México reduce violencia letal, sin pacificación; Oaxaca baja 51.2%, pero mantiene tasa de homicidios superior a la nacional

#JaimeGUERRERO

México atraviesa una reducción de la violencia letal, pero los datos todavía no permiten afirmar que el país haya entrado en una etapa de pacificación ni que exista una disminución estructural de la inseguridad, advirtió México Evalúa.

En su reporte De la Violencia a la Pacificación. Monitoreo de la Violencia Letal en México, la organización señala que la disminución reciente ocurre después de casi una década de crecimiento sostenido de la violencia.

Entre 2015 y 2024, la tasa nacional de violencia letal aumentó 73%, al pasar de 17.5 a 30.2 víctimas por cada 100 mil habitantes. Desde ese máximo comenzó a descender: llegó a 27.8 en 2025 y a 22.1 durante el primer semestre de 2026.

La reducción acumulada desde 2024 es de 27%; sin embargo, el nivel actual todavía se encuentra 26.1% por encima del registrado en 2015. Dos terceras partes de las entidades también permanecen por encima de sus niveles de hace una década.

México Evalúa advierte que medir la seguridad únicamente mediante el homicidio doloso ofrece una fotografía incompleta. Por ello construyó un indicador que suma homicidio doloso, homicidio culposo, feminicidio, otros delitos contra la vida y personas desaparecidas y no localizadas.

El contraste es relevante: entre 2015 y 2026 los “otros delitos contra la vida” aumentaron 197%, las desapariciones y no localizaciones 127.3% y los feminicidios 53.5%, mientras el homicidio doloso disminuyó 5.2%.

Incluso entre las 16 entidades donde disminuyó el homicidio doloso desde 2015, en ocho aumentó la violencia letal total. México Evalúa sostiene por ello que una baja de asesinatos no necesariamente significa una disminución equivalente de la inseguridad.

El organismo también pone distancia frente al argumento del Gobierno federal, que reporta una disminución de alrededor de 48% en homicidios dolosos entre septiembre de 2024 y junio de 2026 y atribuye el resultado a su estrategia de seguridad.

Tras revisar más de mil 800 comunicados oficiales y variables como detenciones, armas, vehículos y drogas aseguradas, así como laboratorios desmantelados, México Evalúa concluyó que no existe evidencia suficiente para demostrar una relación consistente entre una mayor actividad operativa y reducciones posteriores de homicidios.

Oaxaca: fuerte caída anual, pero homicidio arriba de la media nacional

Dentro de este escenario, Oaxaca presenta uno de los contrastes más relevantes del reporte: registra la mayor reducción anual de violencia letal de las 32 entidades, pero mantiene una tasa de homicidio doloso superior al promedio nacional.

Entre el primer semestre de 2025 y el mismo periodo de 2026, la violencia letal en Oaxaca cayó 51.2%, la disminución más pronunciada del país.

Después aparecen Sinaloa, con una reducción de 39.3%; Querétaro, con 37.8%; Guanajuato y Nayarit, ambos con disminuciones cercanas a 36%.

Sin embargo, el comportamiento favorable del último año cambia cuando se amplía el periodo de análisis.

Entre 2015 y 2026, Oaxaca registra un deterioro de 7.3 puntos en su tasa de homicidio doloso, lo que significa que actualmente tiene una incidencia mayor que la observada al inicio de la serie.

El estado aparece como la cuarta entidad con mayor deterioro acumulado de la tasa de homicidio doloso durante ese periodo, sólo detrás de Colima, con 33 puntos; Morelos, con 12.1, y Tabasco, con 8.8.

Para el primer semestre de 2026, la tasa nacional de homicidio doloso se ubicó en 6.7 víctimas por cada 100 mil habitantes.

Oaxaca se encuentra 3.4 puntos por encima de esa media, lo que coloca su tasa en aproximadamente 10.1 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes durante los primeros seis meses del año.

Con ese registro, Oaxaca forma parte de las 11 entidades que superan la tasa nacional de homicidio doloso.

Por encima se encuentran Colima, Morelos, Sinaloa, Baja California, Chihuahua, Guerrero, Tabasco, Guanajuato y Sonora; mientras Oaxaca aparece inmediatamente antes de Michoacán dentro de este grupo.

El diagnóstico muestra así dos comportamientos simultáneos: Oaxaca presenta una fuerte disminución de la violencia letal durante el último año, pero su nivel de homicidio doloso continúa por encima de la media nacional y es mayor al registrado hace una década.

La medición de violencia letal permite además incorporar fenómenos que no aparecen cuando sólo se contabilizan asesinatos: homicidios culposos, feminicidios, otros delitos contra la vida y desapariciones.

México Evalúa señala que estos componentes pueden moverse en direcciones distintas y modificar sustancialmente el diagnóstico de seguridad de cada entidad.

En el caso de Oaxaca, la caída de 51.2% durante el último año lo coloca como el estado con la mejor variación reciente de violencia letal, pero no significa por sí misma que exista una pacificación consolidada.

El propio organismo advierte que deben estudiarse con mayor profundidad los estados donde las reducciones resultan especialmente pronunciadas para determinar si corresponden a disminuciones reales y sostenibles, cambios en las dinámicas criminales o modificaciones en la calidad de los registros oficiales.

México Evalúa concluye que el país probablemente está saliendo de un pico de violencia, pero todavía no regresa a los niveles previos.

Por ello plantea que tanto el escenario nacional como casos estatales como Oaxaca deben evaluarse de manera multidimensional: una reducción de homicidios o de violencia letal representa una mejoría, pero por sí sola no acredita una disminución estructural de la inseguridad ni el inicio de un proceso irreversible de pacificación.