La presidenta pidió “ser valientes” ante las medidas de Estados Unidos y exigió que cualquier señalamiento contra ciudadanos mexicanos sea sustentado con pruebas y procesado conforme a la ley.
La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el retiro de visas estadounidenses a integrantes de Morena tiene un trasfondo político, luego de que Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, informara que el gobierno de Estados Unidos le revocó su documento de viaje.
Durante sus declaraciones de este viernes, Sheinbaum cuestionó que estas medidas respondan realmente a criterios relacionados con delitos o restricciones migratorias y sostuvo que, de ser así, deberían aplicarse bajo criterios similares en otros países.
La mandataria consideró que las acciones representan una posible injerencia en la política mexicana y reiteró su llamado al gobierno estadounidense a respetar las decisiones internas de México.
“Lo único que pedimos es respeto. Nosotros no opinamos de su elección”, sostuvo Sheinbaum, al señalar que así como el pueblo estadounidense decide sobre su gobierno, corresponde a los mexicanos determinar el rumbo político del país.
Sheinbaum insistió en que ningún gobierno extranjero debe intervenir en la política mexicana y pidió que, si existen acusaciones contra ciudadanos mexicanos, las autoridades estadounidenses presenten pruebas contundentes.
La presidenta también llamó a “ser valientes” frente al retiro de visas y defendió que cualquier persona señalada por alguna conducta ilícita debe ser sometida al debido proceso y, en su caso, juzgada conforme a las leyes correspondientes.
Andy López Beltrán cuestiona a Trump
El pronunciamiento de Sheinbaum ocurrió después de que el jueves 13 de agosto, Andy López Beltrán informara públicamente que Estados Unidos le había retirado la visa.
El hijo del expresidente López Obrador dirigió además una carta al presidente estadounidense Donald Trump, en la que calificó la decisión como un acto “político, politiquero y propagandístico” y cuestionó directamente al mandatario estadounidense sobre si tenía conocimiento de la medida.
López Beltrán sostuvo que no existen fundamentos ni pruebas de una conducta indebida que justificaran el retiro de su documento.
El caso ha abierto una nueva controversia entre autoridades y actores políticos mexicanos, mientras desde el gobierno federal se insiste en que cualquier decisión de otro país que involucre a ciudadanos mexicanos debe sustentarse en elementos objetivos y respetar la soberanía nacional.






