Pueblos de los Valles Centrales declaran alerta ante proyectos mineros y el Corredor Vial Zapoteco.

Autoridades agrarias, comunitarias y municipales, así como pueblos, comunidades y organizaciones de los Valles Centrales de Oaxaca, emitieron una declaratoria regional para la defensa y protección de sus territorios, ante lo que consideran nuevas amenazas relacionadas con la expansión de proyectos mineros y la construcción del denominado Corredor Vial Zapoteco.

La declaratoria fue presentada durante el foro regional “Tejiendo organización y resistencia frente al despojo en los Valles Centrales de Oaxaca”, realizado en la antigua iglesia del paraje El Portillo, considerado por la comunidad de Magdalena Teitipac como un sitio sagrado y de origen de sus primeros pobladores.

Bajo la consigna “La tierra no se vende, se ama y se defiende”, las comunidades señalaron que el encuentro tuvo como objetivo fortalecer la coordinación regional frente a proyectos que, advirtieron, podrían afectar sus bienes comunes, formas de vida, actividades agrícolas, fuentes de agua, ecosistemas y autonomía comunitaria.

Durante el encuentro, recordaron la resistencia de Magdalena Teitipac contra el proyecto minero “El Doctor”, que en 2013 fue detenido mediante la organización comunitaria y la decisión de la asamblea. Para los participantes, este antecedente representa un ejemplo de la capacidad de los pueblos para defender su territorio frente a proyectos que consideran contrarios a sus intereses.

Las comunidades manifestaron especial preocupación por la manera en que, aseguran, se están impulsando el Corredor Vial Zapoteco y proyectos mineros, debido a que no habrían recibido información suficiente, clara, previa y verificable sobre los trazos, características, alcances e impactos de dichas obras.

Ante esta situación, cuestionaron los procesos de consulta que, señalaron, se realizan sin garantizar previamente información completa y accesible. Sostuvieron que una consulta debe ser previa, libre, informada y culturalmente adecuada, además de respetar los derechos de los pueblos indígenas y las decisiones adoptadas mediante sus asambleas.

Asimismo, rechazaron lo que calificaron como prácticas clientelares, utilización de recursos públicos y presunta intervención de grupos de choque para promover proyectos o generar divisiones entre las comunidades.

Como parte de la declaratoria, las organizaciones y comunidades participantes reafirmaron su compromiso con la defensa del territorio, el agua, los bienes comunes y las formas de vida de los pueblos de los Valles Centrales.

También manifestaron su rechazo a la imposición de proyectos extractivos y megaproyectos, particularmente la expansión de la actividad minera y el Corredor Vial Zapoteco, al considerar que no cuentan con el respaldo y consentimiento de las comunidades involucradas.

Entre los principales acuerdos se encuentra que cada comunidad, conforme a sus propias normas y mediante sus asambleas, continuará fortaleciendo y formalizando sus decisiones respecto a los proyectos que considere incompatibles con la protección de su territorio y vida comunitaria.

Además, exigieron a los gobiernos estatal y federal información pública, completa, verificable y oportuna sobre los proyectos que pretendan realizarse en sus territorios, incluyendo trazos, características, estudios, impactos ambientales y sociales, permisos y autorizaciones.

Las comunidades también acordaron mantenerse en alerta ante cualquier intento de imposición, despojo o debilitamiento de la propiedad social y de las instituciones comunitarias, así como fortalecer los mecanismos de comunicación y coordinación entre los pueblos.

Finalmente, convocaron a otras comunidades de los Valles Centrales a sumarse al proceso de articulación regional y advirtieron que mantendrán la organización para defender sus territorios.

La declaratoria concluyó con un pronunciamiento en contra del Corredor Vial Zapoteco y los proyectos mineros, y a favor de la autonomía y libre determinación de los pueblos, así como de la defensa del agua, la tierra, el territorio y la vida.

Entre las comunidades y organizaciones participantes se encuentran San Mateo Macuilxóchitl, San Baltazar Chichicapam, Santa Ana Zegache, Santiago Matatlán, San Dionisio Ocotepec, Santa Ana del Valle, San Pablo Güilá, San Juan Guelavía, Santa Cruz Papalutla, San Antonino Castillo Velasco, Santa Catarina Minas, Teotitlán del Valle, Villa Hidalgo Yalalag, San Lorenzo Cacaotepec, Zimatlán de Álvarez y Progreso San Lázaro.

También participaron colectividades y organizaciones como UNAPO, CCORO, PRODESO San Lázaro, Ojo de Agua, ITO Oaxaca, Frente No a la Minería por un Futuro de Todas y Todos, Colectiva FALP, Frente Popular Revolucionario (FPR), OIDHO, APIIDTT y Servicios para una Educación Alternativa A.C. (EDUCA).