
Diana Mendez
A pesar de existir una sentencia judicial que ordena su saneamiento, el Río Atoyac continúa recibiendo descargas de aguas residuales sin tratamiento, situación que evidencia el incumplimiento de las autoridades responsables y mantiene en riesgo la salud pública y el equilibrio ambiental.
De acuerdo con reportes recientes, se han documentado nuevas descargas provenientes de diversas colonias de San Martín Mexicapan, en el municipio de Oaxaca de Juárez, las cuales desembocan directamente en este afluente sin ningún tipo de tratamiento previo.
Cabe recordar que el Río Atoyac cuenta con una resolución judicial emitida el 26 de marzo de 2017, derivada del juicio de amparo 621/2016, en la que un juez federal ordenó a los tres niveles de gobierno implementar acciones concretas para su saneamiento y restauración ambiental, tras reconocer el severo deterioro del ecosistema y los riesgos que representa para la población.
No obstante, a más de ocho años de dicha resolución, las descargas de aguas negras persisten de manera constante, lo que pone en evidencia una falta de cumplimiento sostenida por parte de autoridades municipales y estatales.
Esta problemática no solo agrava la contaminación del río, sino que también impacta directamente a las comunidades cercanas, al generar malos olores, proliferación de fauna nociva y posibles afectaciones a la salud, especialmente en zonas vulnerables.
Especialistas y ciudadanos han señalado que esta situación contradice los discursos oficiales en materia ambiental y refleja una preocupante permisividad institucional frente a prácticas que continúan dañando uno de los principales cuerpos de agua de la región.
Ante este panorama, se reitera el llamado a las autoridades para que cumplan con la sentencia judicial y ejecuten acciones efectivas que permitan detener las descargas, sanear el río y garantizar el derecho a un medio ambiente sano para la población.







