
Diana Mendez
En un hecho considerado histórico para la defensa del territorio y la organización comunitaria, comuneras y comuneros de la localidad de El Cerro aprobaron su Estatuto Comunal, instrumento con el que también declararon su territorio como zona prohibida para la actividad minera.
La decisión fue tomada en asamblea comunitaria, donde las y los habitantes unieron sus voces para consolidar este documento que, más allá de su carácter legal, representa una herramienta para fortalecer la vida interna de la comunidad, proteger sus bienes naturales y reafirmar su identidad colectiva.

De acuerdo con lo expresado por integrantes de la comunidad, el estatuto permitirá mejorar la organización interna, establecer con claridad las responsabilidades de los sujetos agrarios y fortalecer la estructura de la comunidad agraria. Además, subrayaron que este instrumento busca preservar el legado histórico de sus antepasados, quienes lucharon por la tierra.
“Es importante el estatuto comunal para mejorar la organización interna, fortalecer a la comunidad agraria, establecer las responsabilidades de los sujetos agrarios y cuidar los bienes naturales de nuestra comunidad”, señalaron.
Uno de los puntos centrales del documento es la prohibición expresa de cualquier actividad minera dentro del territorio comunal. En el estatuto se establece de manera contundente que queda estrictamente prohibida toda actividad de prospección, exploración o extracción de minerales, con el objetivo de resguardar el entorno natural y evitar impactos ambientales y sociales.
Para la comunidad de El Cerro, de raíces zapotecas, la propiedad social y colectiva representa un elemento fundamental de su identidad. En este sentido, la aprobación del estatuto también constituye un paso jurídico clave para proteger su territorio frente a posibles intereses externos, particularmente en materia extractiva.
Las y los comuneros destacaron que esta decisión reafirma su visión de que la tierra no es una mercancía, sino un patrimonio heredado por generaciones, el cual debe ser cuidado y defendido colectivamente.
Con esta acción, El Cerro se suma a otras comunidades de Oaxaca que han optado por fortalecer sus sistemas normativos internos y establecer medidas de protección territorial, en un contexto donde la defensa de los recursos naturales y la autonomía comunitaria cobra cada vez mayor relevancia.







