Obispos de México a gobernantes y grupos armados: “La paz no se construye con armas ni con discursos vacíos”

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#JaimeGUERRERO

Los obispos de México lanzaron este jueves una advertencia simultánea al gobierno y a los grupos armados: la paz no se alcanza ni con operativos militares ni con declaraciones oficiales, sino con una transformación profunda del tejido social.

El señalamiento, fue el cierre de la 120 Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

“La paz no se construye con armas ni con discursos vacíos”, sostiene el documento oficial con protocolo No. 168/26, firmado este 16 de abril en Cuautitlán Izcalli por monseñor Ramón Castro Castro, presidente de la CEM y obispo de Cuernavaca, y por monseñor Héctor M. Pérez Villarreal, obispo auxiliar de México y secretario general del organismo.

La frase, tomada de las palabras del papa León XIV en Argel, fue asumida por los prelados mexicanos como propia y dirigida con nombre y cargo: “Estas palabras interpelan a gobernantes y ciudadanos, a grupos armados y a todos los que tienen en sus manos decisiones que afectan la vida de las personas”.

El texto, dirigido al Pueblo de Dios que peregrina en México y redactado durante una semana que los propios obispos describen como marcada por “contextos de guerra, corazones endurecidos, pueblos y culturas amenazadas, la lenta erosión de las instituciones en nuestra patria y el paulatino derrumbe del orden mundial”, dice el pronunciamiento de la CEM.

La referencia central es la crisis de seguridad desatada en febrero pasado, cuando la caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación desencadenó una ola de violencia en Jalisco, Guanajuato y Michoacán.

“Nos sigue preocupando la situación de inseguridad que vivimos en el país mostrada en los acontecimientos del pasado mes de febrero. Callar ante la inseguridad es traicionar el evangelio. Un país que normaliza la muerte pierde vida; la violencia no solo destruye vidas, corrompe la esperanza”, advierte el documento.

Los prelados no se limitaron al diagnóstico. Convocaron a “la sociedad civil organizada a seguir trabajando por la paz y la reconciliación en el país.

Asimismo a construir juntos una historia cuyos frutos lo gocen las futuras generaciones”, y revelaron que ante el drama de las desapariciones han actuado como mediadores entre las madres de víctimas y la Secretaría de Gobernación.

Castro Castro recordó además que desde hace 11 años encabeza en Cuernavaca movilizaciones en favor de la paz, con convocatorias cada vez más numerosas.

El respaldo al papa León XIV, quien en esos mismos días realizaba su tercer viaje apostólico por África, dotó al mensaje de una dimensión internacional.

Los obispos retomaron sus palabras pronunciadas ante gobernantes y diplomáticos en Argel —“Multipliquemos los oasis de paz, denunciemos y eliminemos las causas de la desesperación, luchemos contra quienes lucran con la desgracia ajena”— para anclarlas en la realidad mexicana.

En ese contexto, Castro Castro fue cuestionado sobre la posibilidad de una visita papal a México.

El prelado recordó que la presidenta Sheinbaum ya formuló una invitación, aunque el Episcopado no tiene información concreta al respecto.

Abrió, sin embargo, un horizonte específico: que León XIV pueda inscribir en su agenda una visita para 2031, cuando se celebren los 500 años de la aparición de la Virgen de Guadalupe. “Para celebrar dignamente semejante acontecimiento”, dijo.

El documento cierra con una invocación a Santa María de Guadalupe, “Reina de la paz”, para que México aprenda “a mirarse como hermanos y a tender puentes con un futuro reconciliado, que brota de la justicia y la misericordia”.