
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados reconoció que busca convencer al PAN y al PRI para construir un acuerdo sobre el nombramiento; de lo contrario, la convocatoria podría no aprobarse. El proceso tiene como fecha límite el 10 u 11 de diciembre.
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, reconoció que la designación de la próxima presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE) enfrenta el desafío de alcanzar un consenso entre las distintas fuerzas políticas, al advertir que una persona elegida únicamente por mayoría legislativa llegaría cuestionada y podría debilitar la confianza en el organismo autónomo.
Durante una entrevista con medios de comunicación, el legislador sostuvo que no considera conveniente imponer el nombramiento sin el respaldo de las bancadas de oposición, particularmente del PAN y del PRI, cuyos integrantes ya han expresado su rechazo a la propuesta.
“Si no hay consenso, va a ser difícil que nombremos a alguien”, manifestó Monreal, quien aseguró que su intención es convencer a los grupos parlamentarios necesarios para que la designación se realice mediante un acuerdo amplio.
El morenista explicó que, aunque su bancada cuenta con los votos para impulsar decisiones por mayoría, una elección sin respaldo de la oposición podría generar cuestionamientos desde el inicio de la gestión de la nueva titular del INE.
“Si no los convenzo, no va a ser conveniente que nombre a una persona que por mayoría elijamos, porque nacerá cuestionada y no le servirá al órgano electoral”, afirmó.
Morena busca evitar una designación cuestionada
Monreal expresó su preocupación de que el proceso de selección sea señalado por las fuerzas políticas opositoras como una decisión tomada con anticipación o con la intención de favorecer al gobierno.
Advirtió que, si la convocatoria, la integración del Consejo Técnico Consultivo y la elección de la presidenta sustituta se aprueban exclusivamente con los votos de la mayoría legislativa, el procedimiento podría quedar bajo sospecha.
El coordinador parlamentario consideró que una designación sin consenso abriría la puerta a acusaciones de que el organismo electoral estaría siendo controlado políticamente o que el proceso estaría orientado a favorecer determinados intereses.
“Van a ser con problemas de señalamientos, que ya están preparando el fraude, que está como adelanto del gobierno, que están con dados cargados; todo eso me preocupa. Por eso prefiero insistir en el consenso”, señaló.
En ese contexto, insistió en que la legitimidad de la próxima presidenta del INE no debe depender únicamente de los votos de la mayoría parlamentaria, sino de un acuerdo que permita reducir las dudas sobre la imparcialidad y autonomía de la institución.
Blanca Cruz continuará como presidenta provisional
Respecto a la continuidad de las actividades del organismo electoral, Monreal explicó que Blanca Cruz permanecerá al frente de manera provisional mientras la Cámara de Diputados no concluya el procedimiento para elegir a la nueva presidenta sustituta.
Indicó que, si el proceso de selección no termina dentro del plazo previsto, la actual presidenta provisional continuará desempeñando esas funciones, mientras los consejeros electorales mantienen sus actividades ordinarias.
“El organismo electoral continúe haciendo las labores y trabajos para la organización electoral”, señaló, al descartar que la falta de un nombramiento inmediato represente un impedimento para el funcionamiento del INE.
El legislador precisó que el plazo para concluir la designación tiene como fecha límite el 10 u 11 de diciembre, por lo que el calendario legislativo será determinante para concretar el procedimiento.
Presupuesto y convocatoria, en la agenda de San Lázaro
Monreal adelantó que, una vez concluida la discusión y aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación, prevista para el jueves siguiente a sus declaraciones, los diputados se concentrarían ese mismo día en el acuerdo relacionado con la convocatoria para elegir a la nueva titular del organismo electoral.
Sin embargo, reconoció que la falta de acuerdos podría frenar el inicio formal del procedimiento.
A pregunta expresa sobre la posibilidad de que no se emita la convocatoria si no se alcanza un consenso, respondió que esa opción permanece abierta.
Explicó que, si se agota la discusión presupuestaria y el acuerdo no se somete a votación por falta de respaldo entre las fuerzas políticas, la Cámara de Diputados todavía tendría la posibilidad de retomarlo en cualquier momento antes de que concluya el periodo ordinario de sesiones.
En contraste, señaló que, si la convocatoria logra aprobarse por consenso el jueves previsto, habría aproximadamente un mes para desarrollar las etapas correspondientes y concretar el nombramiento alrededor del 10 de diciembre.
El coordinador de Morena insistió en que, una vez iniciado el procedimiento, los plazos establecidos deberán cumplirse, debido a que se trata de fechas límite que no pueden detenerse.
La postura de Monreal coloca el consenso político como el principal obstáculo para avanzar en la renovación de la presidencia del INE. Mientras Morena busca construir un acuerdo con la oposición, la posibilidad de que el nombramiento se retrase mantiene abierta la continuidad de Blanca Cruz como presidenta provisional, en tanto el organismo sigue con sus responsabilidades de organización electoral.






