Diana Méndez
La reubicación de las bases y paradas de taxis foráneos en la Central de Abasto de Oaxaca ha generado inquietud entre usuarios del transporte público, quienes denuncian que la falta de iluminación en la zona representa un riesgo constante para quienes deben trasladarse durante la noche.
Ciudadanos señalaron que, aunque el reordenamiento implementado por las autoridades busca mejorar la movilidad y la organización del transporte, no ha ido acompañado de medidas que garanticen la seguridad de las personas que diariamente utilizan este servicio.

Los usuarios explicaron que muchas personas concluyen su jornada laboral por la noche y se ven obligadas a caminar por calles y pasillos con escasa o nula iluminación para llegar a las nuevas paradas de taxis. Esta situación, afirmaron, incrementa el temor de sufrir asaltos, agresiones u otros hechos delictivos en una de las zonas que históricamente ha sido considerada entre las más inseguras de la capital oaxaqueña.
Indicaron que el cambio de ubicación de las bases debe ir acompañado de infraestructura adecuada, como alumbrado público funcional, cámaras de videovigilancia, presencia permanente de elementos de seguridad y recorridos preventivos, con el fin de brindar condiciones de protección tanto a pasajeros como a operadores del transporte.
Los denunciantes hicieron un llamado a la Secretaría de Movilidad, al Gobierno del Estado, al Municipio de Oaxaca de Juárez y a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para atender esta problemática antes de que se registren incidentes que pongan en riesgo la integridad de la población.
Finalmente, los usuarios coincidieron en que un reordenamiento del transporte solo será efectivo si, además de mejorar la movilidad, garantiza espacios dignos y seguros para miles de personas que todos los días transitan por la Central de Abasto, un punto que continúa siendo identificado por la ciudadanía como una de las zonas con mayor incidencia delictiva en la ciudad.






