Gobernador informado: Mario Arturo Mendoza Flores

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El pasado viernes fui invitado por el Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción Delegación Oaxaca, José Manuel Pérez Noyola a la inauguración de la Expo feria que anualmente realizan. Ahí tuve la oportunidad de escuchar al Gobernador Gabino Cué quien con detenimiento y a detalle dio a conocer los pormenores de lo que en materia de obra pública e infraestructura se desarrollará en el estado.

 

Lo que me sorprendió gratamente fue el observar un Gobernador bien informado de lo que pasa en su entorno, con lo que de inmediato quedó confirmado que los comentarios en el sentido de que un grupo reducido de colaboradores lo mantiene en una “burbuja” y alejado de la realidad, es totalmente falso. Comprobé lo anterior pues inició su intervención diciendo: “Ante los comentarios de que en Oaxaca se vive una recesión económica, debo decir que los índices de registros de altas ante el Seguro Social muestran un incremento consistente en los primeros seis meses del año del 2.7 por ciento”.

 

Enseguida como buen economista que es, Gabino Cué dio cátedra de lo que sucede en el estado. Para empezar afirmó que si hay dinero en circulación pues se pagan puntualmente las nóminas de los profesores y de los burócratas que en su conjunto son a quienes se les destina el mayor porcentaje del presupuesto estatal. Que si bien es cierto que las marchas y plantones han contribuido a un descenso de la vida económica en el Centro Histórico, a lo anterior se le suma el hecho de que los trabajadores al servicio del estado hayan migrado hacia las ciudades administrativas y judicial con lo que el movimiento de personas se había trasladado hacia los municipios en donde están ubicados, adicional a que la renta de los edificios que anteriormente se utilizaban por las diversas dependencias les había afectado a sus propietarios. En relación al pago de 500 millones de pesos anuales por concepto de financiamiento y mantenimiento de las ciudades Judicial y Administrativa comentó que vería qué es lo que se puede hacer, pues no se puede estar pagando tanto sin que se le esté dando el mantenimiento adecuado a dichas instalaciones. Por cierto, el Secretario de Finanzas Gerardo Cajiga dio a conocer que por concepto de pago de tenencia vehicular, que fue lo que se otorgó en garantía de pago por la administración de Ulises Ruiz, se captan 260 millones de pesos, por lo que los 240 millones de pesos restantes para cumplir con dicha obligación sale del erario estatal, impidiendo con ello la ejecución de obras de verdadero impacto social. En pocas palabras lo anterior significa que el ingreso que anteriormente se diversificaba entre varias familias, hoy desafortunadamente se lo están llevando unas cuantas manos, con el efecto que hoy estamos padeciendo.

 

Posteriormente Gabino Cué fue muy claro al decir que a diferencia de tan sólo hace unos cuantos meses, la adjudicación de la obra pública no se le está dando ni a los familiares, ni a los amigos, ni mucho menos a empresas de reciente creación constituidas al amparo del contexto político que se vive. Que si el inicio en la ejecución de las mismas se había retrasado era precisamente para garantizar la transparencia en la licitación y adjudicación de las mismas. Enseguida con vehemencia detalló las obras que serán detonantes de la economía estatal. La carretera al Istmo de Tehuantepec, la que aun cuando la licitación la había ganado la Constructora “ICA”, estaba en pláticas con sus accionistas para que permitan intervenir en diversos tramos a las constructoras oaxaqueñas. Algo similar comentó con la terminación de la carretera a Puerto Escondido, la que por problemas financieros con la Constructora ganadora se había detenido, pero que ya en breve se reactivaría dándole oportunidad a las empresas estatales de intervenir en su conclusión.

 

Cué Monteagudo informó que más del 20 por ciento del presupuesto se destinará para la obra pública y la infraestructura; que entre la alternancia y la transición existe una gran diferencia; y que sin duda se están sentando las bases para el desarrollo del estado, aunque seguramente los resultados comenzarán a verse incluso después de su sexenio, pero que lo importante es dar los primeros pasos tal y como ya lo viene haciendo. De inmediato informó una serie de obras que a la brevedad permitirán generar fuentes de empleos, la circulación monetaria y con ello la reactivación económica del estado. Estas obras sobresalientes son: La construcción de la Presa “Paso Ancho” con una inversión de 3 mil millones de pesos; construcción de dos penales, uno estatal y otro federal con una inversión de 600 millones de pesos; las carreteras al Istmo y a la Costa con 14 mil millones de pesos; libramiento sur, mejores vialidades en los Valles Centrales y rescate de los ríos salado y Atoyac por 2 mil millones de pesos; construcción de un Polideportivo en la capital con más de 70 millones de pesos, entre otras más anunciadas y que fueron muy bien recibidas por el gremio de la construcción pues ratificó su compromiso de que la mayoría de las obras públicas serán otorgadas a las empresa oaxaqueñas, pues es necesario que sus utilidades, así como el pago de sus impuestos se queden en nuestro estado y no que se vayan a otros lados como recientemente sucedió.

 

En las palabras y en la mirada del Gobernador Gabino Cué muchos pudimos descubrir su compromiso por hacer de Oaxaca el estado que todos demandamos. Por ello es necesario no cejar en nuestro empeño por demandar el que las cosas se hagan de manera diferente a lo que anteriormente estábamos acostumbrados; que se exija que los funcionarios ciñan su actuar a lo estrictamente permitido por la ley y que en forma coordinada ciudadanía y gobierno hagamos lo que esté a nuestro alcance para llevar a Oaxaca al nivel que le corresponde y que por el actuar de malos gobiernos se le había impedido.

 

Hoy tenemos un Gobernador informado y con la voluntad férrea de alcanzar la paz y el progreso para nuestro estado.