#JaimeGUERRERO
Tras la revocación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Morena desplegó una respuesta política coordinada: gobernadores de la Cuarta Transformación, diputados federales, senadores y líderes parlamentarios locales cerraron filas en defensa de la soberanía nacional y contra lo que calificaron como intentos de “injerencia extranjera”.
Aunque varios de los pronunciamientos evitaron mencionar directamente a López Beltrán, fueron difundidos después de que éste hiciera pública la cancelación de su visa y acusara al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau, de actuar con motivaciones políticas.
El bloque de mandatarios de la 4T fue uno de los primeros en fijar postura. Un total de 24 gobernadoras, gobernadores y la jefa de Gobierno suscribieron un desplegado en el que rechazaron presiones externas y aseguraron que no permitirán intervenciones extranjeras en asuntos nacionales.
Entre los firmantes aparece el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, junto con Marina del Pilar Ávila, Clara Brugada, Layda Sansores, Eduardo Ramírez, Delfina Gómez, Evelyn Salgado, Alfredo Ramírez Bedolla, Alejandro Armenta, Rocío Nahle y Américo Villarreal, entre otros mandatarios.
“Defenderemos siempre la soberanía nacional. No permitiremos la injerencia extranjera en asuntos que corresponden exclusivamente al pueblo de México y a sus instituciones”, establecieron.
Los gobernadores también endurecieron el discurso contra los adversarios de Morena al sostener que quienes estuvieron vinculados durante años con prácticas de corrupción, delitos de cuello blanco o intereses contrarios al bienestar de las mayorías “no tienen autoridad moral” para cuestionar a la 4T.
El desplegado cerró con una de las expresiones políticamente más fuertes de la jornada: “A los traidores a la patria siempre los juzga la historia”.
La bancada de Morena en la Cámara de Diputados se sumó al cierre de filas con otro posicionamiento bajo la consigna “México es libre, independiente y soberano”.
Las y los diputados federales rechazaron “cualquier intento de presión, injerencia o intervención” en asuntos internos y respaldaron la política exterior del gobierno de Claudia Sheinbaum, basada —señalaron— en cooperación y respeto, pero no en subordinación.
“México es un país libre que no regatea su soberanía”, plantearon los legisladores.
La movilización política alcanzó también a los congresos estatales. Las coordinadoras y coordinadores de Morena difundieron un tercer comunicado para defender al movimiento frente a lo que calificaron como campañas de desinformación, calumnias e intentos de desacreditación.
Por Oaxaca suscribió el documento Tania Caballero Navarro, coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado.
Los dirigentes parlamentarios locales llamaron a sus simpatizantes a mantenerse unidos y plantearon que defender a la Cuarta Transformación significa también defender la soberanía del país frente a presiones provenientes del extranjero.
A la estrategia se sumaron los senadores de Morena, quienes este sábado reiteraron que no permitirán injerencias externas y retomaron el señalamiento de que quienes estuvieron ligados a corrupción y crimen organizado carecen de autoridad moral para cuestionar al movimiento.
La serie de desplegados convirtió la revocación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán en un nuevo frente político entre Morena y sus adversarios.
El partido gobernante trasladó así la controversia individual sobre el hijo del expresidente López Obrador hacia una narrativa más amplia de defensa de la soberanía nacional, mientras desde la oposición se cuestiona que una decisión migratoria estadounidense sea presentada como una intervención contra México.






