El presidente de Estados Unidos reunió en Nueva York a mandatarios y representantes del llamado Escudo de las Américas y planteó que Washington podría actuar contra organizaciones criminales dentro de otros países si sus gobiernos no logran combatirlas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció este martes el respaldo de su gobierno para combatir a organizaciones criminales en América Latina y planteó la posibilidad de que Estados Unidos intervenga directamente en aquellos países cuyos gobiernos consideren que no pueden enfrentar por sí mismos a los grupos delictivos.
La declaración ocurrió durante una reunión celebrada al margen de la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, con representantes de países latinoamericanos que participan en el denominado Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por Trump para fortalecer la cooperación regional contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Durante el encuentro, el mandatario estadounidense afirmó que las organizaciones criminales han representado durante años una amenaza para los países del continente y sostuvo que Washington está dispuesto a incrementar su participación en el combate contra estos grupos.
“Hágannoslo saber y los eliminamos, o ustedes los eliminan por su cuenta. Me gusta todavía más eso. Si no pueden, lo haremos nosotros por ustedes”, declaró Trump frente a los líderes reunidos.
Trump plantea una mayor participación de Estados Unidos
El planteamiento del presidente estadounidense representa una postura de mayor involucramiento de Washington en las operaciones contra organizaciones criminales de la región.
Trump describió a los cárteles como organizaciones violentas y aseguró que los países del hemisferio cuentan con el respaldo de Estados Unidos para combatirlos.
La propuesta fue presentada en el marco de una estrategia regional que busca coordinar a distintos gobiernos en materia de seguridad, aunque la posibilidad de que Estados Unidos intervenga directamente dentro de otros territorios plantea cuestiones relacionadas con la soberanía y las condiciones bajo las cuales podría establecerse una cooperación de ese tipo.
La reunión se desarrolló mientras Trump también pronunciaba su discurso ante la Asamblea General, en el que advirtió que Estados Unidos podría utilizar su poder militar para proteger lo que considera sus intereses nacionales en el continente americano.
¿Qué es el Escudo de las Américas?
El Escudo de las Américas es una coalición promovida por Trump desde marzo de 2026 para coordinar esfuerzos de distintos gobiernos latinoamericanos contra el crimen organizado y el narcotráfico.
En la reunión de este martes participaron los presidentes de Argentina, Javier Milei; Chile, José Antonio Kast; Ecuador, Daniel Noboa; Guyana, Irfaan Ali; Honduras, Nasry Asfura; Paraguay, Santiago Peña; Perú, Keiko Fujimori; y República Dominicana, Luis Abinader, además del vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo.
El encuentro permitió a Trump presentar su propuesta de seguridad regional directamente ante algunos de sus principales aliados latinoamericanos.
El mandatario estadounidense ha buscado que esta coalición tenga como uno de sus principales objetivos el combate a las organizaciones criminales transnacionales, particularmente aquellas relacionadas con el narcotráfico.
Los países participantes respaldan la cooperación contra el crimen
Durante la reunión, algunos de los representantes latinoamericanos expresaron su respaldo a una mayor cooperación regional.
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, quien recientemente asumió el cargo, afirmó que su país se incorporó al Escudo de las Américas con determinación y entusiasmo y destacó el liderazgo estadounidense.
Por su parte, el vicepresidente colombiano, José Manuel Restrepo, defendió la utilidad de la alianza para fortalecer la seguridad y preservar las instituciones democráticas de la región.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, también ha señalado que la iniciativa coincide con la agenda de su gobierno contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Las declaraciones muestran que la iniciativa cuenta con respaldo de distintos gobiernos latinoamericanos, aunque la participación y el grado de compromiso de cada país pueden variar.
México permanece fuera de la alianza
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo esquema regional es la ausencia de México.
El gobierno de Claudia Sheinbaum no forma parte del Escudo de las Américas y ha defendido que la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad debe realizarse bajo principios de respeto a la soberanía, coordinación y no subordinación.
La postura mexicana adquiere especial relevancia después de que Trump volviera a referirse directamente a México durante su discurso ante Naciones Unidas.
El mandatario estadounidense calificó a México como el “epicentro” de la violencia de los cárteles y sostuvo que es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera con un territorio que, según su caracterización, estaría bajo control de organizaciones criminales.
Al mismo tiempo, Trump afirmó que mantiene una buena relación con el gobierno de Sheinbaum y reconoció avances en la cooperación bilateral contra los grupos criminales.
Trump combina elogios y críticas hacia México
Las declaraciones del presidente estadounidense reflejaron una postura que combina reconocimiento a la cooperación con fuertes cuestionamientos a la situación de seguridad en México.
Por un lado, Trump sostuvo que existen avances entre ambos gobiernos y afirmó que la administración mexicana tampoco quiere a los cárteles.
Por otro, exigió a México recuperar el control de su territorio y colocó nuevamente la violencia de las organizaciones criminales como uno de los principales problemas de la relación bilateral.
Esta posición ocurre en un contexto de presión estadounidense para que México incremente sus acciones contra las organizaciones criminales, mientras el gobierno mexicano insiste en que la cooperación debe respetar la soberanía nacional.
Paraguay pide acciones sobre Venezuela, Cuba y Nicaragua
Durante el encuentro, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, respaldó la cooperación regional y se refirió también a la situación política de otros países latinoamericanos.
Peña elogió las acciones estadounidenses contra el gobierno de Nicolás Maduro y planteó la necesidad de trabajar para avanzar hacia procesos de democratización en Venezuela, Cuba y Nicaragua.
Estas declaraciones ampliaron el alcance de la reunión, que originalmente se presentó como un encuentro centrado en seguridad y combate al crimen organizado.
Trump eleva el tono sobre una posible intervención militar
La reunión del Escudo de las Américas ocurrió pocas horas después de que Trump pronunciara un discurso ante la Asamblea General de la ONU en el que advirtió que Estados Unidos podría utilizar su capacidad militar para defender sus intereses nacionales en el continente.
“Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país se afiancen en ningún lugar del continente americano”, afirmó el presidente, según reportó EFE.
Trump presentó como ejemplo las acciones militares de su administración en Venezuela y vinculó su política regional con la lucha contra organizaciones criminales y amenazas que, según su gobierno, afectan la seguridad estadounidense.
La declaración generó especial atención porque amplía el debate sobre hasta dónde podría llegar la participación estadounidense en operaciones de seguridad fuera de su territorio.
Seguridad regional y soberanía, en el centro del debate
La propuesta de Trump coloca nuevamente sobre la mesa una discusión que ha marcado las relaciones entre Estados Unidos y América Latina: hasta dónde puede llegar la cooperación internacional contra el crimen organizado sin afectar las facultades soberanas de cada Estado.
Mientras algunos gobiernos latinoamericanos han mostrado disposición a colaborar con Washington en materia de seguridad, otros han rechazado cualquier posibilidad de operaciones estadounidenses dentro de sus territorios sin autorización y control nacional.
En el caso mexicano, la administración de Sheinbaum ha sostenido que la cooperación con Estados Unidos debe continuar, pero bajo condiciones acordadas entre ambos gobiernos y sin subordinación.
Una nueva etapa de presión regional
La reunión del Escudo de las Américas y las declaraciones realizadas por Trump ante la ONU muestran que el combate al crimen organizado ocupa un lugar central en la política exterior estadounidense hacia América Latina.
El presidente estadounidense busca fortalecer una red de gobiernos aliados y plantea una participación más activa de Washington frente a los grupos criminales.
Sin embargo, la posibilidad de intervenir directamente en otros países plantea interrogantes sobre los mecanismos jurídicos, políticos y diplomáticos que serían necesarios para concretar una acción de ese tipo.
Mientras tanto, México mantiene una posición distinta al esquema promovido por Washington y defiende una cooperación bilateral basada en el respeto a la soberanía.
Las declaraciones de Trump abren así un nuevo capítulo en el debate regional sobre seguridad, narcotráfico, cooperación internacional y límites de la intervención extranjera, mientras los gobiernos latinoamericanos definen hasta dónde están dispuestos a participar en la estrategia estadounidense contra el crimen organizado.






