Trump plantea rebautizar el Lago Ontario como “Lago América” en nueva escalada de tensión con Canadá

La propuesta del presidente estadounidense ocurre en medio de la disputa comercial entre Washington y Ottawa, luego del fracaso de las negociaciones y la amenaza de nuevos aranceles de 50% a vehículos y acero canadienses

La tensión comercial entre Estados Unidos y Canadá sumó este martes un nuevo episodio luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que su gobierno analiza cambiar el nombre del Lago Ontario, cuerpo de agua compartido por ambos países, para denominarlo “Lago América”.

La propuesta fue difundida por Trump a través de su red social Truth Social y ocurre en medio de una creciente confrontación entre Washington y Ottawa, marcada por el fracaso de las negociaciones comerciales y las amenazas de nuevos aranceles contra productos canadienses.

“Estados Unidos se está planteando en serio cambiar el nombre del Lago Ontario por el de Lago América”, afirmó el mandatario, vinculando directamente la propuesta con la relación comercial entre ambos países.

Nueva provocación en medio de la guerra comercial

La declaración representa un nuevo capítulo en la serie de disputas protagonizadas por Trump con sus principales socios comerciales.

El presidente estadounidense ya había impulsado una medida similar respecto al Golfo de México, al promover dentro de Estados Unidos el uso de la denominación “Golfo de América” en documentos y comunicaciones oficiales.

México, por su parte, continúa utilizando el nombre histórico de Golfo de México, por lo que aquella decisión generó rechazo y cuestionamientos desde el gobierno mexicano.

Ahora, Trump pone en el centro de la disputa al Lago Ontario, una masa de agua que comparten Estados Unidos y Canadá y que se encuentra estrechamente vinculada con la provincia canadiense de Ontario y el estado estadounidense de Nueva York.

El conflicto comercial eleva la presión sobre Ontario

La propuesta llega después de que Washington anunciara nuevos aranceles contra productos estratégicos provenientes de Canadá.

Trump ha amenazado con imponer, a partir del 1 de enero de 2027, aranceles de 50% a automóviles, piezas automotrices y acero canadiense, después de que ambos países no lograran alcanzar un acuerdo comercial.

La medida representa una presión particularmente fuerte para Ontario, considerada una de las principales regiones industriales de Canadá y donde se concentra buena parte de la producción automotriz del país.

En esta provincia también se encuentran ciudades como Toronto y Ottawa, además del propio Lago Ontario, que constituye una de las principales vías acuáticas de la región.

Canadá prepara posibles represalias

Ante las amenazas estadounidenses, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, advirtió que Canadá debería utilizar todas las herramientas disponibles para responder a Washington.

Entre las posibles medidas mencionó la restricción de la venta de electricidad y minerales críticos hacia Estados Unidos, recursos estratégicos para distintos sectores de la economía estadounidense.

La confrontación también ha escalado en el terreno político y personal.

Ford lanzó fuertes críticas contra Trump, a quien calificó de “dictador” y “tirano”, además de utilizar otros calificativos contra el mandatario estadounidense.

Trump respondió calificando al dirigente canadiense como un “lacayo” del primer ministro de Canadá, Mark Carney.

Una disputa que amenaza la relación comercial

El intercambio de acusaciones refleja el deterioro de la relación entre dos países que mantienen una de las relaciones comerciales más estrechas del mundo.

La amenaza de nuevos aranceles podría afectar particularmente a sectores como el automotriz, siderúrgico y manufacturero, cuyas cadenas de suministro están profundamente integradas a ambos lados de la frontera.

El conflicto también representa un nuevo desafío para el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), debido a que las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa podrían complicar la relación económica de toda Norteamérica.

Por ahora, la propuesta de llamar “Lago América” al Lago Ontario permanece como una declaración de Trump y no implica por sí misma un cambio oficial del nombre del cuerpo de agua.

Sin embargo, el anuncio vuelve a colocar las disputas territoriales y comerciales en el centro de la agenda entre Estados Unidos y sus vecinos, mientras aumentan las amenazas de nuevos aranceles y las posibilidades de represalias por parte de Canadá.