Rusia ataca puente en el norte de Kyiv y aumenta la presión sobre la infraestructura de la capital ucraniana

El ataque dañó la calzada y el sistema de trolebuses del Puente del Norte; las autoridades ucranianas suspendieron el tránsito y no reportaron víctimas

Un ataque atribuido a Rusia dañó durante la madrugada del sábado el Puente del Norte de Kyiv, provocando la suspensión temporal de la circulación y nuevos problemas de movilidad en la capital ucraniana, en medio de una intensificación de los ataques contra infraestructura considerada estratégica.

El alcalde de Kyiv, Vitalii Klitschko, informó que la agresión provocó daños en la superficie de la vía y en los cables utilizados por los trolebuses, por lo que las autoridades determinaron interrumpir el tránsito como medida de seguridad.

Hasta el momento del reporte oficial, no se habían registrado personas fallecidas o lesionadas como consecuencia del ataque.

El incidente se produjo después de una serie de ataques que ya habían afectado la movilidad en la capital. Un día antes, tres de los seis puentes vehiculares de Kyiv sobre el río Dniéper habían sido cerrados de manera total o parcial.

Rusia confirma el ataque

El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó que sus fuerzas estuvieron detrás del ataque contra el puente.

Desde Moscú se argumentó que la infraestructura era utilizada para facilitar el movimiento de tropas y el traslado de suministros militares destinados a las Fuerzas Armadas de Ucrania.

La explicación forma parte de la versión presentada por el Gobierno ruso sobre los objetivos de sus operaciones militares.

Por su parte, las autoridades ucranianas han denunciado que los ataques contra infraestructura y zonas urbanas tienen un impacto directo sobre la población civil y la actividad cotidiana de la capital.

Videos difundidos en redes sociales mostraron aparentemente el momento en que se produjo el impacto mientras varios vehículos circulaban por el puente. Entre las imágenes compartidas se encuentran grabaciones que presuntamente fueron realizadas desde el interior de un automóvil.

Una nueva presión sobre la movilidad de Kyiv

El ataque contra el Puente del Norte ocurre después de varios días de afectaciones en distintos puntos de Kyiv.

En las jornadas anteriores se habían registrado ataques contra diferentes instalaciones y estructuras, entre ellas edificios residenciales, almacenes, estaciones de servicio y centros relacionados con infraestructura tecnológica.

La sucesión de ataques ha obligado a las autoridades locales a implementar restricciones y medidas de seguridad en diferentes zonas de la capital.

La infraestructura ubicada sobre el río Dniéper tiene además una importancia estratégica para la movilidad de la ciudad, debido a que conecta distintas áreas de Kyiv y permite el desplazamiento diario de miles de personas.

La guerra aérea aumenta de intensidad

El nuevo ataque se produce en un momento en que Ucrania y Rusia mantienen una intensa campaña de ataques aéreos.

Ucrania ha dirigido algunas de sus operaciones contra instalaciones relacionadas con la industria petrolera y empresas ubicadas en territorio ruso, mientras que Rusia continúa utilizando misiles y drones para atacar distintos puntos de Ucrania.

La Fuerza Aérea ucraniana informó que durante la noche fueron utilizados misiles de crucero Banderol contra la región de Odesa.

Estos sistemas han sido descritos por autoridades ucranianas como municiones de bajo costo propulsadas por motores a reacción, empleadas junto con otros medios de ataque para aumentar la presión sobre las defensas aéreas.

Moldavia denuncia incursiones en su espacio aéreo

La escalada también provocó preocupación en Moldavia, país vecino de Ucrania.

La presidenta moldava, Maia Sandu, afirmó que la guerra estaba acercándose peligrosamente a su territorio después de reportarse nuevas incursiones en el espacio aéreo del país.

A través de una publicación en X, Sandu condenó el ataque ruso contra Ucrania y aseguró que varias armas rusas de ataque aéreo habían ingresado al espacio aéreo moldavo y que algunas habían terminado dentro de territorio del país.

La mandataria sostuvo que estas incursiones representan un riesgo para la población y pidió que se detenga la expansión de las consecuencias de la guerra hacia otros países europeos.

Las declaraciones de Sandu se producen en un contexto de preocupación regional por la posibilidad de que los ataques aéreos puedan afectar accidentalmente o de manera indirecta a países vecinos.

También reportan ataques con drones en Rusia

Mientras Kyiv enfrentaba los efectos de los ataques rusos, autoridades de Rusia informaron sobre una ofensiva con drones ucranianos contra la ciudad de Kaluga, en el oeste del país.

El gobernador regional, Vladislav Shapsha, señaló que varias personas resultaron heridas y que algunos edificios residenciales sufrieron daños.

El funcionario informó además que las defensas rusas derribaron 13 drones sobre la región, aunque no proporcionó una cifra concreta sobre el número de personas lesionadas.

De esta manera, ambos gobiernos continúan reportando ataques contra sus respectivos territorios, en una dinámica que ha incrementado la presión sobre las poblaciones civiles y las infraestructuras de ambos países.

Sin señales claras de un acuerdo de paz

La nueva ofensiva ocurre mientras la guerra entre Rusia y Ucrania se acerca a su sexto año desde el inicio de la invasión a gran escala y continúa sin un acuerdo de paz definitivo.

Los combates se mantienen a lo largo de una línea del frente de aproximadamente mil 250 kilómetros, que atraviesa zonas del norte, este y sur de Ucrania.

Aunque durante los últimos meses se han registrado intensos enfrentamientos y ataques a distancia, las posiciones militares en distintos sectores del frente han experimentado cambios limitados.

El ataque contra el Puente del Norte vuelve a colocar a la infraestructura estratégica de Kyiv en el centro de la confrontación, mientras la campaña aérea continúa afectando tanto a Ucrania como a regiones de Rusia y genera preocupación entre los países vecinos.