
#JaimeGUERRERO
Un turista originario de Estados Unidos, identificado como Jacob Z., de 23 años de edad, perdió la vida el sábado tras ser arrastrado por una fuerte ola en la playa Zicatela de Puerto Escondido, Oaxaca.
Su cuerpo fue hallado sin vida aproximadamente 800 metros después, en la playa Marinero, por el cuerpo de salvavidas que realizó las labores de búsqueda. Las autoridades ministeriales ya iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar las circunstancias exactas del deceso.
El incidente ocurre en una zona reconocida por las autoridades como de alto riesgo para los bañistas. Zicatela, considerada una de las playas de mar abierto más peligrosas del Pacífico mexicano, es apta únicamente para surfistas expertos debido a la intensidad de sus corrientes y la fuerza de su oleaje.
En lo que va de 2026, al menos otros dos turistas extranjeros han perdido la vida en esa misma zona a consecuencia del fuerte oleaje, de acuerdo con datos del coordinador del grupo de salvavidas de Puerto Escondido, Godofredo Vásquez.
Vásquez ha señalado en declaraciones previas a medios locales que los rescates en Zicatela y Punta Zicatela son prácticamente diarios —en ocasiones uno o dos por jornada— y que, pese a la colocación de banderas rojas y los llamados de prevención, muchos visitantes continúan ingresando al agua.
La playa Zicatela ha sido escenario recurrente de tragedias en lo que va del año. En el mes de marzo, un turista originario de Colorado, Estados Unidos, de 29 años, falleció tras ser golpeado por una ola que lo proyectó contra el fondo de arena y le provocó una lesión grave en la nuca; las maniobras de reanimación cardiopulmonar aplicadas en el lugar no lograron salvarle la vida.
En febrero, un ciudadano inglés identificado como Lio James, de 32 años, murió arrastrado por la corriente de retorno en la playa Punta Zicatela.
El fenómeno de mar de fondo ha persistido en la costa oaxaqueña durante gran parte de 2026.
Este fenómeno oceanográfico se origina a partir de tormentas en zonas lejanas del océano Pacífico y genera oleaje largo, constante y engañoso que puede alcanzar de dos a cinco metros de altura en las zonas de rompiente, como Zicatela, aunque a simple vista el mar parezca tranquilo.
Protección Civil y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) han reiterado el llamado a turistas y residentes a abstenerse de ingresar al mar, evitar caminar en zonas de oleaje y atender en todo momento las indicaciones del personal de salvavidas.
Las autoridades insisten en que Zicatela no es una playa para nadar: su acceso al agua está reservado exclusivamente para surfistas con experiencia en mares de alto impacto.
El caso de Jacob Z. quedó a cargo de la Vicefiscalía Regional de la Costa de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) para el seguimiento de las diligencias ministeriales.







