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La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se deslindó este lunes del fugaz regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa, calificó su decisión como “imprudente” y dejó en manos de la Fiscalía General de la República (FGR) determinar si existen pruebas que sustenten los señalamientos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Desde Palacio Nacional, la mandataria reveló que Rocha no consultó ni comunicó al Gobierno federal su decisión de reincorporarse al cargo, después de permanecer 112 días con licencia. Su retorno duró apenas 33 horas antes de que solicitara nuevamente separarse de la gubernatura.
“No estoy de acuerdo con lo que hizo de regresar al Gobierno, lo manifesté, me pareció, por decir lo menos, imprudente. Porque no es un asunto personal, es un asunto del Gobierno de Sinaloa, de las y los sinaloenses”, cuestionó.
“¿Qué necesidad? ¿Y qué necesidad de regresar? Nada personal puede estar encima de los intereses del pueblo de Sinaloa y del pueblo de México”, agregó.
Sheinbaum sostuvo que, particularmente para quienes forman parte del movimiento de la llamada Cuarta Transformación, las decisiones personales no pueden colocarse por encima de los intereses de una entidad.
El posicionamiento profundiza la distancia política entre Palacio Nacional y Rocha, luego de que la Secretaría de Gobernación y Morena también establecieron que su reincorporación fue una decisión estrictamente personal y no respaldada por el Gobierno federal.
FGR deberá definir si existen elementos contra Rocha
Sheinbaum confirmó que la FGR mantiene investigaciones relacionadas con las diez personas señaladas por autoridades estadounidenses por presuntos vínculos con el crimen organizado, entre ellas Rocha Moya.
Explicó que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó detenciones con fines de extradición, pero sostuvo que hasta ahora no ha entregado las pruebas correspondientes a las autoridades mexicanas.
“Ya la Fiscalía tendrá que determinar, de las 10 personas que se mencionaron, si hay algo particular en contra del Gobernador, o del ex Gobernador Rocha, o del Gobernador con licencia Rocha, o no; pero sí hay investigación en México”, afirmó.
La Presidenta insistió en que corresponde a la FGR determinar si existen elementos concretos contra Rocha y señaló que México continúa a la espera de la información ofrecida por Estados Unidos.
En ese contexto, fijó una postura sobre la permanencia en cargos públicos de funcionarios sujetos a investigaciones.
“Si estás bajo investigación, pues yo creo que es mejor separarte del cargo”, sostuvo.
“Tampoco pienso hablar con él”
Sheinbaum aseguró que desconoce qué motivó a Rocha a regresar a la gubernatura y posteriormente solicitar una segunda licencia.
“No sé qué llevó al Gobernador, y otra vez con licencia, a regresar; no he hablado con él”, declaró.
La mandataria fue todavía más contundente al descartar buscar al político sinaloense: “Tampoco pienso hablar con él”.
Explicó que Rocha tomó unilateralmente la decisión de volver al Gobierno estatal y que Palacio Nacional nunca fue informado previamente.
“Nunca se comunicó con el Gobierno de México para la decisión de regresar a ser Gobernador nuevamente en funciones”, señaló.
Rocha había anunciado el viernes 21 de agosto que retomaba sus funciones después de 112 días separado del cargo. Sin embargo, tras las críticas y el deslinde del oficialismo, el sábado presentó una nueva solicitud de licencia temporal con carácter indefinido.
El Congreso de Sinaloa aprobó el domingo por unanimidad la petición, formalizando su segunda separación del Ejecutivo estatal en menos de cuatro meses.
Este lunes estaba prevista la sesión extraordinaria para designar a quien ocupará interinamente la gubernatura; sin embargo, el Congreso sinaloense decidió posponerla hasta nuevo aviso, prolongando la incertidumbre sobre la conducción política del estado.






