El Gobierno francés pide el fin de huelgas que afectan a la economía

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El gobierno del presidente fracnés, Nicolas Sarkozy, pidió este lunes el cese de las huelgas y manifestaciones que afectan a la economía francesa, considerando que las protestas contra la impopular reforma de las jubilaciones ya costaron más de 3.000 millones de euros a un país debilitado por la crisis.

El proyecto de ley, que elevará de 60 a 62 años la edad mínima para jubilarse y de 65 a 67 años la edad para cobrar automáticamente una pensión completa, será adoptado definitivamente el miércoles por el Parlamento, tras haber llegado a un acuerdo este lunes senadores y diputados.

Por su parte, los sindicatos prevén realizar nuevas manifestaciones esta semana y mantener la presión en el estratégico sector de la energía.

La ministra de Economía, Christine Lagarde, señaló el lunes que el costo de las huelgas contra esta reforma podría ser evaluado en “200 a 400 millones de euros diarios”.

Según el diario Le Figaro, que cita a los servicios del ministerio de Economía, el costo total de las ocho jornadas nacionales de huelgas y manifestaciones contra esta reforma fue evaluado en “1.600 millones a 3.200 millones de euros”.

Lagarde lanzó un nuevo “llamado a la responsabilidad”, manifestando el deseo de que las actividades se reanuden “lo antes posible en condiciones normales”.

Las protestas contra la reforma de las jubilaciones constituyen la mayor crisis para Nicolas Sarkozy desde su elección, en 2007. La situación seguía siendo muy tensa el lunes, con 12 refinerías paralizadas y la posibilidad de que se agravara la escasez de combustible.

A mediados de octubre, entre 1,2 millones (según el ministerio del Interior) y 3,5 millones de personas (de acuerdo con los sindicatos) salieron a las calles para exigir una modificación de esta reforma, considerada “injusta” por la oposición y gran parte de la opinión, pero “indispensable” por el gobierno.

Nicolas Sarkozy, que se ha vuelto muy impopular, advirtió que no cederá en esta reforma, con la cual espera fortalecerse antes de una reestructuración de gabinete con miras a la elección presidencial de 2012.

En momentos en que Francia recién comienza a salir de la crisis, con un desempleo de casi 10%, Christine Lagarde también subrayó el impacto financiero del movimiento.

“No hay que perjudicar esta recuperación de (…) la economía francesa”, insistió.

“La cuestión de la jubilación permanecerá como el principal fiasco del gobierno”, sostuvo por su parte el ex primer ministro socialista Laurent Fabius.

Este lunes, el portavoz del Partido Socialista, Benoît Hamon, volvió a criticar un proyecto “injusto” y se unió a la CGT, uno de los principales sindicatos, para pedir a Nicolas Sarkozy que “no promulgue la ley”.

Los sindicatos prometieron ir “hasta las últimas consecuencias”, con una nueva jornada nacional de acción el jueves, otra el 6 de noviembre, y manifestaciones estudiantiles a partir del martes.

AP