#JaimeGUERRERO
Después de 124 días sin acudir presencialmente al Senado de la República, Enrique Inzunza Cázarez reapareció este lunes en la Cámara alta, ya como legislador independiente tras separarse de la bancada de Morena, y rechazó los señalamientos de autoridades estadounidenses que lo vinculan presuntamente con el narcotráfico.
A un día del inicio del periodo ordinario de sesiones, el senador por Sinaloa aseguró que no solicitará licencia, afirmó que no teme ir a prisión y sostuvo que durante los últimos cuatro meses nunca abandonó sus responsabilidades legislativas.
“Jamás me absenté de mis responsabilidades legislativas”, declaró. Explicó que continuó trabajando como presidente de la Comisión de Estudios Legislativos y participó, junto con su equipo técnico, en la preparación de dictámenes correspondientes a 22 reformas.
Inzunza dejó la bancada de Morena la semana pasada y decidió continuar en el Senado como independiente, en medio de los cuestionamientos derivados de los señalamientos en su contra.
El legislador calificó el documento difundido por una oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos como un “instrumento de guerra judicial” y sostuvo que, después de más de cuatro meses, no se ha presentado una prueba que demuestre las imputaciones.
“Mi vida profesional está en escrutinio. No permitiré que se trate de manchar una vida de esfuerzo”, expresó.
El senador recordó que la Fiscalía General de la República abrió una investigación derivada del caso y aseguró que ya compareció ante el Ministerio Público Federal.
Confió en que las autoridades mexicanas continúen las indagatorias de manera “diligente, profesional y exhaustiva” y bajo los principios establecidos en el orden constitucional.
Inzunza elevó el tono al rechazar las acusaciones, a las que calificó de “patrañas”.
“Nunca he sido narco nada, ni narco taquero ni narco legislador”, afirmó.
También confirmó que mantiene cinco cuentas bancarias congeladas, aunque continúa cobrando su dieta como integrante del Senado.
“Los recursos que tengo no llegan al millón de pesos”, sostuvo al asegurar que vive en la “honrosa medianía”.
Pese a las investigaciones y los señalamientos, Inzunza descartó solicitar licencia al cargo y aseguró que no teme enfrentar un eventual proceso penal ni ir a prisión.






