
#JaimeGUERRERO
El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, aseguró que no teme un eventual desafuero y respondió a la posibilidad de enfrentar un proceso penal exigiendo que primero sean investigados el expresidente Andrés Manuel López Obrador y su hijo Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, a quienes lanzó acusaciones de presuntos vínculos con el crimen organizado.
“Al primero que deberían llevar ante la justicia es al cínico, corrupto y ‘narcopresidente’ de Andrés Manuel López Obrador y la pandilla de ‘narco juniors’, empezando por Andy”, declaró Moreno durante la reunión plenaria de diputados y senadores del PRI.
El senador priista sostuvo que está dispuesto a enfrentar cualquier procedimiento en su contra y afirmó que sería “grotesco” que el oficialismo avanzara contra dirigentes opositores mientras, a su juicio, no se investigan los señalamientos que pesan sobre personajes vinculados a Morena.
El posible desafuero de Moreno permanece en la Sección Instructora de la Cámara de Diputados. La Fiscalía Anticorrupción de Campeche solicitó retirarle la inmunidad constitucional por investigaciones relacionadas con presunto peculado, uso indebido de funciones y otros delitos durante su gestión como gobernador, entre ellos un probable desvío de 83.5 millones de pesos.
Hugo Eric Flores, quien dejará la presidencia de la Sección Instructora para asumir la dirigencia del nuevo partido PAZ, informó que existe un proyecto de dictamen, aunque aclaró que éste únicamente determinará si existen elementos para admitir o desechar el procedimiento, no el desafuero en sí mismo.
Moreno también cerró cualquier posibilidad de incorporar al PRI al senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez, quien esta semana abandonó la bancada de Morena para continuar como legislador independiente.
“No pactamos con narcos”, sostuvo el dirigente priista al rechazar que el tricolor pudiera abrirle las puertas.
Inzunza comunicó su separación del grupo parlamentario morenista en medio de señalamientos de autoridades estadounidenses sobre presuntos vínculos con el crimen organizado, acusaciones que el senador ha rechazado y calificado de falsas.
Para Moreno, la salida del sinaloense significa una baja para lo que calificó como la “narcobancada” de Morena y pronosticó que el siguiente paso del legislador será solicitar licencia al Senado.
El PRI ha exigido además que Inzunza deje temporalmente el cargo para enfrentar sin fuero los señalamientos en su contra. El propio senador descartó hasta ahora esa posibilidad al sostener que no existe razón jurídica para separarse de sus funciones.






