Crisis a la vista: Mario Arturo Mendoza Flores

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Ni bien salimos de una y ya tenemos la otra a la vuelta de la esquina; me refiero a la crisis económica de dimensiones aún incalculables que estamos próximos a padecer. Y no es que peque de pesimista, sino que los indicadores financieros y el origen de la enorme deuda de los Estados Unidos amenazan –como es costumbre—en “pegarle” más fuerte a los países en desarrollo como lo es el nuestro. Y como muchas veces pensamos que eso no nos perjudicará, he optado por escribir algunos de los efectos que pudieran llegar hasta nosotros, esto con la finalidad de que usted estimado lector, tome sus providencias.

 

Todo inicia con la enorme deuda “soberana” que registra nuestro país vecino del norte y que llega a los 14.4 billones de dólares, si usted quiere poner esa cifra con sus ceros en la calculadora, simplemente no le alcanzan los dígitos para ello. Se le conoce como “soberana” porque es la que se registra a través de los bonos del tesoro que emite el Gobierno de los Estados Unidos y la que no incluye la deuda privada que poseen las grandes empresas de esa nación. Quizá usted diga, pero esa es bronca de los del norte, no de nosotros; sólo que mucho de ese papel está en manos de las grandes potencias económicas como lo son Japón y China, o sea países asiáticos que no han perdido el tiempo en fortalecer sus economías, así que imagínese si se declaran en moratoria de pagos. Las opciones del país de las barras y las estrellas son el  reducir el gasto o incrementar sus tasas de interés. Como ya lo anunció el Presidente Obama, es más viable la segunda alternativa con lo que ello implica para todos los países que registran pasivos con los Estados Unidos, como el nuestro por ejemplo.

 

México es un país que depende en gran manera de su relación económica-comercial con los Estados Unidos; imagínese a qué grado, que en tan sólo 4 días de la crisis, Carlos Slim perdió el equivalente al 11 % de su fortuna personal, o sea casi 8 mil millones de dólares y eso que esto apenas comienza. Tal situación deja entrever que pronto estaremos hablando de un recorte de personal y de gastos en las empresas de quien tiene el registro de ser el hombre más rico del mundo. Nuestro país afortunadamente cuenta con reservas monetarias internacionales muy altas y recién acaba de comprar oro, lo que viene a abonar a que no caeremos en una especulación en el tipo de cambio, por lo que de una vez proyectamos que quienes compren dólares podrían terminar perdiendo.

 

La recomendación viene en el sentido de pagar –si le es posible– sus créditos que tenga contratados con instituciones financieras, especialmente las adquiridas con su tarjeta de crédito, y es que el hecho de que la calificadora Standar & Poors haya bajado la calificación del papel emitido de AAA a AA(+) significará sin duda una contracción no sólo de los mercados financieros como lo hemos visto a través de toda esta semana, sino particularmente de una restricción del crédito bancario para los emprendedores o en su defecto una alza sustancial en la tasa de interés de los mismos. Esto finalmente deriva en una desaceleración que absolutamente nadie desea en estos momentos en que aparentemente las cosas comenzaban a cambiar para los oaxaqueños. Por lo mismo, hoy más que nunca se hace impostergable que la inversión pública estatal comience a fluir para paliar los efectos de tal situación. Hoy es indispensable ejercer el presupuesto en obras de infraestructura que generen empleos y que se convierte en una eficaz herramienta para mitigar los efectos de ésta crisis naciente. Mi perspectiva es que en el caso particular de Oaxaca podemos salir ganando de ésta situación si tenemos la capacidad de aprovechar nuestras ventajas competitivas que tenemos sobre otros estados.

 

Lo sostengo cada vez que escribo sobre crisis económica: hágase indispensable en su empleo; consérvelo y contribuya a que su empresa obtenga ahorros e ingresos. De esa manera su trabajo estará seguro al igual que la permanencia de su fuente de empleo. Si usted trabaja en alguna área relacionada con la prestación de servicios turísticos, sea amable con el turista, que se lleve una buena impresión del trato recibido; pues esa es la mejor garantía que nos recomendará como un buen destino para vacacionar o para pasar el fin de semana. Si trabaja para el gobierno, en cualquiera de sus niveles, optimice su tiempo y los recursos bajo su responsabilidad; contribuya al ahorro de papelería, de energía eléctrica, de teléfonos celulares y de gasolina. Suele suceder que cuando llega un recorte de personal, los jefes eligen generalmente a quien menos contribuye para paliar la situación prevaleciente.

 

Por último, habrá quien le ofrezca tasas súper atractivas para administrarle sus recursos, ¡mucho cuidado! verifique que sea una institución financiera de prestigio, con una solvencia económica comprobada, que cuente con el registro y supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y sobre todo que tenga toda una trayectoria en el sistema financiero mexicano. Que no le gane la tentación de querer obtener altos réditos poniendo en riesgo la recuperación de su inversión. Y por favor compre lo hecho en Oaxaca y en México, es ahora cuando debemos fortalecer el mercado interno; darle prioridad a quienes siendo de nuestro estado arriesgan su capital para generar empleos y con ello indirectamente desalientan la inseguridad en nuestras calles. Priorice sus gastos, haga una lista de cómo empleará sus ingresos y no se salga de ella. Ponga la alimentación, la educación, la salud y lo destinado para la vivienda hasta adelante, no después se queje de que nadie se lo dijo. Es tiempo de demostrarnos que tenemos la capacidad para salir fortalecidos de una situación como la que nos tocará presenciar en los próximos meses.   

 

Finalmente recuerde que como toda crisis, la actual es una magnífica oportunidad para sacar lo mejor de nosotros mismos.         Lo bueno es que tendremos elecciones federales muy pronto y eso abonará a que la economía se reactive cuanto antes.

Twitter: @Mario_Mendoza_F