El primer ministro Sébastien Lecornu anunció un fondo de apoyo para negocios saqueados o vandalizados y posibles exenciones de cargas sociales; al menos 3 mil establecimientos resultaron afectados, mientras las autoridades preparan nuevas restricciones para proteger las zonas comerciales
El Gobierno francés anunció un paquete de medidas económicas y laborales para apoyar a los comercios afectados por los recientes disturbios, luego de que miles de establecimientos sufrieran saqueos, actos vandálicos y daños materiales que amenazan la continuidad de sus operaciones.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, informó que los trabajadores de los negocios afectados podrán acceder, a partir del martes, a un dispositivo de desempleo parcial con una cobertura del 100% por parte del Estado. La medida busca evitar que las consecuencias económicas de los destrozos se traduzcan en despidos y pérdida de ingresos para quienes dependen de estos establecimientos.
El anuncio se produjo después de una reunión de crisis en la que el Ejecutivo analizó las afectaciones y las acciones necesarias para facilitar la recuperación de la actividad comercial.
Lecornu explicó que la medida entrará en vigor mediante una instrucción ministerial y la presentó como una forma de protección del empleo ante una situación que ha dejado pérdidas materiales y dificultades para mantener abiertos numerosos negocios.
Gobierno creará un fondo para los comercios saqueados y vandalizados
Además de la cobertura del desempleo parcial, el primer ministro anunció la creación de un fondo de apoyo dirigido a los establecimientos que fueron saqueados o vandalizados durante los disturbios.
El mecanismo estará enfocado, entre otros aspectos, en atender las necesidades de tesorería de los negocios, es decir, los recursos que requieren para cubrir sus gastos inmediatos y mantener o recuperar sus operaciones.
El jefe del Ejecutivo aseguró que los primeros apoyos llegarán con rapidez, aunque no detalló el monto total que tendrá el fondo, los criterios de acceso ni el calendario completo para la entrega de los recursos.
La medida busca que los comerciantes puedan afrontar los gastos derivados de los daños y contar con liquidez para reparar instalaciones, reponer mercancías y reanudar sus actividades.
Para muchos establecimientos, especialmente aquellos que dependen de sus ventas diarias para cubrir salarios, alquileres y proveedores, la interrupción de operaciones puede generar dificultades que van más allá de los daños físicos ocasionados durante los ataques.
Al menos 3 mil comercios afectados por los disturbios
El ministro de Comercio, Serge Papin, cifró en al menos 3 mil los comercios afectados por los ataques registrados durante los disturbios.
La cifra refleja la magnitud de las consecuencias para el sector comercial y la necesidad de establecer mecanismos de apoyo que permitan a los negocios recuperar su actividad.
Por su parte, la Federación del Comercio y de la Distribución (FCD) había estimado que el costo de los daños podría alcanzar cientos de millones de euros.
Esta estimación dimensiona el impacto económico que los saqueos y actos vandálicos podrían representar para los establecimientos, aunque el monto definitivo dependerá de la evaluación de las pérdidas y de los daños registrados.
Hasta el momento, la información difundida no precisa cuánto corresponde a mercancía sustraída, cuánto a instalaciones dañadas ni qué proporción de los establecimientos podrá reabrir de inmediato.
Analizan exenciones de cargas y cotizaciones sociales
El Gobierno francés también trabaja en posibles exenciones de cargas y cotizaciones para los negocios afectados, según adelantó Papin.
Estas medidas se sumarían al fondo de apoyo y al dispositivo de desempleo parcial, con el propósito de reducir la presión financiera sobre las empresas mientras intentan recuperar sus operaciones.
La posibilidad de aliviar determinadas obligaciones económicas busca evitar que los comercios enfrenten simultáneamente los costos de reparación, la pérdida de ventas y los compromisos laborales y fiscales.
Sin embargo, las autoridades no detallaron qué tipos de cargas podrían quedar exentas, durante cuánto tiempo se aplicarían las medidas ni cuáles serían los requisitos para acceder a ellas.
La definición de estos mecanismos será importante para determinar el alcance real del apoyo y cuántos establecimientos podrán beneficiarse.
La prioridad es reabrir los negocios y recuperar la actividad económica
Lecornu insistió en que uno de los principales objetivos de las medidas es permitir que las tiendas vuelvan a abrir lo antes posible.
La reapertura de los establecimientos es considerada un paso fundamental para recuperar la actividad económica en las zonas afectadas, restablecer los ingresos de los comerciantes y evitar que la interrupción de las ventas se prolongue.
Los daños materiales pueden obligar a algunos negocios a suspender temporalmente sus operaciones, mientras que otros podrían enfrentar dificultades para reponer sus productos o cubrir sus gastos habituales.
En ese contexto, el Ejecutivo busca combinar el apoyo financiero con medidas laborales para reducir las consecuencias de los disturbios sobre trabajadores y empresarios.
El desafío será que los recursos y las facilidades anunciadas lleguen oportunamente a los establecimientos que más los necesitan, especialmente aquellos cuya operación depende de ingresos diarios.
Policía analiza imágenes para identificar a los responsables
Paralelamente a las medidas económicas, el Gobierno francés anunció que las autoridades policiales continuarán trabajando para identificar a las personas que participaron en los actos de saqueo y vandalismo.
El primer ministro señaló que las imágenes difundidas en redes sociales pueden contribuir a las investigaciones, pues muestran a participantes que no llevaban el rostro cubierto.
Según Lecornu, en París hay 200 investigadores dedicados a estas labores, quienes analizarán las imágenes y otros elementos disponibles para tratar de identificar a las personas que ocasionaron daños durante los disturbios.
El trabajo policial busca establecer responsabilidades individuales por los hechos, además de avanzar en las investigaciones sobre los ataques contra establecimientos comerciales.
No obstante, la identificación de personas a partir de imágenes deberá realizarse mediante las diligencias correspondientes y con respeto a los procedimientos legales aplicables.
Toques de queda buscan proteger los establecimientos
El Gobierno también contempla la aplicación de toques de queda durante los próximos días en algunas ciudades o en determinadas zonas de ellas.
Lecornu explicó que estas restricciones tienen, entre otros objetivos, proteger los comercios ante la posibilidad de nuevos incidentes y facilitar las labores de seguridad.
La aplicación de estas medidas podría limitar temporalmente la circulación en áreas específicas, dependiendo de las decisiones que adopten las autoridades locales.
Hasta el momento, el anuncio no establece en la información difundida qué ciudades aplicarán los toques de queda, cuáles serán sus horarios ni cuánto tiempo permanecerán vigentes.
Su alcance dependerá de las disposiciones que se emitan en cada localidad y de la evaluación de las condiciones de seguridad.
Francia enfrenta el reto de recuperar la normalidad comercial
Las medidas anunciadas por el Gobierno francés combinan apoyo económico, protección del empleo y acciones policiales para atender las consecuencias de los disturbios.
Con al menos 3 mil comercios afectados y una estimación de daños de cientos de millones de euros, el sector enfrenta el reto de reparar los establecimientos, reponer mercancías y recuperar la confianza necesaria para reanudar sus operaciones.
El fondo de apoyo, la cobertura estatal del desempleo parcial y las posibles exenciones de cargas sociales buscan reducir el impacto sobre empresas y trabajadores. Al mismo tiempo, las investigaciones policiales y los posibles toques de queda forman parte de la respuesta para proteger los establecimientos y evitar nuevos daños.
La efectividad de estas acciones dependerá de la rapidez con la que se instrumenten los apoyos, de las condiciones para acceder a ellos y de la evolución de la seguridad en las zonas afectadas.
Por ahora, el Gobierno francés mantiene como prioridad que los comercios puedan reabrir, que los trabajadores no pierdan sus empleos por las consecuencias de los destrozos y que las autoridades identifiquen a quienes resulten responsables de los actos investigados.






