
#JaimeGUERRERO
La presidenta Claudia Sheinbaum convirtió su segundo Grito de Independencia en un mensaje político de defensa de la soberanía nacional, al cerrar sus arengas desde Palacio Nacional con un llamado por un México “libre, independiente y soberano”.
La expresión adquirió peso político en el contexto de la relación con Estados Unidos, donde el Gobierno mexicano ha sostenido que la cooperación bilateral en seguridad debe darse sin subordinación y con respeto a la soberanía y al territorio nacional.
Ante miles de personas reunidas en el Zócalo capitalino, Sheinbaum pronunció 21 arengas durante la conmemoración del 216 aniversario del inicio de la Independencia y vinculó los símbolos históricos de la ceremonia con conceptos que forman parte de su discurso de gobierno: dignidad, libertad, igualdad, justicia, democracia y soberanía.
“¡Viva la dignidad del pueblo de México! ¡Viva la libertad! ¡Viva la igualdad! ¡Viva la justicia! ¡Viva la democracia! ¡Viva México libre, independiente y soberano!”, lanzó desde el balcón central de Palacio Nacional.
La arenga también amplió el reconocimiento a sectores de la población. Por primera vez en su Grito, Sheinbaum incluyó expresamente a los pueblos afromexicanos junto con los indígenas y mantuvo el reconocimiento a las mexicanas y mexicanos migrantes.
En la parte histórica incorporó a Guadalupe Victoria, primer presidente de México, y a Antonia Nava, “La Generala”, insurgente originaria de Tixtla, Guerrero, quien participó en las fuerzas independentistas vinculadas a José María Morelos y Nicolás Bravo.
“¡Viva Miguel Hidalgo y Costilla! ¡Viva Josefa Ortiz de Domínguez! ¡Viva José María Morelos y Pavón! ¡Viva Leona Vicario! ¡Viva Vicente Guerrero! ¡Viva Gertrudis Bocanegra! ¡Viva Guadalupe Victoria! ¡Viva Antonia Nava!”, arengó.
Previamente, acompañada por su esposo, Jesús María Tarriba, Sheinbaum recorrió los salones de Palacio Nacional y montó una guardia de honor frente al retrato de Margarita Maza, esposa de Benito Juárez, en el año del bicentenario de su nacimiento.
Posteriormente recibió la Bandera Nacional de una escolta integrada exclusivamente por seis cadetes mujeres y salió al balcón central, donde hizo sonar la Campana de Dolores y ondeó el lábaro patrio.
La ceremonia concluyó con los tres tradicionales “¡Viva México!” y el espectáculo de fuegos pirotécnicos sobre el Zócalo capitalino.






