Lavadero Político 06/09/26

resbala

Hágase justicia en los bueyes de mi compadre”: nuevos impuestos en la ruta de la 4T

Se acabó el veinte…

Esta semana se ventiló a nivel nacional el asunto de que el gobierno de la 4T ya no tiene dinero y van a buscar subirle impuestos a las cervezas y a las sopas Maruchan…

Sí, amigos ciberlectores.

Después de la borrachera viene la cruda y, con un gobierno que reparte dinero a manos llenas, pues los números no mienten y nada más no hay presupuesto que alcance.

Cifras oficiales revelan que un billón de pesos del presupuesto son destinados a los programas electoreros del gobierno.

Los resultados, hasta el momento, son nulos, demostrando que este gobierno gasta más y hace menos.

La contratación de una nueva deuda se mira cercana porque, a pesar de la austeridad que tanto pregonan en la 4T, los excesos y la corrupción siguen aumentando.

Pero, como siempre, los que más pasan a ser perjudicados son los trabajadores federales, que son sobreexplotados con horarios y cargas de trabajo esclavistas. Estos mismos deben comprar las herramientas e insumos que el gobierno está obligado a proporcionarles.

Porque para todo el gobierno federal dice: “No hay dinero”.

De su propia bolsa, los trabajadores tienen que hacerle frente a las necesidades primarias.

En este país, las sopas instantáneas han ganado terreno y, pese a que el consumo frecuente es malo para la salud por ser un alimento ultraprocesado, es lo que come el pueblo porque no alcanza el dinero.

Pero ¿qué van a saber los senadores, diputados federales y funcionarios?

Ellos comen bien y tienen hasta presupuestos asignados para su alimentación con cargo al erario.

Nuevos impuestos en la ruta de la 4T.

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Ay, estimado ciberlector, nuestro reportero El Curador de trapos dejó por un momento las galerías, desempolvó la calculadora y se metió a revisar una de esas licitaciones donde la cultura termina rodeada de autobuses, hoteles, comidas, logística y varios millones de pesos.

Y mire usted lo que encontró.

La Secretaría de las Culturas y Artes, encabezada por nuestro conocido Flavio Sosa Villavicencio, mejor conocido en los jardines primaverales como El Sembrador de la Discordia (y en sus días más inquietos como el Demonio de Tasmania), solicitó la licitación LPE-SA-SC-0091-08/2026 para contratar los servicios del programa “Oaxaca en el Instituto Politécnico Nacional”, en el marco de la XLIII Feria Internacional del Libro del IPN, en la Ciudad de México.

¿La cuenta?

9 millones 919 mil 519 pesos con 60 centavos.

¡Ay, Flavio! Con razón hasta dan ganas de agarrarle amor a la cultura.

El pastel terminó repartido entre dos empresas. Eventos y Catering Festa, S.A. de C.V. obtuvo los lotes 1 y 3 por 7 millones 630 mil 27.60 pesos, mientras Logística y Provisiones Thenom, S.A. de C.V. se quedó con los lotes 2, 4 y 5 por 2 millones 289 mil 492 pesos.

¿Y qué incluye semejante paquete? Pues prácticamente una Oaxaca portátil: presentaciones artísticas, talleres y actividades literarias, esculturas, exposición fotográfica, tapete de aserrín, transporte de personas y carga, hospedaje, alimentos y hasta coordinadores logísticos.

Es decir, no estamos diciendo que los diez millones sean únicamente para artistas ni para montar un estand. Hay toda una operación detrás.

Pero justamente ahí nuestro reportero Curador encontró lo interesante.

Para hospedar a las 260 personas, las bases contemplaban dos grupos de 130 participantes, cada uno con 65 habitaciones dobles durante cinco noches. Es decir, el servicio requería 130 habitaciones dobles contratadas por periodos de cinco noches. El establecimiento debía tener al menos tres estrellas, ubicarse dentro de un radio de diez kilómetros del Campus Zacatenco y cumplir determinadas características. Además, el participante tenía que señalar en su cotización el nombre y domicilio del hotel que ofrecía.

Y aquí viene la pregunta que hasta sin doctorado en Administración Pública puede hacerse cualquiera:

¿por qué el Gobierno no contrató directamente con un hotel?

Porque, finalmente, será un hotel el que ponga las camas, las habitaciones, el wifi y los servicios. Sin embargo, el hospedaje terminó integrado a una licitación donde una empresa funciona como proveedora del servicio.

Y nadie mueve noches de hotel por amor al arte.

Je, je, je.

Por eso sería interesante conocer tres números muy sencillos: cuánto cobraba directamente el hotel seleccionado, cuánto cotizó la empresa al Gobierno y cuál fue la diferencia. Porque esa diferencia nos permitiría saber si únicamente se pagó hospedaje o cuánto costó también la intermediación.

Y hay otro detallito: en la apertura solamente participaron dos empresas. Thenom ofertó los lotes 1, 2, 4 y 5; Eventos y Catering Festa presentó propuesta para los lotes 1, 3, 4 y 5. Así que para el hospedaje, correspondiente al lote 3, solamente hubo una oferta entre las dos participantes.

Pero el asunto del hotel solamente abre una puerta.

Porque cuando nuestro reportero Curador siguió revisando encontró que buena parte de la operación del programa terminó en manos de terceros: autobuses, camionetas para carga, alimentación, hospedaje, coordinación logística y distintos servicios para desarrollar las actividades culturales.

Entonces surge una pregunta mucho más grande:

¿qué hace directamente la Secretaría de las Culturas y Artes y qué termina pagando para que hagan empresas externas?

No es una pregunta menor tratándose de una dependencia que tiene estructura, funcionarios, presupuesto y áreas dedicadas precisamente a promover la cultura.

Porque si para llevar Oaxaca a una feria se necesita contratar quién transporte, quién hospede, quién alimente y hasta quién coordine parte de la operación, entonces sería saludable conocer cuánto de esos casi diez millones termina realmente en artistas, creadores, talleristas, artesanos, transportistas, hoteleros y demás prestadores finales, y cuánto cuesta toda la cadena que administra esos servicios.

Ahí está el verdadero asunto.

No se trata de discutir si Oaxaca debe promover su cultura fuera del estado. Claro que debe hacerlo. Tampoco de pretender que mover cientos de personas, obras, vestuarios y exposiciones sea gratis.

Lo que se tiene que explicar es cómo se construyó una factura de casi diez millones de pesos.

Para eso hacen falta las propuestas económicas desglosadas, la investigación de mercado, el contrato definitivo y, después, las actas y reportes fotográficos que las propias bases exigen como evidencia de cumplimiento.

Porque esos famosos “entregables” son precisamente eso: los testigos con los cuales los proveedores tendrán que demostrar que aquello por lo que cobraron efectivamente se realizó.

Y ahí estaremos esperando al Sembrador de la Discordia.

Flavio podrá decir que llevó Oaxaca al Politécnico, que promovió nuestras expresiones culturales y que todo fue un éxito.

Perfecto. Pero nuestro reportero Curador quiere saber algo menos romántico:

¿cuánto costó realmente producir cultura y cuánto costó pagar a quienes administraron, intermediaron y empaquetaron esa cultura?

Porque una cosa es promover a Oaxaca y otra convertir cada actividad cultural en un enorme paquete de servicios donde al final resulta difícil saber quién ganó más: los artistas o los intermediarios.

El arte puede ser abstracto, estimado ciberlector.

La cuenta pública no.

¡Ay, Flavio!

Seguiremos curando… pero los expedientes.

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Estimado ciberlector, si usted creía que todavía faltaba mucho para las elecciones de 2027, seguramente es porque no trabaja en el Gobierno de Oaxaca.

Porque mientras el pueblito noble y sabio anda preocupado por el agua, la basura, las carreteras, la seguridad y cómo estirar la quincena, en algunas oficinas públicas ya comenzaron a sacar la calculadora electoral.

Y no precisamente para contar votos.

Sino candidaturas.

Nuestra reportera anda revisando nombres, movimientos, recorridos y esos repentinos ataques de amor por el territorio que les dan a algunos funcionarios cuando se acerca una elección. Y encontró que en Oaxaca comienza a dibujarse algo bastante más interesante que una colección de aspirantes: Salomón Jara parece estar preparando varias barajas para jugar la elección de 2027.

Y tiene razones para hacerlo.

Morena ya puso en marcha su maquinaria nacional. El Consejo Nacional aprobó que los aspirantes a diputaciones federales se procesen bajo la figura de coordinadores distritales de Defensa de la Transformación; después vendrán las coordinaciones municipales y posteriormente las correspondientes a diputaciones locales. El calendario planteado coloca las definiciones federales en agosto, las municipales en septiembre y las locales en noviembre.

Pero hay una diferencia importante respecto de otros procesos.

La dirigencia nacional está tratando de cerrar las rendijas por donde tradicionalmente se cuelan las tribus: filtros, encuestas, límites al número de aspirantes y candados políticos. Incluso ha advertido que ganar una encuesta no necesariamente garantizará una candidatura si existen antecedentes incompatibles con los criterios del partido.

Traducido al dialecto oaxaqueño: el gobernador Salomón Jara puede proponer, operar y empujar… pero ya no necesariamente decidir todas las fichas.

Y ahí comienza lo sabroso. Porque Salomón Jara conoce perfectamente qué hacer cuando Morena no le entrega la candidatura que quiere. Ya tiene experiencia.

El método Juchitán

Vámonos hasta 2021.

Emilio Montero Pérez buscaba reelegirse como presidente municipal de Juchitán. Había llegado al gobierno bajo las siglas de Morena, pero cuando comenzó la sucesión municipal, su candidatura encontró resistencias internas. Montero terminó abandonando aquella contienda y apareció registrado por el Partido del Trabajo.

¿Resultado? Ganó.

El petista obtuvo 17 mil 276 votos, mientras Morena, con Héctor Pineda Santiago, alcanzó 15 mil 798. Es decir, una corriente nacida dentro del mismo movimiento terminó derrotando electoralmente al candidato oficial de Morena.

Guarde ese antecedente, estimado ciberlector, porque explica bastante de lo que podría ocurrir en 2027.

El método Oaxaca de Juárez

Tres años después ocurrió algo políticamente parecido, aunque con personajes y circunstancias diferentes.

Morena decidió llevar nuevamente a Francisco Martínez Neri por la capital oaxaqueña.

Pero por otra vía apareció Raymundo Chagoya Villanueva, postulado por el Verde y Fuerza por México Oaxaca.

¿Y qué pasó? Ray Chagoya terminó ganando.

El cómputo municipal registró 41 mil 810 votos para Chagoya contra 38 mil 863 de Martínez Neri.

Dos elecciones distintas dejaron una enseñanza bastante sencilla para cualquier operador político: si una puerta se cierra en Morena, siempre conviene tener otra abierta en alguno de los partidos aliados.

Y parece que para 2027 alguien ya anda revisando las bisagras. Je, je, je.

Sergio López: ¿el siguiente experimento?

Uno de los nombres que comienza a sonar es el de Sergio López Sánchez, actual director general del CECyTE Oaxaca. No estamos hablando precisamente de un improvisado: antes de llegar al Colegio ya había sido diputado local de mayoría relativa por el distrito VIII, con cabecera en Tlaxiaco.

Es decir, conoce territorio, conoce elecciones y sabe caminar políticamente.

¿Y por qué resulta particularmente interesante?

Porque enfrente está una mujer que parece haber desarrollado una relación bastante duradera con San Lázaro: Margarita García García.

Actualmente representa al PT por el distrito federal 03, con cabecera en Huajuapan de León, y no es precisamente nueva en estas lides. Fue diputada federal de 2018 a 2021, volvió de 2021 a 2024 y actualmente ocupa nuevamente una curul para el periodo 2024-2027.

Tres legislaturas federales consecutivas. ¡Ay, nanita!

Hay matrimonios que duran menos.

Y cuentan las lenguas viperinas que Margarita no estaría precisamente pensando en jubilar su credencial del Congreso.

Porque la eterna Margarita parece no querer soltar el hueso. Entre pleitos, declaraciones, amenazas y esa particular manera de hacer política a grito pelado, nuevamente estaría buscando mantenerse en el tablero.

Y aquí abrimos un pequeño paréntesis.

Nuestra reportera todavía recuerda aquellas llamadas a deshoras a periodistas cuando alguna publicación no le gustaba nadita. Seguramente eran para preguntar cómo estaba la familia y desear dulces sueños… Je, je, je.

Porque ya sabemos que a algunos políticos las verdades les producen insomnio.

Pero volvamos al tablero.

Si el PT decide reservar nuevamente ese espacio para Margarita, Sergio López podría convertirse en una alternativa electoral por otra vía, siempre que las negociaciones de la coalición y las reglas electorales lo permitan.

No estamos diciendo que esa candidatura esté formalmente definida.

Estamos diciendo algo políticamente más interesante: el perfil existe, tiene antecedentes electorales y puede convertirse en una ficha competitiva si la negociación Morena-PT termina cerrándole la puerta.

Y ahí sí la elección dejaría de ser trámite.

Porque Sergio sabe caminar, tiene estructura y capital político. Y en una contienda territorial, Margarita tendría que demostrar que después de tantos años ocupando curules todavía conserva algo bastante más importante que una oficina en San Lázaro: votos.

Además, cuentan por ahí que nuestra eterna legisladora trae una bombita guardada que en cualquier momento le podría explotar.

Pero esa, estimado ciberlector… esa se la vamos a contar después. Porque está de pronóstico reservado.

Las que soñaban con algo más grande

Y aquí aparece otro fenómeno interesante. Durante los últimos años, varias mujeres del primer círculo político de la Primavera Oaxaqueña fueron mencionadas, promovidas o imaginadas como posibles piezas para la sucesión estatal.

Pero antes de pensar en 2028 hay que sobrevivir a 2027. Y en política una diputación federal puede funcionar como premio, refugio, plataforma o sala de espera.

Por eso habrá que observar con lupa qué ocurre con la secretaria de turismo la gastalona Saymi Pineda Velasco, uno de los perfiles que se auto-colocó en la conversación sucesoria y cuyo futuro electoral podría terminar pasando primero por una diputación federal vinculada a la Costa.

Todavía no hay candidatura formal, pero si eso ocurre, la lectura sería evidente: antes de brincar por la gubernatura hay que conseguir dónde caer. Je, je, je.

Algo semejante ocurre con Vilma Martínez Cortés, expresidenta municipal de Santo Domingo Tehuantepec y actualmente secretaria de Bienestar, Tequio e Inclusión.

Su posición no es menor. Desde Sebienti opera una de las áreas políticamente más sensibles del gobierno: programas sociales, presencia territorial y contacto permanente con beneficiarios. Tan solo la Tarjeta Margarita Maza reportó presencia en los 570 municipios y casi 20 mil beneficiarias en pobreza extrema.

Por eso, si Vilma termina apareciendo en una boleta federal, no sería un movimiento improvisado. Sería convertir estructura administrativa en capital político. O, cuando menos, intentarlo.

Clarissa: de Palacio al Congreso… ¿y de ahí a San Lázaro?

Otra que habrá que vigilar es Karla Clarissa Bornios Peláez.

Su trayectoria reciente prácticamente parece diseñada con elevador político.

Participó en la campaña de Salomón Jara, después llegó como secretaria particular del gobernador y en enero de 2024 dejó el cargo para buscar la diputación local por el distrito 22 de Pinotepa Nacional.

Llegó al Congreso. Y actualmente aparece ya como integrante del grupo parlamentario de Morena.

Ahora las versiones políticas la colocan entre los perfiles que podrían buscar brincar a San Lázaro.

¿Será?

Porque si se confirma, Clarissa habrá descubierto una escalera bastante eficiente: Palacio de Gobierno, Congreso local y luego Cámara de Diputados.

Nada mal para una transformación que prometía acabar con las carreras construidas desde el poder.

Naty Poob: ¿otra vuelta?

Y finalmente aparece Naty Poob Pijy Jiménez Vázquez, actual diputada federal de Morena por el distrito 04, con cabecera en Tlacolula de Matamoros.

Las versiones que circulan la colocan nuevamente en la pelea por permanecer en San Lázaro.

Y aquí aparece uno de los grandes problemas de Morena rumbo a 2027.

Porque el movimiento que nació criticando a la vieja clase política comienza a producir su propia generación de profesionales de la representación popular.

Unos terminan una diputación y buscan otra. Otros dejan una secretaría para brincar al Congreso.

Otros llegan al Congreso local y antes de calentar suficientemente la curul ya voltean hacia San Lázaro.

Y otros llevan tantos años legislando que cualquier día van a pedir que la curul aparezca en su testamento.

El verdadero juego de Salomón

Pero sería un error mirar todos estos nombres de manera aislada.

La historia importante no es Sergio, ni Saymi, ni Vilma, ni Clarissa, ni Naty, ni siquiera Margarita.

La historia es el tablero.

Salomón Jara llegará a 2027 con Morena como primera opción, pero también con aliados que pueden convertirse en válvulas de escape cuando las decisiones nacionales no coincidan con las locales.

PT, Verde y Partido de la Transformación Oaxaqueña.

Y ahí está precisamente la experiencia acumulada de Juchitán y Oaxaca de Juárez.

El modelo consiste en no apostar necesariamente todo a una sola candidatura ni a una sola sigla, sino en construir varias rutas para conservar influencia sobre el resultado, incluso cuando Morena nacional decida otra cosa.

Eso, políticamente, es mucho más sofisticado que simplemente “poner candidatos”.

Es construir una red de supervivencia electoral.

Morena podrá hacer encuestas. La dirigencia nacional podrá imponer filtros. Podrá limitar aspirantes. Podrá hablar de unidad, ética y disciplina.

Pero Oaxaca tiene una larga tradición de convertir las coaliciones electorales en auténticos mercados de fichajes. Y Salomón ya demostró que sabe jugar ese partido.

Por eso, estimado ciberlector, cuando durante los próximos meses vea funcionarios descubriendo repentinamente comunidades que nunca habían visitado, diputados abrazando ancianitas, secretarios repartiendo sonrisas, políticos inaugurando hasta los baches y fotografías donde casualmente aparecen veinte veces más grandes que el programa gubernamental que promocionan… no sea malpensado.

No están haciendo campaña. Están “defendiendo la transformación”. Je, je, je.

La gran pregunta rumbo a 2027 no será solamente quién gana las encuestas de Morena.

Será otra:

¿cuántos candidatos tendrá realmente Salomón Jara, aunque no todos aparezcan en la boleta con el logotipo de Morena?

Porque si algo enseñaron Juchitán en 2021 y Oaxaca de Juárez en 2024 es que perder una candidatura interna no necesariamente significa perder la elección.

A veces basta con cambiarle el color a la camiseta.

Y mientras el pueblito noble y sabio espera representantes, en la Primavera ya parece comenzar la temporada de trasplantes: del gabinete a la diputación, de la diputación a otra diputación y, si todo sale bien, del servicio público al servicio… de la siguiente candidatura.

¡Ay, nanita!

Esto apenas comienza.

Y nosotros, por supuesto, seguiremos informando.

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Desde la Cuenca del Papaloapan, nuestro reportero Piñero nos informa que, junto con su estructura de Servidores de la Nación en la región, el exmorenista Irineo Molina se suma a las filas de los vendedores de jugo de Movimiento Ciudadano y le pinta caracolitos a la 4T.

Irineo Molina fue presidente de la Junta de Coordinación Política en la LXIII Legislatura, durante el periodo 2016-2018, y coordinador parlamentario de Morena.

En la búsqueda de llegar nuevamente a la Presidencia Municipal, Irineo “Garapiñado” Molina le rompe el esquema a Morena para recuperar esa importante ciudad, que precisamente perdieron ante el PT del expitufín Fernando Huerta Cerecedo, alias “La Parkita”.

El 2027 pondrá a cada quien en su lugar.

Las diferencias internas entre morenistas y la fuga de otro más serán la antesala del 2028, y las cosas, desde ahora, no pintan a su favor.

Amigo ciberlector, se reciben apuestas.

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Que vengan los bomberos, que esto es un incendio…

Estimado ciberlector, nuestra reportera Incendiafuegos ya se puso el casco, cargó el extinguidor y salió corriendo, porque quien nuevamente aparece rodeado de humo es s Manuel Alberto Maza Sánchez, exdirector del Heroico Cuerpo de Bomberos y actual titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos.

Y esta vez el fuego viene de una denuncia bastante delicada.

La bombera Suri Saday Cruz Toledo hizo público que desde hace aproximadamente dos años denunció ante la Fiscalía General del Estado a Maza Sánchez por acoso sexual y laboral. Según su testimonio, después de levantar la voz comenzaron los problemas: procedimientos administrativos, suspensiones, cambios de adscripción, traslados y presiones que ella interpreta como represalias para obligarla a retirar la denuncia.

Pero Suri dice que no piensa doblarse:

Mi demanda ahí sigue, nunca la he revocado”.

Nuestra reportera Incendiafuegos puso entonces la manguera hacia otro lado, porque aquí no solamente importa lo que denuncia la bombera, sino lo que aparentemente no están haciendo quienes deberían acompañar estos casos.

¿Dónde está la Secretara de las Mujeres Rogelia González Luis? ¿Ya buscó a Suri? ¿Ya revisó su expediente? ¿Ya preguntó si existen medidas para evitar posibles represalias mientras la Fiscalía investiga?

Porque para el discurso todos son muy valientes.

Pero cuando la denuncia toca una dependencia del propio gobierno, de repente se acaba el agua de la pipa.

Y nuestra reportera Incendiafuegos sigue buscando entre el humo a las diputadas y defensoras que normalmente aparecen con el puño en alto cuando hay cámara enfrente.

¿Dónde está la “Telesa”? ¿Dónde está Haydeé?

¿Dónde están todas aquellas que cada 8 de marzo descubren que tienen voz, pancarta, pañuelo y hasta discurso de veinte minutos?

Porque últimamente a varias se les ve muchísimo más ocupadas en mítines, reuniones políticas, recorridos y la búsqueda del siguiente hueso, que preguntando qué está pasando con una mujer que asegura haber denunciado acoso y después haber enfrentado consecuencias laborales.

¡Qué cosas!

Para la foto, todas hermanas.

Para el expediente incómodo, ni una cubeta de agua.

Y cuidado: aquí nadie está condenando por adelantado a Manuel Maza. La Fiscalía tendrá que investigar, reunir pruebas y determinar responsabilidades. Pero precisamente por eso resulta todavía más inexplicable que, después de aproximadamente dos años, la denunciante siga preguntándose qué pasó con su caso.

Además, Suri sostiene que dentro de la corporación podría haber otras mujeres que prefieren guardar silencio por miedo.

Eso debería encender todas las alarmas.

Pero parece que algunas alarmas solamente funcionan cuando el incendio está en la casa del adversario.

Así que, Manuel, otra vez hay humo saliendo de la estación.

Y mientras unos buscan extinguir políticamente el problema, nuestra reportera Incendiafuegos seguirá preguntando algo bastante sencillo:

¿quién va a escuchar a la bombera que asegura llevar dos años esperando justicia?

Que vengan los bomberos… porque defensoras, por lo visto, están ocupadas.

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¡SU MAJESTAD LLEGÓ A LA UTVCO! Trabajadores denuncian despidos, renuncias forzadas y una rectoría donde hasta los celulares estorban

Pues parece que en la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca (UTVCO) no hubo cambio de rectoría, sino cambio de régimen.

Nuestra reportera universitaria La Becaria Reprobada se fue a meter entre oficinas, pasillos y reuniones donde hasta el teléfono parece convertirse en objeto peligroso, y regresó con suficientes quejas para llenar una carpeta bastante más gruesa que cualquier tesis.

Todo comenzó con la salida del anterior rector, Saúl del Toro Zapién, cuya destitución fue exigida por la dirigente sindical Erica Cruz Estudillo. Hubo mesas de negociación ante la Secretaría de Gobierno y finalmente aterrizó en la rectoría Edith Santibáñez Bohórquez.

Pero quienes esperaban que con el relevo llegara la paz laboral se quedaron esperando sentaditos.

Trabajadores denuncian que en apenas cinco días de la nueva administración fueron cesadas más de diez personas, entre directores, jefes de departamento, personal de mantenimiento y otros trabajadores.

Y aquí empieza lo sabroso.

Los afectados aseguran que se les ha presionado para firmar renuncias con fecha del 1 de septiembre, incluso de manera retroactiva. Entre los argumentos para separarlos estarían no cumplir jornadas que, según denuncian, comienzan desde las 6:00 de la mañana y pueden prolongarse hasta las 11:00 de la noche, o simplemente no encontrarse disponibles en el preciso momento en que Su Majestad decide convocarlos.

Porque cuentan que en la nueva UTVCO las reuniones tienen hasta dinámica de primaria.

Se convoca, se hace pase de lista y quien no aparece cuando la rectora lo requiere corre el riesgo de quedarse sin trabajo.

¡Presente, maestra!

Pero nuestra reportera La Becaria Reprobada encontró otro detallito todavía más interesante: los trabajadores aseguran que en algunas reuniones les recogen los teléfonos celulares, supuestamente para impedir que lo dicho ahí pueda ser grabado o documentado.

¡Qué delicados!

Una universidad que debería enseñar transparencia y pensamiento crítico resulta que ahora, según sus propios trabajadores, necesita reuniones donde nadie pueda conservar evidencia de lo que se habla.

Pero espere, porque todavía falta revisar la hojita que les ponen enfrente a quienes salen.

Los afectados aseguran que los formatos de renuncia incluyen cláusulas con las que se pretende cerrarles la puerta a posteriores reclamaciones de prestaciones, entre ellas aguinaldo y prima vacacional.

O sea, no solamente sería: “gracias por participar”.

También: fírmele aquí, póngale fecha y no vaya a regresar después a reclamar.

Je, je, je.

Y mientras todo esto ocurre, nuestra reportera La Becaria Reprobada anda buscando a la dirigente sindical Erica Cruz Estudillo.

Porque para exigir la cabeza de Saúl del Toro hubo fuerza, exigencias y músculo sindical. Pero ahora que los trabajadores denuncian despidos, presiones y jornadas excesivas, aquella beligerancia parece haberse ido de vacaciones.

Los propios inconformes cuestionan ese silencio y señalan que la representación sindical habría sido contenida mediante favores políticos.

Así que la pregunta cae solita:

¿el sindicato cambió de opinión o cambió de intereses?

Porque un sindicato que exige la salida de un rector pero guarda silencio cuando llegan los despidos con la nueva rectora corre el riesgo de parecer menos representante de los trabajadores y más oficina de colocaciones políticas.

Y aquí entra otro personaje que hace todavía más interesante esta historia.

Horacio Sosa Villavicencio, actual secretario del Trabajo de Oaxaca, anteriormente se desempeñó como subsecretario de Fomento del Empleo y, según señalan los trabajadores, colaboró con la hoy rectora.

Precisamente por eso ahora tiene enfrente una prueba bastante incómoda.

Los denunciantes aseguran que cuando anteriormente acudieron a pedir apoyo por situaciones de maltrato laboral, la respuesta que recibían era que tenían que “aguantar porque era la jefa” y porque esa era “la forma de ser de la señora”.

¡Ah, caray!

Antes podía decirse “aguanten porque es la jefa”.

Ahora Horacio Sosa es el secretario del Trabajo.

Así que ya no alcanza con aguantar.

Ahora le toca actuar.

Porque si aquellos trabajadores dicen la verdad, el funcionario que ayer habría conocido las quejas es hoy precisamente quien encabeza la dependencia encargada de atender los conflictos laborales.

¿Investigará con la misma energía aunque del otro lado esté una antigua superior?

¿O volverán a decirles a los despedidos que aguanten porque así es la señora?

Y tampoco se nos vaya a esconder la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO).

Aquí hay trabajadores denunciando ceses, presiones, posibles renuncias forzadas, restricciones dentro de reuniones y afectaciones a sus derechos. Material para preguntar qué está pasando hay de sobra.

Porque resulta verdaderamente cómodo llenar discursos hablando de derechos laborales, dignidad, transformación y justicia social mientras, dentro de una universidad pública, los propios trabajadores aseguran que el miedo a perder el empleo se convirtió en método de administración.

Una universidad no es hacienda.

La rectora no es patrona de peones.

El sindicato no es comparsa de la autoridad.

Y la Secretaría del Trabajo tampoco puede convertirse en refugio de amistades, antiguos jefes o compromisos políticos.

Nuestra reportera La Becaria Reprobada seguirá revisando esta historia porque Edith Santibáñez apenas acaba de sentarse en la silla y ya consiguió algo que normalmente tarda varios meses:

Tener trabajadores despedidos, inconformes, acusaciones de autoritarismo y preguntas sobre el silencio sindical.

Vaya manera de presentarse.

Así que en la UTVCO habrá que poner atención no solamente a quienes reprobaron el pase de lista, sino a quienes ahora tienen examen extraordinario: Edith Santibáñez, Erica Cruz, Horacio Sosa y la propia DDHPO.

Porque aquí los trabajadores ya hablaron.

Ahora veremos quién tiene el valor de escucharlos y quién prefiere hacerse sordo para conservar el cargo.

Y si en una universidad pública para conservar el trabajo hay que callarse, entregar el celular, estar disponible hasta las once de la noche y firmar cuando Su Majestad lo ordene, entonces el problema ya no está en las aulas.

Está sentado en la silla de rectoría.

¡Tache, maestra!

La Becaria Reprobada seguirá tomando apuntes.

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Siervos de la Nación ahora podrán ser observadores electorales en 2027

Morena y el Gobierno Federal tejen fino y logran meter nuevamente en la jugada a los Siervos de la Nación, directo a las casillas electorales y con un trabajo previo por sección electoral: movilizarán y llevarán el pase de lista de todo aquel que reciba el beneficio de un programa social-electorero.

Se cierra la pinza.

Sí, amigos ciberlectores. El Consejo General del INE aprobó, con seis votos a favor y cinco en contra, esta acción que, a todas luces, pone en ventaja al partido oficial, ya que de todos es sabido que los SN son un aparato electoral de Morena.

La estrategia de controlar el territorio a través de los Siervos en cada una de las secciones electorales no es nueva, pero hacía falta institucionalizarla.

Habrá que esperar que el pueblito bueno y sabio despierte ante este control de un gobierno que busca perpetuarse y manipular los procesos democráticos.

Seguiremos informando.

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Ahora resulta que hay quienes se espantan de que en el Ayuntamiento de Huajuapan haya grilla, sindicatos, grupos políticos y gente que mueve los hilos por debajo de la mesa. Dice nuestro reportero en la Mixteca, El Flechador del Sol, que en Huajuapan la memoria es larga, aunque a veces conviene hacer como que uno no se acuerda.

Cuentan quienes conocen la historia, que el sindicato municipal comenzó a tomar forma durante el gobierno de Mendoza Aroche. Después llegó Luis de Guadalupe, “El Señor del Cerro”, y según versiones de la época ahí entraron Gregoria Moya y su hermana Maribel. Primero unos acomodan a los suyos, luego cambian los gobiernos y ¡zaz!, todos descubren que el SUTSHA tiene intereses políticos. También hay quienes recuerdan que en la primera administración de Luis de Guadalupe se intentó formar otro sindicato encabezado por Miguel Morán, aunque aquello no cuajó. La que ayer jugaba a la política sindical, hoy líder del SUTSHA, se espanta porque otros juegan a lo mismo.

Se comenta en los corrillos que Goyita ha tenido cercanía con el Partido Acción Nacional. Si quiere pintar su casa de azul, está en su derecho. Pero una cosa es apoyar a un partido y otra es que el sindicato termine pareciendo comité de campaña.

Valdría la pena recordarles a la dirigencia y a sus agremiados para qué sirve un sindicato: conseguir mejores salarios y prestaciones, exigir seguridad e higiene en el trabajo, proteger la estabilidad laboral frente a despidos arbitrarios y buscar pensiones, vivienda y seguridad social para sus agremiados. Nada más y nada menos.

Ahora, nuestro reportero expone los hechos, que son dos boquetes en la misma tesorería. El primero viene de herencia. En los últimos días del trienio de Juanita Cruz Cruz, más de 70 trabajadores sindicalizados fueron despedidos de forma irregular. El Ayuntamiento litigó y perdió. Hoy los sueldos caídos de esos exempleados suman más de 40 millones de pesos, una deuda que sigue creciendo cada quincena que no se paga.

El segundo boquete es cuando la Junta de Arbitraje, en febrero de 2025, resuelve la ejecución del laudo. Y un mes después, los abogados de los trabajadores acudieron en abril para notificar al municipio sobre la ejecución del mismo.

La Junta de Arbitraje falló en contra del municipio en el expediente 78/2022. El laudo ordena la reinstalación de 97 extrabajadores y el pago de 5 millones 236 mil 297 pesos. Los afectados exigen reinstalación inmediata, salarios caídos y todas las prestaciones de las Condiciones Generales de Trabajo, un documento que firmó el propio Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento. El sindicato firmó los derechos que hoy el municipio se niega a pagar. Y el laudo es solo la cuenta inicial: un cálculo simple de tres años de salarios caídos para 97 trabajadores ronda los 38.5 millones adicionales.

¿Qué hizo el presidente municipal Luis “Chupón” Martínez ante dos laudos perdidos y cerca de 80 millones de pesos en la mesa? En marzo de 2025, cuando los actuarios llegaron a notificar la ejecución de los pagos, ordenó cerrar el Palacio Municipal a piedra y lodo, con el público afuera. Y él no estaba adentro. Ese mismo día viajó a Guelatao a entregarle en mano una carta de petición a la presidenta Claudia Sheinbaum. Un alcalde que cierra su oficina para no recibir un oficio y se va a pedirle favores a la presidenta ya dijo todo lo que tenía que decir sobre su relación con la ley.

La apuesta no es jurídica, es política. Chupón Martínez ha tejido nexos con la diputada Naty Díaz y con la exdiputada Yolanda Martínez López, quien manejaba la agenda del exgobernador Alejandro Murat y le ha abierto puertas en distintas dependencias federales. La estrategia oficial frente al colapso financiero no pasa por los tribunales ni por transparentar recursos: pasa por esconderse de los notificadores y buscar cobijo en las cúpulas del poder.

¿Y qué hizo el sindicato en esta semana? Bloquear a los abogados. Y no solo eso, violentaron a los notificadores para impedir la diligencia judicial. El bloqueo no defendía a ningún trabajador de un despido: defendía al patrón de una deuda con 97 compañeros. ¡Hasta parece que les dieron lista de asistencia para cuidar la cartera del Ayuntamiento!

Hoy los agremiados hacen guardia por turnos en la puerta del Palacio Municipal, y al que no se presenta le imponen una multa de 800 pesos. Ochocientos pesos, descontados a un trabajador sin IMSS, por cuidarle la puerta a un alcalde. Esa es la única cuota que la dirigencia cobra con puntualidad. Pero cuando se trata de exigir IMSS, INFONAVIT y mejores prestaciones para su propia base, ahí sí todos se quedan sin señal.

El contrato colectivo se ignoró por completo cuando obligaron a los agremiados a meterse en las aguas negras de la presa Yosocuta, saturadas de residuos fecales, sin traje ni equipo de bioseguridad. Ahí tocaba a la dirigencia plantarse. Moya agachó la cabeza y los trabajadores terminaron de escenografía en la campaña municipal.

Una botica con pastillas podrá calmar un dolor de cabeza, pero no sustituye al IMSS. Una consulta ocasional no garantiza una pensión ni le da vivienda a una familia. Goyita se conforma con que el regidor de Salud, Charly Mora, atienda a sus agremiados con mejoralitos, en lugar de exigir servicios de salud de verdad.

Si la dirigencia tiene tanta fuerza para movilizar a sus bases por un pleito político, y hasta para multarlas, debería tener la misma fuerza para sentarse frente al presidente municipal y exigir seguridad social.

Así que, Moya, con cariño y sin ánimo de que te enojes: no te espantes. La grilla sindical en Huajuapan no nació ayer. Si de verdad quieres demostrar que el sindicato cumple sus fines, no hace falta gritar más fuerte para defender al poderoso. Hace falta plantarse frente al poder y defender al que trabaja.

Luis de Guadalupe ya fue presidente. Ahora está su hijo, Luis “Chupón” Martínez. Antes pasó por la misma silla Procopio, hermano de uno y tío del otro. Mañana vendrá otro de la familia. Los alcaldes se van, los colores pasan de moda, y los trabajadores seguirán ahí, haciendo guardia en la puerta, mientras tú sigas al frente del sindicato.

bullets100

Vivirá poco quien no entienda lo aquí dicho, recuerde estimado ciberlector, la frase de la semana:

En política, las lealtades duran lo que tarda en enfriarse un café… o en inflarse un contrato.