Un primer embarque de 750 cabezas cruzó por Agua Prieta bajo estrictos controles sanitarios; el objetivo es alcanzar gradualmente mil 500 animales diarios para recuperar el flujo comercial
México reanudó este lunes la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos a través del corredor fronterizo de Agua Prieta, Sonora, con Douglas, Arizona, después de aproximadamente 14 meses de restricciones impuestas para contener el avance del gusano barrenador del ganado.
El reinicio de las operaciones comenzó con un primer envío de 750 cabezas de ganado, aunque las autoridades mexicanas prevén incrementar gradualmente el volumen hasta alcanzar mil 500 animales diarios, como parte de la estrategia para recuperar uno de los principales canales comerciales de la ganadería mexicana con el mercado estadounidense.
La reapertura fue anunciada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, que destacó que la decisión es resultado de la coordinación entre autoridades sanitarias y agropecuarias de México y Estados Unidos, así como de las organizaciones y uniones ganaderas.
Trazabilidad total para cada animal
La reanudación de las exportaciones estará acompañada de un estricto protocolo sanitario y de trazabilidad, con el propósito de reducir al mínimo el riesgo de que animales infectados con gusano barrenador ingresen a territorio estadounidense.
La secretaria de Agricultura, Columba López Gutiérrez, explicó que las autoridades mantendrán un seguimiento completo de cada ejemplar, desde su nacimiento, durante su traslado y hasta su llegada a Estados Unidos.
Además, los animales que crucen por la frontera serán sometidos a inspecciones sanitarias para descartar cualquier signo de la plaga antes de continuar con el proceso de exportación.
La dependencia también mantendrá vigilancia permanente sobre los centros ganaderos y continuará con los llamados barridos sanitarios para detectar oportunamente posibles casos.
Cerco sanitario y liberación de moscas estériles
Uno de los principales retos para la reapertura fue la detección de nuevos casos de gusano barrenador en el norte del país.
Sonora y Chihuahua fueron considerados los primeros estados con condiciones para reanudar las exportaciones debido a su menor riesgo sanitario. Sin embargo, el anuncio se produjo pocos días después de que Sonora confirmara su primer caso de gusano barrenador desde el inicio de la emergencia zoosanitaria en noviembre de 2024.
Ante esa detección, autoridades y productores establecieron un cerco sanitario de 20 kilómetros, además de implementar medidas de control para evitar que la plaga continúe propagándose.
Como parte de las acciones se realizó la liberación de aproximadamente 360 mil moscas estériles, una estrategia utilizada para reducir la reproducción de la plaga, además de aplicar tratamientos preventivos tanto a bovinos adultos como a becerros.
A nivel regional, también se mantendrá la dispersión de moscas estériles en Sonora y Chihuahua, mientras las autoridades establecen controles de seguridad dentro de un perímetro de 200 kilómetros.
La plaga se ha extendido a 30 estados
La emergencia sanitaria representa uno de los principales desafíos para el sector ganadero mexicano. De acuerdo con las cifras del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), hasta el 23 de agosto se habían contabilizado 39 mil 470 casos acumulados desde noviembre de 2024.
De ese total, mil 937 permanecían activos.
La presencia de la plaga se ha reportado en 30 de los 32 estados del país, mientras que Baja California y Baja California Sur permanecían como las únicas entidades sin casos reportados.
Entre los estados con mayor número de casos activos se encontraban Zacatecas, con 182; Puebla, con 154; Oaxaca, con 150; Nayarit, con 125; Veracruz, con 110; Yucatán, con 105, y Chiapas, con 102.
Estas cifras explican el nivel de vigilancia que México deberá mantener para garantizar que la reapertura comercial no represente un nuevo riesgo sanitario.
Agua Prieta vuelve a ser un punto estratégico
La reapertura del corredor Agua Prieta-Douglas representa un paso importante para los productores sonorenses y para la recuperación de las exportaciones ganaderas hacia Estados Unidos.
Durante aproximadamente 14 meses, las restricciones derivadas de la presencia del gusano barrenador limitaron el movimiento de ganado mexicano hacia el mercado estadounidense, generando afectaciones para productores y comercializadores.
Ahora, el gobierno mexicano pretende recuperar progresivamente el flujo comercial, aunque bajo un esquema que prioriza la prevención y la detección de posibles animales infectados.
La meta inicial será aumentar de las 750 cabezas enviadas en este primer embarque hasta mil 500 animales diarios, siempre que las condiciones sanitarias permitan mantener la operación.
Ganaderos prometen mantener los estándares sanitarios
Durante el acto de reapertura en Agua Prieta, el presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora, Juan Carlos Ochoa Valenzuela, destacó el compromiso de los productores para cumplir con los requisitos sanitarios establecidos por las autoridades de ambos países.
El dirigente también señaló la importancia de avanzar en una reconversión productiva vinculada con las exportaciones, con el objetivo de fortalecer la actividad ganadera y recuperar gradualmente la capacidad comercial del sector.
Un reinicio condicionado a la vigilancia sanitaria
La reapertura representa una oportunidad económica para la ganadería mexicana, pero también implica un importante desafío sanitario.
El gobierno deberá mantener la vigilancia sobre los animales, reforzar los controles en las zonas donde se ha detectado la plaga y garantizar la trazabilidad de cada ejemplar que pretenda ingresar al mercado estadounidense.
Por ahora, Sonora se convierte en el primer punto de reapertura de las exportaciones, con un envío inicial de 750 cabezas y la expectativa de alcanzar mil 500 diarias.
El éxito de esta nueva etapa dependerá de que México logre contener la propagación del gusano barrenador y mantener los estándares exigidos por Estados Unidos, en un momento clave para recuperar el comercio ganadero después de más de un año de restricciones.






