“Mochelandia”: Luis Octavio Murat

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Con toda la experiencia vivida como dirigente partidista, varias veces diputado federal, senador de la República, colaborador estrecho de presidentes de la República, con Luis Echeverria, con José López Portillo, con Vicente Fox, embajador de México en la ONU, embajador en la Comunidad Europea.

Porfirio el senador que en 1988 increpó al Presidente Miguel de la Madrid en su último informe de gobierno por el presunto fraude electoral de julio de ese año, que llevó al poder a Carlos Salinas de Gortari. Interpelación que provocó que el senador Muñoz Ledo y Miguel Ángel Barberena, gobernador de Aguascalientes, se liaran a patadas y manotazos.

Tiempos legislativos formidables, de golpes de picota y destruir el pedestal de semi-dios del Presidente de la República.

Porfirio Muñoz Ledo, orador que en la tribuna es voz que obliga a escucharlo con atención y cuidado pues sus palabras obligan al análisis cuidadoso.

Este hombre de amplia cultura, de larga trayectoria política, al inicio de su carrera compitió y ganó una beca del Banco de México para estudiar en Francia, dejando atrás a Miguel de la Madrid que optó por otra beca de la misma institución financiera, pero a Estados Unidos. Miguel de la Madrid no olvidó este hecho, incluso cuando Porfirio se desempeñaba como embajador en la ONU durante el gobierno de Miguel De la Madrid, las relaciones fueron distantes hasta que lo relevó del cargo diplomático; después vino el rompimiento con el gobierno y con el PRI, y en consecuencia, darse a la tarea de fundar el PRD con Cuauhtémoc Cárdenas y la ex directora de la Facultad de Economía de la UNAM, Ifigenia Martínez.

Porfirio, el incansable luchador político, concedió una interesante entrevista a Jorge Ramos de El Universal en la que declara que el cargo de diputado federal y posiblemente el de presidente de la Cámara de Diputados de la 64 Legislatura por lo que le correspondería colocarle la banda presidencial a Andrés Lopez “sería un verdadero honor”, afirmó. Así, el gladiador de tantas batallas, cerraría su larga carrera política.

Porfirio Muñoz Ledo prepara una tarea que, de lograrla, sería uno de los avances más notables realizados en el ejercicio legislativo, así se lo hizo saber a Jorge Ramos de El Universal:

“Acabará en el Congreso el imperio de ‘Mochelandia’ en esta última batalla política, porque no aspiro a otros cargos…. “Si llego a ser presidente de la cámara de diputados se acabarán los moches, se promoverá el recorte del gasto corriente en un 40% que es de 8 mil 439 millones de pesos, recorte que seria de 3 mil 375 millones; se reducirán los viajes y gastos de avión; se reducirán las comisiones de 56 a 40 comisiones ordinarias, y no formar más de 10 especiales extraordinarias; se cancelarán contratos de consultores externos y se reducirán el número de asesores”.

“Si no se regenera el Poder Legislativo no hay cambio democrático. Así de claro es, esa es la clave para democratizar”, afirmó el hombre de las mil batallas.

Y tiene razón, toda vez que el Poder Legislativo se convirtió en la Cueva de Ali Baba, institución que perdió toda la credibilidad de la opinión publica. Nada mas desprestigiado que un (a) legislador sinónimo de ladrón, de tranza, de mentiroso, de vividor a costillas del pueblo.

Por ello, el reto que se ha fijado Muñoz Ledo en el sentido de dignificar al poder Legislativo, en el caso de llegar a presidir la 64 Legislatura, tiene un significado especial, toda vez que el Legislativo es un Poder que se corrompió hasta el tuétano, según lo revela el propio Muñoz Ledo al reportero Jorge Ramos cuando le explica: “Este es el contubernio, es el imperio de ‘mochelandia’. En el pasado ellos dominaban todo, incluida la parte administrativa, que es en la que tenemos que entrar. En el viejo PRI daban premios y castigos, comisiones, pero a los que eran buenos los segregaban. Había un cierto orden porque todo lo manejaba el gobierno, no había un funcionario de la cámara que no fuera del gobierno (Gobernación) Luchamos por la modernización en 1997, pusimos paneles de votación, se opusieron a las puertas giratorias. Todo eso se logró a golpes.

Necesitábamos limpiar la cámara, pues todos eran empleados del gobierno, incluso estaban en la nomina de Gobernación.

Para Porfirio la cámara es semejante al retrato de Dorian Grey de la partidocracia, ahí están todos sus poderes, todo lo negocian por abajo del agua, la Junta de Coordinación Politica (JUCOPO) es la caja de las transas y la casa de las transas negras también.

El propósito de acabar con un poder legislativo corrupto es indispensable en un México que ha tocado fondo. Reto que requiere toda las virtudes políticas para lograrlo y Muñoz Ledo las tiene de sobra.

@luis_murat

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