
La división al interior de Morena crece y, aunque usted no lo crea, amigo ciberlector, en Oaxaca los duros del obradorismo empiezan a tomar distancia de los nuevos claudistas. Porque aquello que antes los mantenía unidos (decían) era el amor por México, pero ahora que se acerca el reparto de candidaturas de 2027 y 2028, parece que el amor ya no alcanza para todos.
Y es que cuando aparecen las candidaturas, hasta los romances más sólidos comienzan a tambalearse.
Todo indica que el rey ha muerto.
AMLO, pilar del movimiento morenista, dejó el poder, pero los señalamientos por presuntos hechos de corrupción contra personajes de su círculo más cercano siguen apareciendo. Vaya herencia: mientras unos presumen transformación, a otros los acusan de haberse despachado con la cuchara grande.
Y al actual gobierno claudista ya le está tocando bailar con la más fea. No ve lo duro, sino lo tupido, porque la herencia recibida amenaza con convertirse en una bomba de tiempo que, tarde o temprano, podría detonar. Podrán insistir en echarle la culpa de todo a la derecha, pero entre escándalos, señalamientos y pleitos internos, ellos solitos se ponen de a pechito.
En lo político tampoco hay luna de miel.
El PT, aliado histórico del obradorismo, comienza a coquetear con otras corrientes políticas mientras exige candidaturas y advierte sobre la posibilidad de abandonar una alianza que tantos frutos le ha dejado. Porque, como dicen por ahí, son muy pocos los besos para tanto enamorado.
Y Oaxaca merece capítulo aparte.
Aquí, paradójicamente, el PT se ha convertido en una de las voces de oposición frente a la llamada Primavera Oaxaqueña, pese a formar parte de la alianza política que llevó a Morena al poder. Cosas de la política oaxaqueña: juntos en la fotografía, pero cada quien cuidando su parcela.
Mientras tanto, Morena enfrenta señales de desgaste y registra un 36.1% de rechazo este año. De ahí la urgencia por equilibrar la aceptación que mantiene CSP y volver a levantar la marca del partido.
Porque una cosa es la popularidad de la Presidenta y otra, muy distinta, cargar sobre los hombros los errores, excesos y malas administraciones de gobernantes emanados de Morena. El abuso del poder también pasa factura y termina alimentando el hartazgo de ese mismo pueblito bueno y sabio al que todos buscan cuando llegan las elecciones.
Así que saque las palomitas, amigo ciberlector, porque rumbo a 2027 y 2028 habrá que mirar no solamente quién consigue candidatura, sino quién cambia de bando cuando comience el verdadero reparto.
¿Quiénes seguirán fieles al grupo del Mesías de Macuspana?
¿Quiénes voltearán bandera y descubrirán, de repente, que toda la vida fueron claudistas?
Y, sobre todo…
¿El PT se quedará con melón o con sandía?
Agárrese, amigo ciberlector, porque en Oaxaca ya comenzaron Los Juegos del Hambre 2027 y, por lo visto, antes de repartir candidaturas habrá que contar quiénes llegan vivos políticamente a la mesa.
El proceso electoral arrancó formalmente el 7 de septiembre y no estamos hablando de cualquier reparto: estarán en juego 42 diputaciones locales y las presidencias y concejalías de 152 municipios que se rigen por partidos políticos.
Y Morena tiene un problema que hace algunos años no tenía: ya no puede presentarse como el movimiento que viene a combatir los vicios del poder, porque ahora es el poder.
Gobierna México, gobierna Oaxaca, controla buena parte del Congreso y administra numerosos municipios. Por eso, cuando aparecen corrupción, abusos, violencia o presuntos vínculos criminales dentro de gobiernos emanados del propio movimiento, ya no alcanza con voltear hacia el PRI, el PAN o “los de antes”.
Después de varios años, los de ahora también tienen historia.
Y ahí comienza lo interesante.
La detención del presidente municipal de Juchitán, por su probable “participación en delitos de extorsión agravada y contra la seguridad del Estado” (huele a gato encerrado), provocó que desde el Gobierno de Oaxaca se lanzara inmediatamente un mensaje contundente: “nadie estará por encima de la ley”.
Perfecto.
Pero precisamente por eso ahora la vara quedó muy alta.
Porque cuando un gobierno promete que “no habrá impunidad ni excepciones”, ya no basta con detener a uno. Tiene que demostrar que la justicia caminará igual cuando enfrente a un adversario, a un alcalde incómodo, a un aliado electoral o a alguien sentado cerca del poder.
Ahí estará la verdadera prueba.
Durante años Morena construyó buena parte de su legitimidad prometiendo acabar con la corrupción, recuperar lo robado y terminar con la impunidad que atribuía al viejo régimen. Sin embargo, muchas historias que indignaron a los oaxaqueños continúan esperando sentencia, reparación del daño o simplemente una explicación convincente.
Por eso esta repentina temporada de escobazos despierta preguntas.
No porque detener a quien presuntamente cometió un delito esté mal. Al contrario: si existen pruebas, que la justicia llegue hasta donde tenga que llegar. Pero pruebas y acusaciones reales, con elementos validos.
La pregunta es otra:
¿Va a llegar a todos y todas?
Porque la justicia deja de parecer justicia cuando solamente alcanza al que perdió padrino, al que dejó de ser útil o al que políticamente ya resulta prescindible.
Y aquí aparece otro elemento que vuelve mucho más interesante el tablero: la Federación.
En el operativo de Juchitán participaron instituciones federales y estatales, y el propio gobernador reconoció públicamente el trabajo del Gabinete de Seguridad federal encabezado por Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch.
Eso cambia la lectura.
Porque si las investigaciones que vienen se conducen desde expedientes y operaciones federales, habrá que observar hasta dónde pesan los equilibrios políticos construidos en Oaxaca.
No hay elementos públicos para afirmar que desde Palacio Nacional haya comenzado una limpia política contra determinados grupos oaxaqueños. Pero tampoco sería serio ignorar que cada detención de un personaje vinculado al partido gobernante inevitablemente mueve piezas, rompe alianzas, libera espacios y altera la correlación de fuerzas justamente cuando Morena empieza a definir quiénes aparecerán en las boletas de 2027.
Ese es el verdadero problema para la Primavera Oaxaqueña.
Si la limpia es auténtica, puede terminar alcanzando lugares políticamente incómodos.
Si es selectiva, tarde o temprano se notará.
Y si solamente sirve para quitar del tablero a quienes ya no caben en el próximo reparto, entonces aquello que se venda como justicia terminará oliendo a ajuste político.
Por eso varios deberían empezar a poner sus barbas a remojar.
Porque en Oaxaca ya comenzó el tiempo de los deslindes. Vendrán quienes aseguren que apenas conocían al detenido, quienes borren fotografías, quienes descubran súbitamente que nunca pertenecieron al mismo grupo y quienes juren que aquella amistad de años era solamente “institucional”.
Ya conocemos la película.
Lo que todavía no conocemos es el final.
Morena llegó al poder prometiendo meter a los corruptos a la cárcel y recuperar lo robado. Ahora que lleva años gobernando, la pregunta dejó de ser cuándo castigará a los de antes.
La pregunta verdaderamente incómoda es qué hará con los suyos.
Porque una limpia de verdad no pregunta de qué grupo eres, quién es tu padrino ni qué candidatura puedes poner en riesgo.
Levanta todas las alfombras.
Y ahí, amigo ciberlector, es donde pueden comenzar los verdaderos Juegos del Hambre.
Porque quizá el mayor peligro para algunos aspirantes rumbo a 2027 ya no sea quedarse sin candidatura.
Puede ser que, cuando llegue el reparto, algunos ya ni siquiera estén sentados a la mesa.
Estimado ciberlector, ahora que la justicia anda con todo, que cada semana aparecen comunicados con detenciones, cateos, órdenes de aprehensión y golpes “contundentes” contra la delincuencia, nuestra reportera Policewoman decidió voltear hacia uno de esos expedientes que hicieron muchísimo ruido durante algunos días y después, ¡pum!, fueron desapareciendo de la conversación pública.
Porque una cosa es la justicia de boletín, con fotografía, conferencia y cifras espectaculares, y otra muy distinta demostrar que la ley alcanza igual al delincuencillo de colonia que al personaje que tiene cargo, partido, relaciones y amigos poderosos.
El 9 de enero de 2026, una camioneta en la que viajaban el presidente municipal de Santa María Huatulco, Julio César Cárdenas Ortega del Partido Verde Ecologista, su escolta y una joven de apenas 20 años volcó sobre el libramiento Ocotlán-Ejutla, a la altura de Santo Tomás Jalieza. La joven sufrió lesiones graves y murió diez días después. La Fiscalía de Oaxaca, reclasificó la investigación por homicidio culposo y daños y anunció estudios periciales para establecer cómo ocurrieron los hechos.
Hasta ahí se acabó el chiste.
Porque estamos hablando de una vida truncada a los 20 años. Y aunque ninguna investigación podrá devolverle esa joven a su familia, lo mínimo que puede hacer el Estado es entregar verdad y justicia.
A finales de enero, el propio fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla confirmó que Julio Cárdenas estaba siendo investigado y señaló que los primeros resultados apuntaban a que el chofer y escolta era quien conducía la camioneta. Pero también dejó claro que los peritajes continuaban para reconstruir la dinámica del accidente y deslindar responsabilidades.
Han pasado ocho meses, sí, ocho eternos meses.
Por eso nuestra reportera Policewoman pregunta qué concluyeron finalmente aquellos peritajes, si quedó plenamente acreditado quién conducía, qué provocó la volcadura, qué responsabilidades se determinaron y cuál es hoy el estado jurídico de la investigación. Estimado ciberlector, estará usted de acuerdo que no son preguntas caprichosas: son precisamente las respuestas que debían producir las diligencias anunciadas desde enero.
Pero este expediente tiene otra pieza que vuelve el asunto todavía más incómodo.
La camioneta accidentada no era cualquier camioneta.
Y por si usted estimado ciberlector ya lo olvidó, los primeros reportes periodísticos señalaron que la unidad estaba vinculada a TV Azteca; posteriormente se hizo público que pertenecía a una empresa del entorno de Grupo Salinas y que había sido utilizada por Cárdenas desde tiempos de campaña. Paralelamente estalló otro escándalo: el Ayuntamiento de Huatulco había otorgado una condonación del 99 por ciento del impuesto predial relacionado con el campo de golf de Tangolunda, ligado a Ricardo Salinas Pliego, archi enemigo de la 4T. De un cobro superior a 2.7 millones de pesos se habrían pagado alrededor de 27 mil pesos.
¡Ah, caray!
Entonces aquello dejó de ser únicamente la historia de un accidente y abrió también una discusión sobre posibles conflictos de interés, favores y relaciones entre poder político y poder empresarial. Tema que no fue visto con buenos ojos por los chairos de la transformación. Y es como era posible que un presidente municipal del Partido verde, tuviera vínculos y tantas consideraciones con el enemigo número uno de AMLO y la presidenta.
El tema llegó al grado de que públicamente se cuestionó que un servidor público utilizara una camioneta proporcionada por una empresa privada, precisamente porque semejante relación puede generar compromisos. Incluso se abrió otra investigación alrededor de la condonación del predial.
En enero todo era presión, claro se tenía que aprovechar el momento, para torcer al presidente y que “rectificara su camino”, y ese fatal accidente les cayó como anillo al dedo.
Accidente, investigaciones, camioneta vinculada a Grupo Salinas, condonación del predial, cuestionamientos políticos, exigencias desde el Congreso para que el alcalde se separara del cargo y una Fiscalía asegurando que llegaría al fondo del asunto.
Después, por una extraña negociación bajaron las aguas. Y Cárdenas siguió despachando.
Precisamente ahí está la pregunta política que nadie debería tener miedo de contestar: ¿qué ocurrió para que un asunto que provocó semejante escrutinio público terminara perdiendo presión con el paso de los meses?
Porque alrededor del caso también han circulado versiones sobre presuntos arreglos económicos y entrega de dinero para conseguir silencios…
Nuestra reportera Policewoman tampoco está pidiendo que desde una columna se fabrique un culpable. Para eso existen fiscales, ministerios públicos, policías de investigación y peritos.
Lo que estamos preguntando es mucho más sencillo:
¿En qué terminó el arduo trabajo de investigación? Y es que ahí se mide verdaderamente la justicia.
No cuando el detenido no tiene poder. Sino cuando el expediente toca a alguien que sí lo tiene.
En este caso hay además algo que ninguna operación política, relación empresarial ni silencio institucional debería borrar: una joven de 20 años murió.
Eso tendría que bastar para que ocho meses después Oaxaca conociera con claridad qué ocurrió aquella mañana, quién resultó jurídicamente responsable y cuáles fueron las consecuencias.
La justicia de Dios, dicen algunos, tarde o temprano cobra factura.
Pero nuestra reportera Policewoman pregunta por la de los hombres, ésa que se paga con nuestros impuestos y que últimamente presume tantos resultados.
Porque capturar delincuentes para la fotografía está muy bien.
Ahora falta demostrar que la justicia también sabe tocar la puerta de los poderosos.
Y si verdaderamente es pareja, que alguien explique de una buena vez:
¿Qué pasó con el caso del presidente municipal de Huatulco?
Porque los boletines se olvidan.
Una muerte, no.
¿Verdad o mentira? ¿Yesenia Nolasco prepara las maletas rumbo al Gobierno Federal?
Desde los corredores del Jardín Primaveral, nuestra reportera Florecita del Campo nos informa que los primeros nombres para dejar la administración ya empiezan a sonar, por lo que algunos ya andan muy sonrientes y saludando a medio mundo, porque los astros de la 4T se empiezan a alinear a su favor.
Informa nuestra reportera que quien ya prepara su cambio es la tehuana Yesenia Nolasco, actual titular de la Semovi, porque en próximas fechas estaría asumiendo un cargo federal de representación en Oaxaca.
¿Cuál será?
a) Alimentación para el Bienestar
b) Financiera para el Bienestar
c) Banco del Bienestar
La moneda está en el aire.
Si usted creyó, estimado ciberlector, que después de revisar los primeros cinco distritos federales de Oaxaca ya habíamos terminado de contar suspirantes, repetidores y funcionarios repentinamente enamorados del territorio, lamentamos informarle que apenas habíamos servido la entrada.
Nuestro reportero Electorero Totalmente Chairo volvió a sacar la libreta porque todavía faltan los distritos 6 al 10 y aquí la cosa se pone sabrosa: aparecen funcionarios estatales que comienzan a sonar para brincar a San Lázaro, legisladores que podrían intentar repetir y personajes que ya conocen tanto las boletas electorales que solamente les falta acumular puntos de viajero frecuente.
Y recuerde algo antes de comenzar: todavía falta la negociación nacional entre Morena, PT y Verde. Es decir, muchos pueden sentirse candidatos, mandar hacer encuestas, organizar reuniones y hasta comenzar a practicar la sonrisa para el espectacular, pero primero tendrán que descubrir qué partido se queda con cada distrito.
Porque una cosa es sentirse elegido por el pueblo y otra bastante distinta resultar elegido por la mesa de negociación.

Distrito 6: Sergio López y la silla que primero tendrá que soltar el PT
En Tlaxiaco ya hemos contado que uno de los nombres que comienza a aparecer es Sergio López Sánchez, actual director general del CECyTEO. Y nuestro reportero Electorero lleva semanas siguiéndole los pasos porque últimamente Sergio anda bastante movidito: entrega computadoras, recorre planteles, aparece en municipios y mantiene presencia precisamente en una región donde cualquier movimiento político inmediatamente levanta sospechas electorales.
La lectura que circula entre los conocedores de la grilla es que Sergio sería uno de los perfiles cercanos al gobernador con posibilidades de buscar la candidatura federal. El pequeño inconveniente es que primero tendrá que saber si Morena tendrá candidato ahí, porque el Distrito 6 forma parte de esa complicada repartición de posiciones con el PT.
Y ahí aparece nuevamente Benjamín Robles, alias el “Dirty Face”.

Si el PT decide defender Tlaxiaco, Sergio podría encontrarse frente a una puerta cerrada antes siquiera de comenzar la campaña. Pero si Benjamín concentra su interés en negociar el Distrito 8 de Oaxaca de Juárez, entonces podría abrirse una carambola mediante la cual el PT soltara el 6 y Morena recuperara ese espacio.
¡Ahí cambia completamente la música!
Porque Sergio ya tiene una estructura política regional que no comenzó ayer y su paso por el CECyTEO le ha permitido mantener presencia en distintas comunidades. Ahora falta saber si todo ese movimiento corresponde únicamente a su responsabilidad institucional o si, como sospechan nuestras lenguas electoreras, también está preparando las maletas para otro viaje.
Lo interesante será observar qué hace si Morena no consigue el distrito. En los corrillos políticos incluso se menciona la posibilidad de que determinados perfiles cercanos al gobierno terminen buscando cobijo bajo otras siglas.
Distrito 7: Gloria Sánchez, ¿otra vuelta al carrusel?
En Ciudad Ixtepec aparece un nombre bastante conocido: Gloria Sánchez López, actual diputada federal de Morena por el Distrito 7. Su presencia en San Lázaro está plenamente acreditada desde 2024 y forma parte, entre otras, de las comisiones relacionadas con Igualdad de Género y Pueblos Indígenas y Afromexicanos.
Pero tampoco estamos frente a una recién llegada a la política.
Gloria Sánchez ya fue diputada local por Juchitán y pertenece a una familia con una larga historia política en el Istmo. Así que cuando nuestro reportero Electorero escucha que podría buscar nuevamente el Distrito 7, no se sorprende demasiado.
La pregunta es otra: ¿qué tendría para presentar después de su actual periodo federal para pedir tres años más?
Porque ése debería ser el examen para todos los que quieran repetir. No importa si son amigos, aliados, fundadores, históricos o consentidos de determinado grupo: si alguien pretende volver a cobrar en San Lázaro, debería poder explicar qué produjo durante los tres años anteriores y qué quedó pendiente que solamente pueda resolver con otros tres.
En política mexicana existe esa extraña enfermedad mediante la cual cada legislatura termina justamente cuando el diputado estaba a punto de hacer algo extraordinario.
Qué mala suerte. Y entonces necesita otra, y otra, y otra.
Así que, si Gloria finalmente busca repetir, nuestro reportero Electorero ya tiene preparada la libreta. No para contar cuántas veces levantó la mano, sino para revisar qué resultados llevará debajo del brazo cuando vuelva a pedir el voto. Porque hasta el momento no ha hecho nada de nada, solo cobrar con gran felicidad.
Distrito 8: aquí puede comenzar la verdadera guerra
Llegamos a Oaxaca de Juárez y aquí sí guarde las palomitas.
Porque el Distrito 8 puede convertirse en la pieza que mueva medio tablero.
Actualmente el espacio está relacionado con el Partido Verde y con Raúl Bolaños Cacho Cué, nuestro multicitado “mayordomo de los Murat”. Pero Raúl aparece también entre las versiones de quienes podrían buscar la Presidencia Municipal de Oaxaca de Juárez.
Y si el mayordomo decide que prefiere otro hueso.
¡Queda una silla federal bastante apetecible!
Ahí entra Benjamín Robles Montoya, quien conoce perfectamente el Distrito 8 porque ya fue diputado federal por esa demarcación entre 2018 y 2021. Entre las versiones que circulan aparece la posibilidad de que el PT intente negociar nuevamente esa posición, ya sea para Benjamín, su esposa o dentro de su propio grupo político.
Y aquí es donde comienza la carambola que explicamos la semana pasada: si el PT consigue el 8, podría existir margen para que deje libre el 6 y Morena coloque ahí uno de sus perfiles.
Una silla mueve otra.
Pero Morena tampoco llegaría con las manos vacías. Entre los nombres que circulan internamente aparece Francisco Martínez Neri, exdiputado federal y expresidente municipal de Oaxaca de Juárez.
Así que imagine usted la mesa. El Verde intentando conservar espacio. El PT haciendo cuentas. Morena mirando la capital.
Raúl calculando si le conviene el Congreso.
Benjamín revisando dónde puede acomodar su estructura.
Y Martínez Neri esperando descubrir si todavía hay boleto para otra vuelta.
Todo eso por una sola candidatura.
Por eso nuestro reportero Electorero recomienda no encariñarse demasiado con ningún supuesto candidato del Distrito 8. Aquí el nombre final probablemente dependerá menos de cuántas bardas pinte cada quien y mucho más de lo que Morena, PT y Verde decidan intercambiar cuando comiencen a repartirse el mapa.
Distrito 9: Clarissa y Delfina; dos conocidas de la Costa mirando la misma ruta
Y ahora sí llegamos a la Costa, donde las lenguas morenistas ya comenzaron a poner nombres sobre la mesa.
Uno es el de Karla Clarissa Bornios Peláez, actual diputada local de Morena por el Distrito XXII, con cabecera en Santiago Pinotepa Nacional. Si nos preguntan cuál es su trabajo, la respuesta es rápida, lo mismo que sus demás compañeros, levantar la mano y cobrar todas las quincenas la bequita dorada.
Pero resulta y resalta que no estaría sola.
Porque nuestras lenguas electoreras también colocan en esa ruta a Delfina Guzmán Díaz, actual directora general del Colegio de Bachilleres del Estado de Oaxaca.
¡Ah, caray!
Doña Delfina tampoco necesita Google Maps para encontrar la Costa. Nació en Santiago Jamiltepec y ya fue diputada federal por el antiguo distrito con cabecera en Santiago Pinotepa Nacional durante la LXII Legislatura, de 2012 a 2015. Después pasó por el Congreso local y, durante la actual administración estatal, fue secretaria gris de Educación Pública de Oaxaca antes de ser enviada en 2026 a dirigir el COBAO.
O sea que desconocida electoralmente por aquellos rumbos no es.
Lo interesante es revisar con qué carta de presentación regresaría.
Su paso por la Secretaría de Educación Pública estatal difícilmente dejó una dependencia convertida en el gran escaparate político que cualquiera presumiría antes de una campaña. Hubo actos, convenios, reuniones y discursos institucionales
(Como ocurre en cualquier secretaría), pero su gestión no terminó colocándola públicamente como uno de los grandes rostros del gabinete. Y cuando en 2026 llegó la reestructuración gubernamental, salió de la SEP y aterrizó en el COBAO.
¿Premio de consolación o nueva pista de despegue?
Sepa la bola.
Pero tampoco en el Colegio ha encontrado precisamente aguas tranquilas. Durante septiembre aparecieron cuestionamientos públicos por cambios en direcciones de planteles y trabajadores inconformes pidieron incluso la intervención del Gobierno estatal. A eso se han sumado publicaciones periodísticas que han formulado acusaciones sobre presunto nepotismo y contrataciones dentro del organismo.
Y ahí nuestra reportera electoral se rasca la cabeza.
Porque si en la SEP el paso fue discreto y en el COBAO todavía hay quienes preguntan por los resultados de la nueva administración, resulta curioso que ya aparezca el nombre de la profesora para otra candidatura.
Aunque también estamos hablando de Oaxaca, estimado ciberlector.
Aquí algunos funcionarios no necesitan entregar resultados para comenzar a pensar en el siguiente cargo.
Les basta entregar currículum.
Así que, si las versiones terminan confirmándose, la Costa podría ofrecernos una competencia bastante peculiar: Clarissa Bornios intentando brincar del Congreso local a San Lázaro y Delfina Guzmán intentando regresar a una Cámara de Diputados donde ya estuvo hace más de una década.
Nueva política, dicen. Nomás que algunos nombres vienen con garantía extendida.
Distrito 10: Saymi también aparece en la libreta
Y cerramos esta segunda tanda con el Distrito 10, cuya cabecera federal vigente se encuentra en Miahuatlán de Porfirio Díaz.
Entre los nombres que circulan dentro del tablero político aparece Saymi Pineda Velasco, titular de la Secretaría de Turismo de Oaxaca, mejor conocida como “la Trotamundos del bienestar”, otro perfil que habrá que seguir con atención conforme avance la definición de candidaturas, porque ya conocemos a la costeña y pues dicen que junto bastante dinerito para su campaña que primero estaba destinado para la campaña a la gubernatura, pero como al parecer ya vio que no le da, pues no le queda de otra que la diputación federal.
Y aquí nuestro reportero Electorero vuelve al mismo principio con el que abrió esta lavandería: que aparezca un nombre en las conversaciones políticas no significa que exista candidatura amarrada.
Falta partido, falta coalición, falta género, falta negociación nacional y falta saber quién entrega qué distrito para recibir otro.
Y, pequeño detalle que a veces se les olvida a los aspirantes, todavía falta que llegue la elección.
Por eso las fotografías, reuniones y bendiciones anticipadas pueden servir para alimentar el ego, pero todavía falta muchísimo para saber quién aparecerá realmente en la boleta.
Lo único seguro es que el calendario ya comenzó a hacer maravillas.
Funcionarios que llevaban años concentradísimos en sus responsabilidades ahora descubren territorio; diputados que todavía no terminan su periodo ya piensan en el siguiente y viejos conocidos de la política comienzan a desempolvar estructuras que llevaban guardadas desde la elección anterior, y otros más repitiendo a gente que piensan que por ellos ganaron elecciones (ternurita).
Y con eso completamos los diez distritos. Pero no cierre todavía la lavandería.
Porque falta la parte verdaderamente divertida. Las plurinominales.
Ahí ya no tendremos que seguir solamente a quienes recorren comunidades, organizan estructuras o intentan construir una candidatura territorial. Ahí aparecerán quienes prefieren otro deporte político: conseguir un buen lugar en la lista.
Y cuentan nuestras lenguas electoreras que por esas posiciones también hay varios dispuestos a sacar uñas, padrinos, facturas pendientes y árboles genealógicos completos.
Porque para algunos ganar una elección es demasiado cansado. Mucho sol, mucho pueblo, mucho caminar.
Y para eso, estimado ciberlector, inventaron esa maravillosa puerta por la que algunos llevan décadas entrando a la política sin tener que tocar demasiadas puertas:
Después de los acontecimientos en Juchitán, quien anda en calidad de no localizado es nuestro reportero roedor de Xoxocotlán.
Sí, amigos ciberlectores, la Alerta Amber está activada para dar con su paradero.
Dicen que ya eliminó todas sus publicaciones en redes sociales.
Je, je.
Esperemos que aparezca pronto, porque su lugar en la boleta electoral está asegurado (el chiste se cuenta solo).
¡Ay, amigo ciberlector! Uno se descuida tantito y cuando vuelve a Facebook resulta que ya hasta jurisconsulto tenemos.
Hablamos de Orlando Acevedo Cisneros, mejor conocido en los bajos mundos de la grilla como “Chuchuluquito” o “Tragamonedas”, quien decidió desempolvar los libros, acomodarse para la foto y presentarse ahora como abogado que explica “el derecho, la política y los asuntos públicos de Oaxaca y México con claridad, rigor y sentido estratégico”.
¡Ave María Purísima!
Y hasta columna tendrá. Se llamará “Llantas y Rines”. Nombre que, tratándose de Chuchuluquito, prácticamente se escribió solo.
Porque ahora resulta que nuestro prófugo del metate anda preocupado por educar al respetable. Un día nos explica los tres tipos más comunes de corrupción y aparece el nepotismo: “favorecer a familiares o amigos cercanos”.

¡Qué interesante tema eligió el maestro!
Con tantos años rondando la política oaxaqueña, uno supondría que ejemplos para ilustrar sus clases no deben faltarle. Pero no se emocione, amigo ciberlector, que apenas vamos empezando el semestre.
Otro día Chuchuluquito se pone ecológico y nos descubre que los bosques sirven para algo más que producir oxígeno. Ya hasta aparece caricaturizado entre tucanes, montañas y comunidades, como si National Geographic hubiera abierto una extensión en Oaxaca y él hubiera ganado la plaza.

Pero donde nuestro flamante jurisconsulto se pone más interesante es cuando entra al terreno electoral.
“¿De verdad crees conocer cómo se prepara el proceso electoral en el estado con las elecciones más complejas de todo México?”, pregunta muy serio desde una publicación.
¡Risas grabadas, por favor!
Porque una cosa es posar frente a las urnas para explicarnos cómo funciona una elección y otra muy distinta salir a buscar votos. Chuchuluquito lleva años rondando candidaturas, partidos y aspiraciones, pero eso de convertirse él mismo en fenómeno electoral todavía sigue pendiente.
Y si de resultados hablamos, tampoco es que alrededor suyo haya una vitrina repleta de trofeos electorales para presumir.
Pero usted no se preocupe: la cátedra continúa.
También analiza qué ocurre “cuando dos sistemas de justicia chocan” y hasta entra al caso Rocha Moya para hablar de jurisdicción internacional, federalismo y límites constitucionales.
¡Caray!
Total, que Orlando brinca del nepotismo a los bosques, de los bosques al federalismo y del federalismo a las elecciones sin despeinarse.
Nada más falta el tutorial de cocina.
Y mire que la transformación está bonita: después de tantos años queriendo brincar de un espacio político a otro, ahora Chuchuluquito descubrió que quizá era más sencillo explicar cómo llegar que llegar.
Así que prepárese, amigo ciberlector, porque tenemos nuevo maestro en Facebook.
No sabemos cuál será la próxima lección. A este ritmo cualquier día amanecemos con una clase de geopolítica, inteligencia artificial, economía cuántica o cómo ganar elecciones…
Bueno.
Esa última mejor la dejamos para después.
Eso sí, sea prudente cuando entre a leerlo.
Porque ahora Orlando ya no le quitará las llantas…
Solamente unos minutos de su atención.
¡Para la fiesta sí está puesto! En Etla ya preparan las Muerteadas mientras los problemas del pueblo siguen esperando
Desde los rumbos del quesillo, nuestra reportera Eteca nos informa que la actual administración, encabezada por el emecista Elías Robarto… ¡Ups! Perdón, Elías Roberto Mendoza, ya está muy pendiente de los preparativos para las próximas fiestas de Todos Santos, en las que las Muerteadas forman parte de las tradiciones.
Robarto salió bueno para la fiesta, pero se hace el occiso cuando se trata de atender las necesidades básicas del pueblo.
Su trabajo deja mucho que desear y dicen que buscará reelegirse en el cargo.
Bien dicen que cada pueblo tiene el gobierno que merece.


En Huajuapan hay una nueva especialidad gastronómica. No es el Mole de Caderas. Es chupar el hueso del erario hasta dejarlo limpio, pulido, brillante.
Porque en esta historia ya no sabemos si estamos hablando de una tradición gastronómica o del enésimo berrinche económico del presidente municipal, Luis “Chupón” Martínez, y su cartel de proveedores. Y aquí viene lo interesante. El hueso ya quedó al descubierto. Y apesta.
Hoy nos dicen que hay que defender el Mole de Caderas. Perfecto. Pero antes de salir con el cuchillo entre los dientes y la pancarta de “víctimas”, nuestro reportero, el Flechador del Sol, hace la pregunta obligada: ¿Qué estamos defendiendo exactamente? ¿La tradición? ¿A las cocineras? ¿O a los negocios que las familias en el poder han construido alrededor del plato? Porque una cosa es la tradición, y otra, muy distinta, es el monopolio de la tradición. Y en Huajuapan, el monopolio tiene nombre y apellido: Martínez.
El Gobierno del Estado anunció para octubre un festival en la capital, mientras Huajuapan mantiene su propia ruta. El mole no desapareció, ni dejó de venderse. Entonces, ¿por qué tanto ruido y tanto llanto de cocodrilo desde el Palacio Municipal? ¿Por qué tanta indignación selectiva?

Ahí está el hueso. El problema es todo lo que se mueve alrededor del plato. Quién pone la cerveza, por ejemplo. Y aquí todos sabemos que la respuesta es Ramón Loredo, el concesionario de la marca Corona que controla el 95% del mercado local y que, según se rumora a gritos, le paga 3 millones de pesos al Chupón para mantener la plaza cerrada a la competencia. Tres millones de pesos. ¿De dónde salen? ¿A dónde van? ¿Quién los autoriza? Nadie responde. Nadie pregunta. Todos saben.
Porque el Flechador lleva tiempo documentando estas “tradiciones”. En marzo de 2025 ya exhibíamos cómo la famosa CERBA llegaba a los restaurantes que no tenían convenio con la Corona para exigirles 800 pesos de extorsión inmediata, bajo la excusa de un “permiso improvisado” por tener música en vivo. Ochocientos pesos de puro atraco, con sello municipal.

Y en diciembre, la cosa pasó de columna a rebelión. Los empresarios firmaron un documento denunciando un descarado cobro de piso institucional. Los hostigamientos y clausuras de clínicas y negocios venían firmados por Rodolfo Cabrera Rosales, titular de la COFECI, una coordinación fantasma que no existe en el organigrama del Ayuntamiento, pero que sirve a la perfección para exprimir carteras. Una coordinación fantasma. Un funcionario fantasma. Una extorsión muy real.
Y entonces viene el Mole de Caderas. Porque en 2025 apareció otro ingrediente: los famosos kioscos y estructuras del festival. Ese mobiliario se compró con recursos públicos, con dinero de los huajuapeños. Sin embargo, la magia del Chupón hizo que esos bienes públicos se volvieran privados, y ahora el propio presidente municipal le renta esos mismos stands al Ayuntamiento para cada evento que inventan. Compras con dinero público, rentas a ti mismo, cobras dos veces. ¿Eso no es robo? ¿Eso no es saqueo?

¿Y quién cobra los espacios? Pues personajes como Samnia, la célebre vendedora de stands que sube el metro cuadrado a capricho, exige pagos de basura y cobra sin tarifas oficiales ni lógica alguna. Sin tarifas, sin reglas, sin control. Puro antojo. Puro abuso.
Entonces la frase correcta no es: “Nos quitaron el mole”. La frase correcta es: “Se les cayó el negocio que hay alrededor del mole”. Y ese negocio es jugoso. Muy jugoso.
Y ahí las caderas empiezan a doler. Porque Fernando Antonio Maza Santibáñez, conocido como Chon Maza, pretendía aumentar el costo de las caderas entre un 40 y un 60 por ciento respecto a 2025. Entre un 40 y un 60 por ciento. ¿Quién autoriza semejante abuso? ¿Quién protege semejante avaricia? Si no hubo acuerdo con las autoridades estatales para fijar un precio justo y prefirieron romper el plato antes de bajarle a su ganancia, eso se llama avaricia y falta de negociación. No guerra cultural. No defensa de la tradición. Avaricia pura y simple.
Para ser justos con la titular de la Sectur, Saymi Pineda, es comprensible que no quiera ni asomarse por Huajuapan. En sus últimas visitas al festival, hace dos años, fue un fiasco coronado con indigestión diplomática: primero tuvo que huir despavorida porque la pirotecnia mal planeada le explotó cerca, y cuando por fin se sentó a comer, terminó masticando la cinta plástica con la que amarran los manojos de la hierba pepicha. Una burla literal adornada con polímeros. Una metáfora perfecta de esta administración: todo es apariencia, todo es fachada, y por dentro, plástico.
Pero más allá del banquete de plástico, el verdadero rompimiento con el Estado fue por avaricia. La Sectur buscaba fijar un precio accesible por platillo, pero el proveedor de la matanza —vinculado a la familia del presidente— pretendía encarecer las caderas hasta un 40% o 60% más que el año anterior. Como no quisieron bajarle a su ganancia, el Ayuntamiento armó su propia “Ruta del Mole de Caderas” para proteger a sus cómplices, especialmente a Ramón Loredo, el concesionario de la cerveza Corona que controla el 95% del mercado y a quien el Chupón le sirve con devoción para mantener el monopolio etílico. Devoción, lealtad, complicidad. Llámenlo como quieran. Es corrupción.
Sin embargo, el mole y la cerveza son solo la fachada de una maquinaria de saqueo mucho más profunda, y ahí es donde entra la verdadera operadora del efectivo: Samnia Solano Pozos. Esta funcionaria, que exige que la llamen “licenciada” a pesar de no tener título universitario, es la célebre vendedora de stands en las ferias del Ayuntamiento, famosa por subir el cobro del metro cuadrado a capricho y sin tarifas oficiales. Sin título, sin tarifas, sin vergüenza.

Pero cobrar espacios caros y desviar recursos a su cafetería privada “Aroma de Café” ya le quedó corto. Nuestro reportero ha documentado cómo Samnia se ha convertido en la agiotista oficial del Palacio Municipal, operando un esquema de usura conocido en los pasillos como “PrestaLeón”. PrestaLeón. Usura institucional. Extorsión con sello municipal.
¿De dónde sale el dinero que presta? De los mercados municipales. Ahí operan cobradores como Somalia y Janiel, quienes aplican la infame técnica de las “dos bolsas”: una para el recibo oficial y otra para el dinero que jamás se reporta a la Tesorería. Todo ese efectivo no recaudado fluye directamente a las manos de Samnia. Dos bolsas. Dos contabilidades. Dos realidades. Una ilegal.
El descaro es tan grande que ya circulan capturas de WhatsApp donde un ciudadano le implora a Samnia un préstamo de urgencia para su madre hospitalizada. La respuesta de la funcionaria es lapidaria: le exige las escrituras de su casa o la factura de su carro como garantía, confesando sin pudor que las ganancias de esos préstamos usureros “son para la campaña” del presidente municipal. Para la campaña. Lo dice sin rubor, sin miedo, sin vergüenza. Porque sabe que está protegida. Porque sabe que nadie la toca. Porque sabe que en este Ayuntamiento, la ley es opcional y la impunidad es la norma.

Llevamos años viendo cómo en Huajuapan los festivales crecen como hongos. Tamal, Aguardiente, Mezcal… Como aquella Feria del Mezcal donde el Chupón marginó a los verdaderos productores para obligar a los expositores a comprar y vender su propio mezcal a granel, traído de los Valles Centrales, con sabor a plástico y sin registro sanitario. Todo mientras disfrazaba de “empresarios mezcaleros” a su esposa, a su hermano y a sus directores de Cabildo. Nepotismo puro. Monopolio descarado. Saqueo sistemático.
Por eso, antes de gritar que alguien nos quiere quitar el mole, habría que preguntar quién lo tiene secuestrado. El mole tiene carne. Tiene chile. Tiene historia. Y también tiene hueso. El problema es que el Chupón y sus amigos llevan años chupándolo. Y ahora que el hueso quedó al descubierto, quieren convencernos de que lo importante es defender el sabor.
No. Lo verdaderamente importante es saber quién se embolsó la carne, y quién dejó a los huajuapeños, como siempre, solamente chupando el hueso. Y ese hueso, cada día más limpio, cada día más pulido, cada día más vacío, es el erario de Huajuapan. El erario que ellos chupan, que ellos exprimen, que ellos saquean. Y que a los huajuapeños, los ciudadanos, siguen pagando.
Vivirá poco quien no entienda lo aquí dicho, recuerde estimado ciberlector la frase de la semana:
“En política, nadie cambia de principios de la noche a la mañana: algunos simplemente dejan de fingir cuando aparece una candidatura.”













