Mario “N” fue condenado a 29 años de prisión por delitos relacionados con armas de fuego y contra la salud; autoridades lo vinculan con una estructura cercana a Joaquín “El Chapo” Guzmán
Mario “N”, identificado con los alias de “El Nariz” o “El Mayo”, fue sentenciado a 29 años de prisión luego de ser declarado culpable de delitos relacionados con la portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y contra la salud, informó la Fiscalía General de la República (FGR).
De acuerdo con la autoridad ministerial, el hombre fue considerado un integrante de relevancia dentro del Cártel de Sinaloa, mientras que medios estadounidenses lo identificaron años atrás como una persona perteneciente al círculo cercano de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien durante años fue señalado como uno de los principales dirigentes de esa organización criminal.
La sentencia pone fin a un proceso que se prolongó durante más de una década y que incluyó una detención en Sinaloa, un procedimiento de extradición hacia Estados Unidos y, posteriormente, su retorno al sistema penitenciario mexicano.
Detención en Culiacán
La FGR informó que Mario “N” fue detenido hace aproximadamente 12 años en Culiacán, Sinaloa, durante un operativo realizado por elementos de la Secretaría de Marina.
En aquella intervención, las autoridades reportaron el aseguramiento de armas de fuego, cargadores, cartuchos, narcóticos, vehículos y dinero en efectivo, elementos que posteriormente formaron parte de las investigaciones en su contra.
El caso tomó relevancia debido a los señalamientos que lo relacionaban con integrantes de alto nivel del Cártel de Sinaloa y, particularmente, con el entorno de Joaquín Guzmán Loera.
En 2020, Mario “N” fue extraditado a Estados Unidos para enfrentar acusaciones en ese país. Sin embargo, el procedimiento quedó suspendido y posteriormente regresó a México.
Regresó a México y fue recluido en un penal federal
La FGR detalló que en enero de 2025 Mario “N” fue nuevamente detenido, esta vez en Tijuana, Baja California.
Después de su captura, fue ingresado al Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 11, “CPS-Sonora”, donde permaneció a disposición de las autoridades mientras continuaba el proceso judicial.
Finalmente, el tribunal determinó su responsabilidad penal y estableció una condena de 29 años de prisión por los delitos por los que fue procesado.
Una acusación relacionada con tráfico de marihuana
El expediente también tiene antecedentes en Estados Unidos. De acuerdo con una acusación presentada en 2015 ante el Distrito Sur de California, Mario “N” habría participado, junto con otros individuos, en una conspiración relacionada con el tráfico de aproximadamente una tonelada de marihuana.
En aquella acusación fueron mencionados otros sujetos identificados como José Francisco “N”, alias “Pancho”; Saúl “N”; José Usiel “N”; Rigoberto “N” y José “N”.
Los señalamientos forman parte de un expediente judicial estadounidense y corresponden a acusaciones formuladas durante ese proceso.
Lo identificaron como asistente de “El Chapo”
La relevancia de Mario “N” también estuvo relacionada con publicaciones de medios estadounidenses que lo ubicaron dentro del entorno más cercano de Joaquín Guzmán Loera.
En 2014, el medio estadounidense The New Yorker lo identificó como asistente personal de “El Chapo” y como integrante de su círculo cercano.
Estas referencias adquirieron importancia debido a que Guzmán Loera había sido detenido ese mismo año en México, después de permanecer prófugo de las autoridades durante varios años.
Algunos reportes periodísticos estadounidenses también señalaron posteriormente que Mario “N” habría proporcionado información a autoridades de Estados Unidos relacionada con Joaquín Guzmán Loera y que esa información habría contribuido a su localización y posterior detención.
No obstante, estos señalamientos corresponden a versiones difundidas por medios y no deben confundirse con los delitos por los que Mario “N” fue condenado en México.
Una sentencia después de más de una década de procesos
La condena de 29 años de prisión representa el desenlace judicial de una investigación que comenzó con su detención en Sinaloa y que posteriormente tuvo una dimensión internacional debido a su extradición a Estados Unidos.
El caso también refleja la trayectoria de expedientes vinculados con integrantes de organizaciones criminales que han sido investigados tanto por autoridades mexicanas como estadounidenses.
La FGR informó la sentencia como parte de sus acciones contra personas vinculadas con delitos relacionados con armas y narcóticos. Mario “N” permanecerá recluido en un centro penitenciario federal para cumplir la pena impuesta por el órgano jurisdiccional.






