Persisten hechos de violencia en Sinaloa; despliegan mil 800 elementos de seguridad y militares

El nuevo operativo busca reforzar la presencia territorial en Mazatlán, Culiacán y carreteras; el gobierno reporta una reducción de 26.1% en el promedio diario de homicidios

A pesar de los miles de elementos federales que permanecen desplegados en Sinaloa y de una reducción reportada en el promedio diario de homicidios, el gobierno de México anunció un nuevo refuerzo de mil 800 elementos de seguridad y militares para contener la violencia que continúa afectando a distintos puntos del estado.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, informó que el despliegue se realizará de manera inmediata, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, con especial atención en Mazatlán, Culiacán y los principales tramos carreteros de la entidad.

El anuncio representa un nuevo intento del gobierno federal por incrementar la presencia de las fuerzas de seguridad en uno de los estados que durante los últimos dos años ha enfrentado una escalada de violencia vinculada, según las autoridades, con la pugna interna entre facciones del Cártel de Sinaloa.

Llegarán mil 800 elementos adicionales

De acuerdo con García Harfuch, el nuevo despliegue contempla la incorporación de 800 elementos adicionales de la SSPC y mil integrantes de la Secretaría de Marina (Semar).

La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informará posteriormente cuántos elementos serán enviados específicamente a Mazatlán.

El objetivo, explicó el funcionario, es fortalecer la presencia territorial, los patrullajes, la vigilancia, la prevención y la disuasión de delitos.

La estrategia tendrá como puntos prioritarios Mazatlán y Culiacán, además de las principales carreteras del estado, donde las autoridades buscan reforzar la vigilancia ante los episodios de violencia registrados recientemente.

Sinaloa ya cuenta con miles de efectivos federales

El nuevo refuerzo se anuncia pese a que Sinaloa ya mantiene uno de los despliegues federales de seguridad más importantes del país.

En julio, el gobierno federal reportó un estado de fuerza de 16 mil 440 elementos de la Defensa, Marina, SSPC y Guardia Nacional, destinados a labores de vigilancia territorial y carretera, así como operaciones contra laboratorios clandestinos y células armadas.

Posteriormente, en agosto, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que alrededor de 15 mil efectivos del Ejército y la Guardia Nacional permanecían desplegados en la entidad, además de aproximadamente mil 500 elementos de la Marina, particularmente en Mazatlán.

Pese a este despliegue, las autoridades han continuado registrando hechos violentos y aseguramientos de armas y explosivos.

Ataques y decomisos mantienen la presión sobre las autoridades

Uno de los episodios recientes ocurrió el pasado 8 de septiembre, cuando agentes federales fueron atacados con armas de fuego mientras realizaban labores de patrullaje sobre la carretera México 15, en Culiacán.

El enfrentamiento terminó con cuatro personas detenidas, además del aseguramiento de armas y más de 500 cartuchos.

En Mazatlán, durante las últimas semanas, las autoridades también han informado sobre distintos decomisos de armas, municiones y explosivos, en operativos dirigidos contra grupos presuntamente involucrados en actividades delictivas.

Estos hechos han mantenido la preocupación de la población y han obligado a las autoridades a reforzar nuevamente sus acciones de seguridad.

Homicidios bajan, pero violencia continúa

El gobierno federal ha destacado que los indicadores de homicidio presentan una tendencia a la baja en Sinaloa.

De acuerdo con las cifras oficiales citadas, entre enero y agosto el estado registró una reducción de 26.1% en el promedio diario de homicidios dolosos respecto del mismo periodo de 2025.

Sin embargo, la reducción estadística no ha significado el fin de los episodios violentos.

Ataques contra elementos de seguridad, aseguramientos de armamento y enfrentamientos continúan formando parte del escenario de seguridad en municipios como Culiacán y Mazatlán, lo que llevó al gobierno federal a ordenar un nuevo incremento de efectivos.

La pugna entre Los Chapitos y Los Mayos

La actual crisis de seguridad en Sinaloa comenzó a intensificarse en septiembre de 2024, cuando estalló una pugna entre Los Chapitos y Los Mayos, dos facciones del Cártel de Sinaloa.

El conflicto se produjo después de la detención en Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los fundadores históricos de la organización.

Desde entonces, distintos municipios de Sinaloa han registrado enfrentamientos y otros hechos violentos relacionados con la disputa entre grupos rivales.

Ante este escenario, el gobierno federal ha mantenido un amplio despliegue de las Fuerzas Armadas y corporaciones de seguridad en la entidad.

Nuevo operativo busca recuperar presencia territorial

Con la llegada de los mil 800 elementos adicionales, la estrategia federal busca aumentar la capacidad de vigilancia y reacción en zonas consideradas prioritarias.

El nuevo despliegue tendrá especial atención en Mazatlán, Culiacán y las carreteras, mientras las autoridades continúan con operativos para detectar y desarticular células delictivas.

La principal incógnita será si este nuevo incremento de efectivos logra traducirse en una disminución sostenida de los hechos violentos y en mejores condiciones de seguridad para la población sinaloense.

Por ahora, el gobierno federal sostiene que los indicadores de homicidio muestran avances, pero reconoce con el nuevo despliegue que la violencia continúa representando un desafío de seguridad en Sinaloa.