Lavadero Político 09/08/26

marsupiales2

Estimado ciberlector, amigo de las causas justas, de nuestros abuelitos y, por supuesto, de esos presupuestos que agarran carretera rumbo a Puerto Escondido:

Nos levantamos con un nuevo capítulo de la telenovela del Bienestar Turístico Oaxaqueño. Y nuestra protagonista vuelve a ser la inagotable Trotamundos del Bienestar, quien ahora decidió ponerse el hábito de Madre Teresa de la Costa para presentar “Raíces Viajeras Xcú Riza’”, un programa destinado a llevar a personas adultas mayores a conocer el mar.

Y antes de que alguien se nos atragante con el discurso oficial: la idea es buena. Que un adulto mayor que nunca ha conocido una playa pueda disfrutarla por primera vez merece celebrarse. El problema comienza cuando uno pregunta cuánto cuesta la bondad, quiénes fueron escogidos para recibirla y quién cobra por organizarla.

Porque detrás de la postal del abuelito viendo las olas está la Invitación Abierta Estatal IAE-SA-ST-0023-06/2026, financiada con recursos estatales de la partida de promoción y fomento turístico. El proyecto contempla 21 viajes de un solo día a Puerto Escondido para 1,008 personas, con jornadas aproximadas de 17 horas: salida de Oaxaca a las 6:00 de la mañana y regreso a las 11:00 de la noche.

El contrato terminó en manos de Redblue Eventos Sociales y Publicidad Inteligente, S.A. de C.V., por 2 millones 288 mil 100 pesos, IVA incluido.

Saque la calculadora playera, estimado ciberlector: son aproximadamente 2 mil 270 pesos por beneficiario y casi 109 mil pesos por cada salida.

Ahora tampoco crea que nuestra Madre Teresa de la Costa mandará servir langosta al ajillo, champaña francesa y masaje relajante frente al Pacífico. Las bases contemplan transporte, seguros, personal, logística y tres alimentos; entre las opciones aparecen chilaquiles, entomatadas o enfrijoladas para desayunar; pescado con arroz, ensalada y papas para comer; y antes del regreso, cinco tacos con frijoles charros.

Pero la langosta que justificara por sí sola la cuenta… esa se nos escapó nadando.

Y precisamente porque estamos hablando de un paquete integral, sería saludable conocer cómo se construyeron esos 2.28 millones: cuánto corresponde al transporte, cuánto a alimentos, cuánto a seguros, cuánto a personal y cuánto a la operación. Porque una cosa es conocer el precio final del paseo y otra saber qué estamos pagando dentro de la maleta.

Pero nuestra reportera siguió escarbando y encontró algo todavía más interesante.

Los 1,008 lugares fueron distribuidos entre 15 municipios de la zona metropolitana y Valles Centrales. Oaxaca de Juárez concentra 192; San Antonio de la Cal, Santa María Atzompa y Santa Cruz Xoxocotlán reciben 96 cada uno; mientras otros municipios tienen grupos de 48. Las propias bases establecen, además, que los beneficiarios deberán tener entre 60 y 70 años.

Y aquí aparece la pregunta política que vale más que cualquier souvenir de Puerto Escondido:

¿Con qué criterios fueron seleccionados?, porque no dude que al rato aparezca el padre, madre, tía, tío, primo etc., de algún funcionario que puede pagar el viaje.

Porque Oaxaca tiene 570 municipios y comunidades donde la pobreza y el aislamiento son una realidad cotidiana. No se trata de decir que un adulto mayor de Oaxaca de Juárez, Xoxocotlán, Atzompa o San Antonio de la Cal no merezca conocer el mar. Claro que lo merece. Se trata de explicar por qué esta primera bolsa de beneficiarios se concentró en esos 15 municipios y qué condición socioeconómica determinará quién sube al autobús y quién se queda abajo.

Las bases dicen hasta qué deberá llevar el desayuno, pero no desarrollan el mecanismo individual mediante el cual se escogerá a los beneficiarios. Y tratándose de recursos públicos, sería bastante sano conocerlo.

Porque si sabemos hasta qué van a cenar los abuelitos, también podemos saber quién reparte los boletos.

Y todavía hay una perlita administrativa: el servicio contempla 21 viajes, pero entre los entregables aparecen 23 listados de beneficiarios firmados, uno por viaje realizado. Veintiún viajes. Veintitrés listas.

Quizá dos grupos vayan espiritualmente, porque físicamente las matemáticas no terminan de subir al autobús.

En cuanto a las unidades, aquí conviene no hacer cuentas alegres. Las bases señalan que cada viaje atenderá a 48 beneficiarios y, por otra parte, exigen al proveedor contar con cinco autobuses de 53 pasajeros, además de condiciones específicas de seguridad y operación. Lo que no queda claramente desarrollado es cómo se utilizará esa flota a lo largo de las 21 salidas programadas durante cuatro meses. No significa que cinco autobuses transporten simultáneamente a 48 personas; significa que la estructura logística podría explicarse con mayor precisión.

Y entonces llegamos a Redblue.

La empresa ya empieza a conocer bastante bien el camino de las contrataciones turísticas del Gobierno de Oaxaca. En otro procedimiento de Sectur de este mismo año obtuvo dos lotes relacionados con actividades culturales en el Istmo por más de 3.19 millones de pesos.

El 23 de junio le notificaron que habían ganado el lote 3 dentro de la Licitación Pública Estatal LPE-SA-ST-0052-06/2026, por 12 millones, 676 mil 280 pesos.

Ahora suma otros 2.288 millones con Raíces Viajeras. Está empresa en lo que va del año casi ha ganado 20 millones de pesos. ¡Qué tal!

A la Junta de Aclaraciones no acudió ningún licitante. Después, en la recepción y apertura de propuestas, únicamente se presentó Redblue, con su oferta por 2 millones 288 mil 100 pesos.

Así que la empresa tuvo una competencia verdaderamente feroz: Redblue contra Redblue. Y ganó.

Con un solo participante es importante conocer la investigación de mercado que respaldó el precio y permitió concluir que la propuesta representaba condiciones aceptables para el Estado.

Ahí está, estimado ciberlector, el verdadero asunto.

Ahora bien, que vayan al mar, que coman pescado, se quiten los zapatos, metan los pies en la arena y se tomen todas las fotografías que quieran. Después de una vida de trabajo, qué bueno que puedan hacerlo.

Las preguntas son otras: ¿por qué esos municipios?, ¿cómo se seleccionará a los beneficiarios?, ¿por qué únicamente de 60 a 70 años?, ¿cómo se integraron los 2.288 millones?, ¿qué precios arrojó la investigación de mercado? y ¿por qué una empresa que ya viene obteniendo contratos de Turismo terminó siendo la única participante en éste?

Porque una causa noble no debería servir para volver incómoda cualquier pregunta sobre el dinero público.

Nuestra Trotamundos del Bienestar puede repartir sombreros, bloqueador y sonrisas frente al Pacífico.

Pero si el boleto lo pagamos todos, también tenemos derecho a revisar la cuenta.

Así que disfruten el mar, queridos abuelitos.

Nuestra reportera, mientras tanto, se quedará en tierra revisando los papeles. Porque en Oaxaca hasta para llegar a la playa hay dos rutas:

La del Bienestar… y la que sigue el dinero.

Ay, nanita playera.

Por cierto, del nuevo podcast de Saymi por la Cortv, ya mejor ni hablamos, ¿en dónde tienen la cabeza? Esperemos que sea una mala broma ultra adelantada de los Santos inocentes. Con tantas personas con amplia experiencia comprobada. ¡Ay… Diosito chulo!

bullets100

resbalaNuestra reportera Green, aficionada a la verde, se puso las botas, agarró sus binoculares ecológicos y se fue a revisar qué está pasando con el eterno rescate de los ríos Atoyac y Salado. Regresó con más números que peces encontró en el recorrido y con varias preguntas para la titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Karime Unda Harp, mejor conocida en este Lavadero Político y sobre todo por el jardín primaveral como “Betty Karime Pinzón Unda”.

Porque, estimado ciberlector, aquí ya no estamos hablando solamente de buenas intenciones.

Desde noviembre de 2022 existe el Plan Integral para el Saneamiento de los Ríos Atoyac y Salado, con diagnóstico, marco jurídico, ejes transversales, líneas de acción y actividades específicas. Y la propia página de SEMABIESO conserva las minutas de las mesas intermunicipales realizadas en 2024 en lugares como San Sebastián Tutla, Santa Lucía del Camino, Villa de Etla y San Agustín Yatareni. Además, recordemos que Samuel Gurrión lo cobró por más de 10 millones de pesos. 

Pero después llegaron las obras y, sobre todo, llegaron los millones.

En enero de 2025, el Gobierno estatal anunció la rehabilitación de 21 kilómetros de colectores del Atoyac y más de 11 kilómetros del Salado. También se plantearon obras para interceptar aguas residuales en Río Chiquito-El Playón, Puente El Rosario, Símbolos Patrios y San Antonio de la Cal.

En diciembre del mismo año, SOAPA informó de otros trabajos en Santa Lucía del Camino: 135 metros de tubería de 24 pulgadas, dos pozos de visita y nueve nuevas descargas domiciliarias, precisamente para impedir que las aguas residuales terminaran en el Salado.

Hasta ahí, nuestra Green decía: “Bueno, por lo menos ya dejaron la mesa y agarraron la pala”.

Pero espérese.

En marzo de este año apareció el número que convierte el asunto en algo mucho más serio: 800 millones de pesos adicionales entre 2026 y 2028 para sanear ambos ríos. Y el propio Gobierno informó que durante los primeros tres años ya había destinado aproximadamente 361 millones de pesos al saneamiento.

Saque la calculadora, estimado ciberlector.

La proyección oficial es que al terminar el sexenio se habrán destinado 1,161.22 millones de pesos a este rubro. Más de mil cien millones de pesos.

Y también hay metas: para 2026-2028 se anunció la intervención de colectores y la intercepción de 23 descargas en ambas márgenes del Río Salado y la margen izquierda del Atoyac. A marzo pasado, el Gobierno reportaba 17.01 kilómetros de colectores y subcolectores intervenidos, 35 descargas interceptadas y cuatro plantas tratadoras construidas, tres de ellas operando, según la información oficial, al cien por ciento.

Entonces nuestra reportera Green dejó de preguntarse si había dinero y comenzó a preguntarse algo bastante más incómodo:

¿Quién está midiendo el resultado ambiental de todo ese dinero?

Porque kilómetros de tubería son un indicador de obra. Millones ejercidos son un indicador presupuestal. Mesas realizadas son un indicador administrativo.

Pero ninguno, por sí mismo, responde la pregunta verdaderamente importante: ¿está disminuyendo la contaminación del Atoyac y del Salado?

Y ahí entra nuestra queridísima Betty Karime Pinzón Unda.

Si SEMABIESO es la autoridad ambiental estatal, su papel no debería confundirse con el de la dependencia que coloca tubos o construye colectores. Su responsabilidad está precisamente en la parte que menos luce en las fotografías: evaluar impactos, regular, vigilar, exigir medidas ambientales y transparentar los resultados. Algo que ya confirmamos no sabe hacer, porque a ella solo le importan sus pichones y su asociación civil.

Y no estamos inventando cargos. Ahí está Manuel Valdez Juárez, director de Regulación Ambiental; a quien resulta pertinente preguntar qué seguimiento ambiental se está dando a las intervenciones.

Por ejemplo, después de las demoliciones realizadas en la zona quedó escombro. ¿Cuál fue su plan de manejo y disposición final?

Y luego están las llantas acumuladas junto al Atoyac que terminaron incendiándose. Ahí ya no hablamos únicamente de una postal desagradable: hablamos de residuos, emisiones y posibles afectaciones ambientales. Precisamente asuntos para los que existe una autoridad especializada.

Nuestra Green encontró todavía otra ramita de dónde jalar.

El pasado 28 de julio, Manuel Valdez acudió a supervisar una reforestación realizada por la Cooperativa Comunal El Barrio SCL como parte de medidas de compensación ambiental. Perfecto.

Pero una compensación ambiental no termina cuando se planta el árbol y se toma la fotografía. Lo verdaderamente importante viene después: cuántos ejemplares sobreviven, durante cuánto tiempo se les da seguimiento, qué obligación compensaban y si realmente se reparó el impacto que justificó aquella medida.

Porque ahí está, estimado ciberlector, el verdadero problema.

Oaxaca ya tiene plan. Ya tiene mesas. Ya tiene colectores. Ya tiene plantas. Ya tiene funcionarios. Y ahora tendrá una inversión acumulada superior a los mil 161 millones de pesos.

Lo que necesitamos saber es si también tendremos ríos más limpios

Ese debería ser el tablero de resultados de Betty Karime Pinzón Unda: no cuántas reuniones encabezó ni cuántos arbolitos aparecieron en Facebook, sino cómo estaba el agua antes, cómo está ahora, cuántas descargas siguen contaminando, qué contaminantes disminuyeron y qué falta por hacer.

Porque después de 1,161 millones de pesos proyectados, estimado ciberlector, el Atoyac y el Salado ya no pueden seguir midiéndose en discursos.

Hay que medirlos en agua limpia.

Nuestra reportera Green seguirá metiendo las botas donde algunos prefieren meter solamente el PowerPoint.

Porque con tanto dinero corriendo alrededor del río, lo mínimo que podemos exigir… es que algún día también corra agua limpia.

Ay… nanita ecológica.

bullets100

handicap2

Del maíz a la grilla: la cosecha adelantada de 2027

Mientras Morena insiste en buscar muchos de sus problemas fuera de casa, debería comenzar a mirar con mayor atención hacia adentro. Porque rumbo a las próximas elecciones, la oposición podrá representar un adversario, pero la verdadera batalla por candidaturas, espacios y sobrevivencia política ya comenzó entre quienes hoy comparten partido, aliados, fotografías y primera fila.

Y una postal de esa disputa quedó sembrada hace unos días en Santiago Suchilquitongo, donde nuestra reportera Hija del Maíz se puso sombrero, agarró su olote y fue a observar lo que ocurría alrededor de las actividades de “El Maíz es la Raíz”.

El programa, hay que decirlo, no es cualquier cosa. Forma parte de una estrategia federal para conservar y aumentar la producción del maíz nativo, fortalecer los sistemas agroalimentarios comunitarios y acompañar a pequeños productores. Para 2026, el Gobierno federal planteó comenzar en el sur y sureste del país y atender cientos de miles de familias productoras. Oaxaca, por su diversidad de maíces nativos y sus comunidades indígenas, ocupa naturalmente un lugar central.

Es decir, estimado ciberlector, el protagonista debería ser el campesino.

Pero como estamos en Oaxaca y lo que se viene electoralmente, ya comienza a provocar comezón electoral, alrededor del maíz también empiezan a crecer otras plantitas: diputados, funcionarios, equipos de comunicación, ayudantes, escoltas y cuanto personaje descubre repentinamente su enorme amor por el territorio cuando hay una cámara cerca.

Nuestra reportera Hija del Maíz encontró que los productores tenían que compartir escenario político con buena parte de la nueva clase gobernante. Y ahí está la primera contradicción.

Morena construyó buena parte de su identidad política cuestionando precisamente aquellas ceremonias del viejo PRI en las que el funcionario ocupaba el centro, el político llegaba con séquito y el ciudadano terminaba convertido en escenografía.

¿Y ahora? Pues nomás cambió el color del templete.

Porque rumbo a las próximas elecciones algunos parecen haber olvidado una regla elemental: a los eventos de la Presidenta no van a convertirse en protagonistas; van como funcionarios de un movimiento que presume gobernar para quienes están abajo.

Y hablando del maíz, aparece inevitablemente nuestro querido Mr. Tinte, Víctor López Leyva, titular de la Sefader.

El programa federal tiene objetivos relevantes y perfectamente definidos: prioriza a personas productoras de maíz nativo a pequeña escala, de hasta cinco hectáreas, particularmente en comunidades indígenas, afromexicanas y localidades con alta o muy alta marginación.

Precisamente por eso habrá que seguir con lupa qué papel juega Oaxaca, quiénes reciben los apoyos, cómo se instrumentan y cuánto dinero público termina involucrado alrededor de la política agroalimentaria estatal.

Porque sobre la mesa ya tenemos aquella contratación de más de 93 millones de pesos que anteriormente documentamos en este Lavadero Político para servicios relacionados con capacitación y acompañamiento técnico del sector rural.

Y aquí no hace falta inventar nada. Con tanto dinero destinado al campo, lo único razonable es exigir que los resultados también crezcan.

Porque el campo oaxaqueño no necesita funcionarios cosechando fotografías: necesita productores cosechando mejor.

Nuestra reportera Hija del Maíz también detectó otro fenómeno bastante curioso: la germinación anticipada de aspirantes.

De la Costa llegó la diputada local Clarissa Bórquez Peláez, mientras otros legisladores y funcionarios aprovecharon el escenario para hacer aquello que mejor conoce la fauna política: dejarse ver.

Y entre fotografía y fotografía aparece la verdadera lectura de fondo. Los juegos del hambre ya comenzaron. No oficialmente, por supuesto. Todavía “nadie quiere candidatura”. Nadie busca nada. Nadie anda en campaña.

Todos casualmente recorren territorio, casualmente aparecen donde está la Presidenta, casualmente abrazan campesinos y casualmente encuentran una cámara justo cuando saludan al pueblo.

¡Qué cantidad de casualidades produce el calendario electoral!

También apareció la secretaria de Turismo, Saymi Pineda, que sigue aferrada a ser gobernadora de Oaxaca.

Y justamente ahí debería encenderse una alarma dentro de Morena.

El problema de las próximas elecciones quizá no sea solamente cuánto pueda crecer la oposición. Será cuánto desgaste genere la propia lucha interna por las candidaturas.

Porque con morena ya sabemos que cuando el proyecto colectivo termina subordinado a las aspiraciones personales, el adversario ya ni siquiera necesita hacer demasiado: *el desgaste se fabrica desde casa.

El obradorismo construyó una narrativa en la que el pueblo debía ocupar el centro y el funcionario caminar detrás. Pero algunos de sus herederos parecen estar invirtiendo nuevamente la fotografía: el funcionario adelante, la comitiva alrededor y el ciudadano de fondo.

Estos politiquillos deberían tener presente que al viejo PRI no lo derrotaron únicamente sus adversarios.

También lo fueron desgastando la soberbia, las élites políticas alejadas de sus bases, el reparto de candidaturas, los grupos internos y aquella terrible costumbre de creer que pertenecer al partido gobernante garantizaba eternamente el voto.

Al tiempo…

bullets100

Nuestra reportera Green, aficionada a la verde, nos avisa que ya comenzaron los destapes y en Tehuantepec alguien decidió adelantarse “nomas tantito” al calendario.

Durante un encuentro en tierras istmeñas, Pepe T., presidente estatal del PVEM, no necesitó encuesta, humo blanco ni esperar instrucciones: destapó a Christian Garfias, como la carta del Partido Verde para buscar la Presidencia Municipal de Santo Domingo Tehuantepec. Garfias tampoco escondió demasiado sus intenciones: dijo que ha visto cómo el municipio “se ha ido deteriorando” y que buscará “rescatarlo”; además, adelantó que el Verde pretende competir sin Morena porque, según sus palabras, “en lo municipal las cosas no han salido como quisiéramos”.

¡Ah, caray! Apenas empieza a calentarse el comal.

Y el dato tiene su jiribilla, estimado ciberlector: Tehuantepec lleva casi una década bajo gobiernos encabezados por mujeres. Yesenia Nolasco llegó en 2017; después gobernó Vilma Martínez durante dos periodos consecutivos y el actual trienio también quedó encabezado por una mujer. Es decir, desde 2017 un hombre no ocupa la Presidencia Municipal.

Así que, si nos ponemos muy estrictos con aquello de la igualdad y la alternancia, nuestros pobres varones tehuanos ya podrían comenzar a sentirse políticamente discriminados. ¡Casi una década sin uno de los suyos en la silla municipal!

Al rato no vaya a salir algún macho alfa istmeño exigiendo acciones afirmativas, paridad inversa y hasta la creación del Instituto Municipal del Hombre, para defender los derechos político-electorales de esa minoría históricamente desplazada… de la Presidencia de Tehuantepec.

¡Ay, nanita! No vaya a tomar ideas algún diputado y termine presentando la iniciativa.

Bromas aparte, el destape de Garfias sí representa un movimiento interesante. El Verde parece dispuesto a medir fuerza propia en uno de los municipios políticamente más importantes del Istmo y, de paso, mandar el mensajito de que no necesariamente necesita ir agarrado de la mano de Morena.

Por ahora, Christian ya salió del vestidor, Pepe Estefan ya dio el silbatazo y nuestra Green seguirá mirando quién más se apunta.

Porque si así comenzaron los destapes…

¡imagínese cuando de verdad empiece la temporada electoral!

Ay, nanita verde.

bullets100

herencia2

En Oaxaca hay personajes que cambian de partido por convicción. Y luego está José Manuel “Pepe” Guzmán Avendaño, un político que parece haber entendido que las ideologías duran lo que tarda en aparecer una nueva oportunidad.

Su expediente político parece un catálogo de colores.

En 2018 pidió el voto como candidato del Partido de Mujeres Revolucionarias (PMR) a la diputación local por el Distrito XII, con cabecera en Santa Lucía del Camino. Ahí aseguraba ser un hombre de principios y de valores. (Ay… a já)

Cinco años después ya no había rastro del PMR. Ahora vestía orgullosamente la camiseta del Partido del Trabajo, se presentaba como promotor de afiliación del Distrito XII, presumía reuniones del Comité Ejecutivo Nacional del PT, hablaba de consolidar la Cuarta Transformación y hasta utilizaba en sus redes sociales la imagen institucional del Gobierno Primavera para dejar claro de qué lado estaba.

Pero bastó que Movimiento Ciudadano comenzara a recoger escombro viejo para que Pepe Guzmán descubriera que su verdadero amor siempre había sido el naranja. Y es que dicen que en el jardín primaveral nadie lo tomaba enserio porque sabían su negro historial.

Dicen que más que convicciones, parece tener un guardarropa político. Pero lo verdaderamente delicado es que su currículum no sólo está integrado por cambios de camiseta. También carga con una larga lista de polémicas durante su paso por la administración pública.

Este sujeto fue director administrativo de la Secretaría del Trabajo durante el gobierno de Gabino Cué. En 2015, su nombre apareció en un Punto de Acuerdo de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, donde legisladores exhortaron al Gobierno de Oaxaca a detener el presunto acoso laboral denunciado por trabajadores del Servicio Nacional de Empleo, señalando directamente al entonces secretario Daniel Juárez y al propio José Manuel Guzmán Avendaño. No fue un rumor de café; quedó plasmado en documentos legislativos federales.

Años después llegó al Monte de Piedad del Estado, donde fue encargado de la Dirección Administrativa. Ahí nuevamente su nombre apareció ligado a denuncias públicas por presunto hostigamiento sexual, intimidación y otras presuntas irregularidades, derivadas de una carpeta de investigación iniciada por una exgerente de la institución.

Y con ese historial este “políticuche”, ahora pretende venderse como operador de la “nueva política”.

Mientras Movimiento Ciudadano asegura que representa una alternativa frente a los partidos tradicionales, en Oaxaca termina rescatando cuadros que ya pasaron por el PMR, por el PT, por el gabinismo, por la estructura de la Cuarta Transformación y por distintos cargos dentro del Gobierno del Estado.

Definitivamente estimado ciberlector, el naranjita no es opción buena, porque es el partido del reciclaje político. Peor que el PRI, y esas ya son palabras mayores.

Quizá por eso en los cafés donde todavía se acuerdan de él, más de uno se burla cuando escucha hablar de renovación. Porque una cosa es ponerse una camisa naranja y otra muy distinta convencer a los ciudadanos de que la memoria también cambia de color.

Al final, la pregunta no es cuántos partidos más le faltan por recorrer a Pepe Guzmán.

La pregunta es cuántas veces más algunos partidos seguirán presentando como “nuevo” a un personaje cuya trayectoria pública está escrita desde hace años.

Porque en política hay quienes construyen prestigio. Y hay quienes sobreviven cambiando de camiseta… esperando que el electorado también cambie de memoria.

Ahí avísenle al ex actor Mario Carballido para que no pierda su tiempo y dinero.

De unos detallitos del historial de Mario Carballido, la otra semana les contamos… compre palomitas.

bullets100

tierraciegos1

Del baúl de los recuerdos.

La Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena decidió suspender temporalmente el ejercicio de los derechos partidarios de dos diputadas locales poblanas por andar de chistosas y hablar de que las “cabecitas de algodón” “ya huelen diferente”.

Literalmente, las diputadas hicieron polvo a uno de los principales bastiones electorales del morenismo: los adultos mayores.

La 4T ha construido buena parte de su fortaleza electoral con el respaldo de aquellos que, según las legisladoras, “huelen a sándalo”; los mismos que con su voto contribuyeron a cambiar la historia política del país.

La pensión para las personas adultas mayores es, además, uno de los programas sociales más importantes del Gobierno federal y uno de los pilares de aceptación de la llamada Cuarta Transformación.

Las cifras oficiales hablan de más de 13 millones de personas adultas mayores incorporadas al padrón. Estamos, por tanto, ante uno de los sectores sociales y electorales más importantes del país, particularmente identificado con la continuidad de los programas sociales impulsados por los gobiernos de Morena.

Y ahí está precisamente el tamaño del resbalón.

Las diputadas morenistas mostraron el cobre: mientras su partido presume respeto, reconocimiento y justicia para los adultos mayores, desde sus propias filas aparecen expresiones que terminan ridiculizando justamente a quienes constituyen una parte fundamental de su base social.

Ariadna Montiel tendrá que trabajar horas extras con sus huestes para recordarles que en política hay una regla bastante sencilla: no se patea el pesebre del que también salen los votos.

Y como esto salió del baúl de los recuerdos…

Abuelito, dime tú… ¿qué sonidos son los que oigo yo?

Ay, nanita.

bullets100

Nos cuenta nuestro reportero, el Flechador del Sol, que en el circo interminable del Ayuntamiento de Huajuapan de León los títulos académicos parecen ser como algunas obras públicas: pura escenografía.

Y para muestra, no podemos pasar por alto el ascenso meteórico de un personaje que ha dado mucho de qué hablar: Samnia Solano Pozos.

Esta funcionaria logró escalar hasta espacios importantes dentro del poder municipal presentándose como “la licenciada” y exigiendo, según cuentan desde el propio Ayuntamiento, que así se dirigieran a ella. El pequeño detalle es que, de acuerdo con la información que ha llegado hasta este Lavadero Político, no contaría con el título profesional con el que se ostenta.

Y claro, en la administración de Luis “Chupón” Martínez parece que un título universitario puede terminar convertido en un accesorio prescindible cuando se cuentan con los respaldos adecuados dentro del poder.

Pero el asunto verdaderamente importante no está en cómo quiere que le digan, sino en cómo se manejan los recursos públicos.

Voces desde el interior del Ayuntamiento señalan que su paso por la Coordinación de Recursos Materiales merece revisarse con lupa, pues existen señalamientos sobre el manejo de recursos y posibles negocios particulares alrededor de esa área. Junto con otros personajes de la administración —como Anabel, Charlie, Musio y Lauro—, su nombre aparece recurrentemente en las versiones que circulan desde las propias entrañas del Palacio Municipal.

Y aquí, estimado ciberlector, cuando se habla de dinero público, los rumores deben convertirse en documentos, facturas, contratos y explicaciones. Porque los recursos municipales no pertenecen al presidente, a los funcionarios ni a sus respectivos círculos de confianza: pertenecen a Huajuapan.

Pero nuestro Flechador del Sol siguió lanzando flechas y encontró otro asunto que merece explicación.

Resulta que personas del círculo cercano de Samnia habrían recibido un bono de 1,900 pesos bajo el argumento de haber trabajado durante la feria.

Hasta ahí podría parecer perfectamente normal. Quien trabaja debe cobrar.

El problema aparece con los señalamientos de que algunas de las personas beneficiadas ni siquiera habrían realizado labores en el recinto ferial y, pese a ello, habrían recibido el mencionado bono.

Y ahí cambia completamente la pregunta.

¿Quién autorizó esos pagos? ¿Cuál fue el padrón de trabajadores beneficiados? ¿Qué actividades desempeñaron? ¿Quién certificó que efectivamente trabajaron durante la feria? ¿Y con cargo a qué partida presupuestal salieron esos recursos?

Porque repartir dinero público exige algo más que cercanía con algún funcionario: requiere justificación administrativa.

Mientras agencias y colonias reclaman servicios básicos, mantenimiento y obras, resulta bastante incómodo que dentro del Ayuntamiento existan señalamientos sobre bonos entregados por trabajos que presuntamente algunas personas ni siquiera realizaron.

Así que la discusión no debe quedarse en si alguien quiere que le digan “licenciada”, coordinadora, jefa o su alteza serenísima.

El verdadero título que debe presumir cualquier servidor público es uno mucho más difícil de conseguir: rendir cuentas claras sobre cada peso que administra.

Porque cuando el dinero no sale del bolsillo propio, estimado ciberlector, repartirlo siempre resulta facilísimo.

Ay, nanita huajuapeña.

bullets100

Nos cuenta nuestro muy agudo reportero, el Flechador del Sol, que en la política de Huajuapan de León el presidente municipal, Luis “Chupón” Martínez, parece sentirse todo un estratega jugando ajedrez.

Y como en cualquier partida política, mientras todos miran una pieza, otra puede avanzar silenciosamente por el tablero.

Resulta que, de cara a la próxima contienda por la Presidencia Municipal, buena parte de los reflectores se han colocado sobre Melina Mendoza, “La Sonrics”, regidora de Cultura y Deportes.

La han dejado caminar, aparecer, posicionarse y cargar incluso con algunos de los costos políticos de decisiones polémicas de la administración, como ocurrió con el cierre de la unidad deportiva durante las actividades de la feria.

La lectura superficial podría ser sencilla: Melina es la elegida, la ungida, la eventual heredera política del “Chupón”.

Pero nuestro Flechador del Sol asegura que mientras todos observan hacia ese lado del escenario, la verdadera sucesión podría estarse cocinando detrás de la cortina.

Porque el nombre que comienza a circular como supuesto delfín real de Luis Martínez sería nada más y nada menos que Christian Reyes Ramírez, actual encargado de la seguridad pública municipal.

Y aquí es donde la historia deja de ser solamente electoral.

¿Por qué Christian?

Porque alrededor de su nombre existen señalamientos que lo relacionan no únicamente con la operación política de la administración, sino también con negocios y proveeduría vinculados al propio Ayuntamiento.

Desde dentro del Palacio Municipal se le atribuye influencia en operaciones relacionadas con el alquiler de camiones recolectores de basura, adquisición de vehículos y contratos de uniformes para bomberos y policías.

Y ahí aparece nuevamente un antecedente que este Lavadero considera necesario poner sobre la mesa: aquel pago superior a 1.1 millones de pesos realizado a la empresa Camager por uniformes destinados al personal de SITRESUGAH, operación alrededor de la cual surgieron cuestionamientos sobre precios y posibles vínculos con personajes cercanos a la administración.

Si esos señalamientos son falsos, qué sencillo sería despejar cualquier sospecha: contratos, proveedores, facturas, estudios de mercado y expedientes de adjudicación sobre la mesa.

Porque una cosa es tener cercanía política con el presidente municipal y otra muy distinta combinar poder político, proveeduría gubernamental y aspiraciones electorales.

Y justamente ahí se vuelve interesante el tablero rumbo a 2027.

Mientras Melina permanece bajo los reflectores, recibe críticas y acumula desgaste político, Christian podría estar avanzando mucho más discretamente.

¿Estamos viendo una candidatura o solamente un señuelo?

Porque si la versión que circula dentro del Ayuntamiento resulta cierta, Melina podría estar desempeñando un papel que seguramente nadie quisiera descubrir demasiado tarde: absorber los golpes mientras otro personaje construye silenciosamente la sucesión.

Y entonces la verdadera pregunta ya no sería únicamente quién quiere gobernar Huajuapan.

También habría que preguntar quién está construyendo esa candidatura, con qué estructura, alrededor de qué intereses y desde qué posición dentro del propio gobierno municipal.

Habrá que ver qué ocurre cuando comiencen las definiciones y se descubra quién era realmente la carta del presidente y quién solamente apareció bajo los reflectores.

Porque en política, estimado ciberlector, muchas veces la pieza que más ruido hace no es la que termina dando jaque mate.

Nuestro Flechador del Sol seguirá apuntando al tablero.

Ay, nanita… porque apenas están acomodando las piezas.

bullets100

Vivirá poco quien no entienda lo aquí dicho, recuerde estimado ciberlector, la frase de la semana:

En política, a veces es necesario pactar con el diablo para alcanzar un bien mayor, pero siempre manteniendo los principios intocables.