El USDA confirmó la presencia del virus en visones americanos cautivos del condado de Salt Lake; autoridades mantienen bajo el riesgo para la población general, aunque existe mayor exposición para quienes trabajan directamente con animales infectados
Un brote de influenza aviar altamente patógena H5N1 detectado en una granja de visones en Utah encendió las alertas de autoridades y organizaciones dedicadas a la salud animal debido a la susceptibilidad de estos mamíferos al virus y a la posibilidad de exposición para las personas que trabajan directamente con ellos.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó en sus registros oficiales detecciones de H5N1, de la línea EA H5N1, en visones americanos criados en cautiverio en el condado de Salt Lake. Las muestras fueron recolectadas el 7 de agosto de 2026 y las detecciones fueron confirmadas el 17 de agosto.
Se trata del primer brote documentado de H5N1 en visones cautivos en Estados Unidos, de acuerdo con información reportada por The Salt Lake Tribune, que también señaló que miles de animales se encuentran en granjas dedicadas principalmente a la producción de piel.
El brote afecta a una especie particularmente susceptible
Los visones son mamíferos carnívoros de la familia de los mustélidos y son criados comercialmente principalmente por su piel.
La preocupación sanitaria se relaciona con que estos animales pueden ser susceptibles a distintos virus respiratorios. El propio USDA ha documentado previamente infecciones por virus respiratorios en visones y ha desarrollado recomendaciones específicas de vigilancia y prevención para las granjas de estos animales.
La situación adquiere especial relevancia debido a los antecedentes registrados durante la pandemia de COVID-19, cuando se identificaron infecciones por SARS-CoV-2 en granjas de visones. Las autoridades estadounidenses señalaron entonces que el virus podía propagarse rápidamente entre los animales y que existía una posibilidad de transmisión entre visones y personas, aunque no se estableció que estos animales desempeñaran un papel importante en la propagación del virus entre la población general.
Preocupa la exposición de trabajadores
El principal punto de atención actual se concentra en las personas que tienen contacto directo con los animales infectados.
La influenza aviar H5N1 puede infectar a distintas especies de mamíferos. El USDA mantiene actualmente un registro de detecciones de H5N1 en mamíferos y señala que la infección puede provocar enfermedad grave e incluso la muerte en algunas especies.
Sin embargo, una detección en animales no significa automáticamente que exista un brote entre humanos.
Hasta la información disponible, las autoridades sanitarias de Utah no habían reportado infecciones humanas asociadas con este brote. El riesgo para la población general se mantiene considerado bajo, mientras que las personas con exposición directa a animales infectados representan un grupo que requiere mayor vigilancia.
Un brote que ha dejado a las autoridades ante un escenario inédito
La situación también ha generado cuestionamientos sobre la respuesta de las autoridades de Utah.
De acuerdo con The Salt Lake Tribune, mientras el brote avanzaba funcionarios estatales y federales discutían las medidas que debían adoptarse ante un escenario que no tenía precedentes documentados en Estados Unidos. El medio reportó que una granja afectada enfrentaba una pérdida considerable de animales como consecuencia del brote.
La magnitud de la afectación ha colocado a las autoridades frente al desafío de controlar el virus sin incrementar innecesariamente el riesgo de exposición para trabajadores, veterinarios y otras personas que tengan contacto con los animales.
Antecedentes con COVID-19
Los visones ya habían sido considerados una especie de interés sanitario durante la pandemia de COVID-19.
El USDA y otras autoridades documentaron infecciones por SARS-CoV-2 en granjas de visones estadounidenses. En Utah, la enfermedad afectó anteriormente a instalaciones dedicadas a la cría de estos animales.
Estos antecedentes explican parte de la preocupación actual: los visones viven en instalaciones donde existe una concentración elevada de animales y, por sus características biológicas, determinados virus respiratorios pueden propagarse entre ellos.
No obstante, H5N1 y SARS-CoV-2 son virus diferentes, por lo que los antecedentes de COVID-19 no permiten concluir por sí mismos que el actual brote vaya a producir transmisión entre personas.
USDA mantiene vigilancia sobre H5N1 en mamíferos
El USDA mantiene un sistema nacional de vigilancia de la influenza aviar en mamíferos. Su registro actualizado incluye las detecciones de H5N1 en distintas especies y advierte que los datos pueden modificarse conforme se incorporan nuevos resultados de laboratorio.
La agencia también señala que la influenza aviar puede pasar de las aves a otros animales y que la bioseguridad y vigilancia son elementos fundamentales para reducir la propagación del virus.
El caso de Utah se suma así a las detecciones de H5N1 que han sido documentadas en distintas especies de mamíferos en Estados Unidos.
Por ahora, no hay evidencia de un brote humano
Pese a la preocupación generada por el caso, las autoridades no han informado de una transmisión del H5N1 desde estos visones hacia trabajadores o hacia la población general.
Por ello, el principal desafío sanitario consiste en vigilar a las personas expuestas y controlar el brote entre los animales, además de determinar cómo llegaron los visones a infectarse y si existe transmisión entre ellos.
El USDA continúa incorporando nuevos resultados a su sistema de vigilancia, mientras las autoridades estatales y federales mantienen la investigación sobre el brote.
El caso representa un nuevo episodio en la expansión del H5N1 entre especies de mamíferos y pone nuevamente bajo atención la necesidad de vigilancia conjunta entre salud animal y salud pública, particularmente en instalaciones donde existe contacto estrecho entre personas y animales susceptibles.






