
#JaimeGUERRERO
El psicólogo social Jonathan Haidt pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum establecer en México los 16 años como edad mínima para abrir cuentas en redes sociales y retirar los teléfonos inteligentes a estudiantes durante toda la jornada escolar.
El profesor de Psicología Social de la Universidad de Nueva York participó mediante un enlace desde Nueva York en el debate convocado por el Gobierno federal sobre los efectos de las plataformas digitales y la inteligencia artificial en niñas, niños y adolescentes.
“La medida que están adoptando líderes de todo el mundo es elevar a 16 años la edad mínima para tener cuentas en redes sociales. Las redes sociales son totalmente inapropiadas para los niños”, afirmó.
“Le animo a usted, Presidenta Sheinbaum, a implementar las medidas en México”, expresó el autor de La generación ansiosa, quien recomendó seguir el modelo de Australia e incorporar mecanismos de verificación de edad que protejan la privacidad.
Haidt sostuvo que las plataformas exponen a menores a conversaciones con desconocidos, pornografía y venta de drogas, además de estar diseñadas para generar un uso compulsivo.
“Por eso les recomiendo a ustedes proteger a los niños de México contra productos de consumo defectuosos, productos diseñados para crear adicción en los niños, no para ayudarles”, señaló.
Planteó que una eventual regulación mexicana debe concentrarse en el diseño y las funciones de las plataformas digitales, en lugar de establecer controles o prohibiciones sobre los contenidos que circulan en ellas.
En materia educativa, Haidt pidió que los estudiantes permanezcan separados de sus teléfonos durante todo el horario escolar y no únicamente dentro de las aulas.
“Deben separar a los alumnos de sus teléfonos durante toda la jornada escolar. No acepten políticas que sólo se aplican al tiempo de clase”, planteó.
Según el especialista, 25 estados de Estados Unidos han adoptado restricciones de este tipo, una política que, aseguró, ha permitido recuperar espacios de convivencia y socialización entre estudiantes.
Haidt acusó además a las compañías tecnológicas de utilizar algoritmos e inteligencia artificial para mantener conectados el mayor tiempo posible a niñas, niños y adolescentes con fines comerciales.
“Las empresas que controlan la atención de nuestros hijos utilizaron algoritmos e inteligencia artificial para enganchar al máximo a cada niño con el fin de vender su atención. Luego mintieron al respecto”, sostuvo.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, coincidió en que el problema rebasa la responsabilidad individual de padres, madres y menores, debido al funcionamiento de los algoritmos de las plataformas.
“Estamos frente a un problema de salud pública. No es una cuestión nada más de autorregulación de las personas o de las familias”, advirtió.
Alertan sobre diseño adictivo
Arturo Béjar, exdirectivo de Meta y especialista en seguridad digital, señaló seis mecanismos utilizados por las plataformas para fomentar el uso compulsivo: desplazamiento infinito, reproducción automática, algoritmos de recomendación, notificaciones, indicadores de popularidad y presión social.
“Es un enganche más que nos jala a un producto que en cada etapa está diseñado para capturar, exprimir y vender nuestra atención”, acusó.
Béjar presentó resultados de un estudio realizado entre aproximadamente 240 mil usuarios de Instagram para conocer experiencias dañinas registradas durante los siete días previos a la consulta.
Según los datos expuestos, uno de cada cinco adolescentes recibió contenido que le hizo sentirse mal con su cuerpo y uno de cada 11 estuvo expuesto a publicaciones relacionadas con autolesiones o suicidio.
“Mientras más tiempo pasas ahí, más daños causan estos productos”, sostuvo.
El especialista explicó que una interacción momentánea con publicaciones sobre cuerpos delgados puede llevar al algoritmo a recomendar posteriormente contenidos sobre pérdida de peso, dietas o restricción de alimentos.
También acusó a las compañías de negar el carácter adictivo de sus productos y trasladar a las familias la responsabilidad de proteger a niñas, niños y adolescentes.
“Al Gobierno le corresponde proteger cuando una compañía, como el tabaco, como el alcohol, no está actuando en el interés de la gente joven, sabe de los daños, los niega, dice que sus productos son seguros”, afirmó.
El debate forma parte del proceso anunciado por Sheinbaum el pasado 20 de julio para realizar foros regionales y construir una propuesta de regulación sobre el uso de plataformas digitales y redes sociales entre menores.
La propuesta que resulte de las consultas será enviada posteriormente al Congreso de la Unión para su discusión.






