, el presidente estadounidense retomó una postura más severa y colocó nuevamente la situación de los cárteles mexicanos como uno de los asuntos de seguridad que, desde su perspectiva, tienen consecuencias directas para Estados Unidos.

La Casa Blanca y el gobierno mexicano han mantenido conversaciones frecuentes sobre seguridad y narcotráfico. La propia Sheinbaum informó el 18 de septiembre que había hablado en 22 ocasiones con Trump desde el inicio de su administración, aunque aclaró que en su conversación más reciente no abordaron específicamente el tema de seguridad.

Sheinbaum rechaza que México esté fuera de control

La presidenta Claudia Sheinbaum ha respondido en los últimos días a las críticas provenientes de Washington y ha rechazado la idea de que las autoridades mexicanas no estén actuando frente a la violencia y los grupos criminales.

El 17 de septiembre, la mandataria pidió al gobierno estadounidense presentar también un informe sobre sus propios resultados en materia de combate al narcotráfico, lavado de dinero, tráfico de armas y consumo de drogas.

“Nosotros no necesitamos que nos juzguen desde afuera; sabemos cuáles son los problemas de México y actuamos todos los días”, afirmó Sheinbaum, de acuerdo con declaraciones recogidas por EFE.

La presidenta ha insistido además en que la relación de seguridad con Estados Unidos debe mantenerse bajo un esquema de coordinación, cooperación y respeto a la soberanía mexicana, sin que ello implique subordinación a las autoridades estadounidenses.

El 21 de septiembre, Sheinbaum volvió a defender esta postura al referirse particularmente a la situación de Sinaloa. La presidenta atribuyó parte de la escalada de violencia registrada en esa entidad desde 2024 a factores relacionados con la intervención estadounidense y la ruptura interna de un grupo delictivo, aunque estas son interpretaciones planteadas por su gobierno sobre el origen de la crisis.

México sostiene que su estrategia de seguridad ha dado resultados

Frente a los señalamientos estadounidenses, el gobierno mexicano ha presentado cifras para respaldar su estrategia de seguridad.

De acuerdo con información difundida por la Presidencia de México, entre septiembre de 2024 y agosto de 2026 los homicidios dolosos registraron una disminución de 53 por ciento a nivel nacional. El gobierno también reportó más de 67 mil detenciones, el aseguramiento de más de 34 mil armas de fuego y más de 534 toneladas de droga, además del desmantelamiento de 2 mil 771 laboratorios clandestinos durante el periodo señalado.

Estas cifras forman parte de los argumentos con los que la administración de Sheinbaum sostiene que existe una política activa para combatir a las organizaciones criminales.

La estrategia federal contempla acciones de inteligencia e investigación, coordinación entre instituciones y los tres órdenes de gobierno, además de programas destinados a atender las causas sociales de la violencia.

Sheinbaum ha señalado que el objetivo de su gobierno no consiste únicamente en realizar detenciones, sino también en recuperar territorios, combatir la impunidad y fortalecer las instituciones de seguridad.

Tráfico de armas y consumo de drogas, puntos de tensión

Uno de los principales desacuerdos entre los gobiernos de México y Estados Unidos se encuentra en la responsabilidad que corresponde a cada país dentro de la problemática del narcotráfico.

Mientras Washington centra buena parte de sus reclamos en la producción y tráfico de drogas desde México hacia territorio estadounidense, el gobierno mexicano ha insistido en que Estados Unidos también debe actuar frente al consumo de drogas, el tráfico ilegal de armas hacia México y el lavado de dinero.

En una conferencia de septiembre, Sheinbaum sostuvo que Estados Unidos debe atender estos factores y pidió que la relación bilateral se base en responsabilidades compartidas.

Al mismo tiempo, el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, ha señalado que ambos gobiernos mantienen cooperación para combatir a los grupos criminales y sus redes financieras. La Embajada de Estados Unidos ha destacado que la estrategia bilateral también busca afectar los recursos económicos utilizados por estas organizaciones.

Una relación marcada por cooperación y desacuerdos

Las declaraciones de Trump ante la ONU colocan nuevamente la seguridad y la presencia de los cárteles en el centro de la relación entre México y Estados Unidos.

Aunque ambos gobiernos mantienen mecanismos de cooperación en materia de seguridad, las diferencias sobre soberanía, tráfico de armas, narcotráfico y responsabilidad institucional continúan siendo un punto de tensión.

Trump ha planteado que México debe intensificar sus acciones contra las organizaciones criminales, mientras que Sheinbaum sostiene que su gobierno está actuando y que cualquier cooperación con Estados Unidos debe realizarse respetando la soberanía nacional.

La presidenta también ha rechazado la posibilidad de que México sea utilizado como argumento dentro de la política interna estadounidense y ha defendido una relación basada en el respeto entre ambos países.

Por ahora, las declaraciones de Trump ante la ONU representan un nuevo episodio de presión pública sobre el gobierno mexicano, mientras ambos países mantienen abierta la cooperación en seguridad y, al mismo tiempo, enfrentan diferencias sobre la manera de abordar las causas y responsabilidades relacionadas con la violencia y el narcotráfico.