Sheinbaum reconoce al magisterio dentro del Guelaguetza; afuera, Sección 22 y simpatizantes de Morena chocan a golpes y pedradas

#JaimeGUERRERO

Mientras desde el escenario del Auditorio Guelaguetza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconocía la entrega del magisterio oaxaqueño y admitía diferencias con su dirigencia, afuera el escenario era opuesto: integrantes de la Sección 22 se enfrentaban con personas identificadas con estructuras gubernamentales, militantes y simpatizantes de Morena.

La paradoja marcó la visita presidencial a Oaxaca. Dentro del recinto, Sheinbaum defendía el compromiso de maestras y maestros con sus alumnos; afuera, piedras, golpes y empujones acompañaban el intento del magisterio por llegar hasta el auditorio.

La confrontación ocurrió después de que la Sección 22 avanzó desde el crucero de Fonapas hacia el Cerro del Fortín, como medida de presión para exigir atención directa del Gobierno federal a sus demandas.

En al menos tres puntos del recorrido se registraron enfrentamientos entre profesores y grupos que resguardaban los accesos y trataban de impedir el avance del contingente hacia el Guelaguetza.

La última confrontación escaló. Hubo golpes, empujones y lanzamiento de piedras entre ambos grupos, además de daños a unidades y agresiones contra reporteros que documentaban los hechos.

Prácticamente al mismo tiempo, dentro del auditorio, Sheinbaum hacía uno de los reconocimientos políticos más significativos de su mensaje precisamente al magisterio.

La Presidenta admitió que su Gobierno mantiene diferencias con la dirigencia de los maestros, pero recordó que Oaxaca vivió episodios de fuerte represión contra el movimiento magisterial.

“Hay que reconocer que a veces tenemos diferencias con la dirigencia de los maestros”, expresó antes de reivindicar el papel que desempeñan los docentes dentro de las aulas.

Sheinbaum recurrió a los resultados de la prueba PISA para destacar un indicador relacionado con el acompañamiento de los profesores a sus estudiantes.

Explicó que, independientemente de las diferencias respecto de ese modelo de evaluación, una de las preguntas permite conocer cuánto tiempo permanecen los docentes con sus alumnos para ayudarlos a comprender las materias.

La mandataria sostuvo que México destaca entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos por la respuesta de estudiantes que aseguran que sus profesores permanecen con ellos hasta que logran aprender.

“Las niñas y los niños dicen: los maestros se quedan con nosotros hasta el final para ayudarnos a aprender”, destacó.

Y desde el escenario del Guelaguetza lanzó el reconocimiento: “Nuestro reconocimiento siempre a las maestras y a los maestros”.

El mensaje presidencial contrastó con lo que sucedía apenas afuera del recinto, donde el conflicto político y sindical pasó de las consignas a la confrontación física.

La Sección 22 había convocado a la movilización para exigir respuestas a pendientes con el Gobierno federal, particularmente en materia laboral, educativa y de seguridad social.

Los docentes mantienen entre sus demandas modificaciones al régimen de pensiones del ISSSTE y atención a compromisos planteados en las mesas de negociación con autoridades federales.

Dentro del auditorio, Sheinbaum continuó con el balance de su administración y enumeró resultados y programas para Oaxaca en educación, salud, infraestructura, seguridad, campo y bienestar.

En materia de salud destacó el programa Salud Casa por Casa, dirigido a adultos mayores y personas con discapacidad, y aseguró que en Oaxaca existen un millón 734 mil beneficiarios de los programas sociales.

También refrendó el respaldo de su administración al gobierno de Salomón Jara Cruz para continuar proyectos y programas federales en la entidad.

Así transcurrieron dos escenas simultáneas en el Cerro del Fortín: desde el templete presidencial se reconocía al magisterio oaxaqueño por su compromiso con los estudiantes; unos metros afuera, profesores y grupos ligados al oficialismo resolvían momentáneamente sus diferencias entre empujones, golpes y piedras.