Incendio forestal arrasa más de 200 kilómetros cuadrados en Texas y obliga a evacuaciones

El fuego, impulsado por fuertes vientos y condiciones extremadamente secas, destruyó estructuras, afectó un campamento juvenil y mantiene en alerta a comunidades rurales; autoridades anticipan que podría seguir creciendo

Un incendio forestal que comenzó la tarde del lunes se expandió rápidamente por una zona rural del centro-norte de Texas y, en menos de 24 horas, ya había consumido más de 200 kilómetros cuadrados de terreno, obligando a evacuar comunidades, suspender clases y habilitar refugios para personas y animales.

Las llamas avanzaron con rapidez debido a una combinación de fuertes vientos, altas temperaturas y condiciones extremadamente secas, al grado de que el fuego logró atravesar ríos y arroyos que normalmente podrían representar una barrera natural para su propagación.

El incendio afecta principalmente zonas poco pobladas de dos condados y avanza por ranchos ubicados aproximadamente a 96 kilómetros al oeste de Fort Worth.

Las llamas destruyen propiedades y obligan a evacuar

La magnitud del incendio ha provocado daños materiales importantes, aunque las autoridades todavía no cuentan con un balance definitivo sobre el número de estructuras destruidas.

Al menos cinco estructuras habían sido reportadas como afectadas en el condado de Palo Pinto, mientras residentes de la zona describieron la velocidad con la que las llamas avanzaron durante la noche.

Entre los sitios afectados se encuentra Worth Ranch, un campamento juvenil ubicado en el extremo sur del incendio. Varias construcciones fueron destruidas por las llamas.

El Consejo Longhorn de Scouting America, propietario del campamento, confirmó que no había campistas ni huéspedes en el lugar cuando comenzó el incendio y que todo el personal pudo ser evacuado de manera segura.

Las autoridades también establecieron centros de evacuación para atender a las personas obligadas a abandonar sus viviendas ante el avance del fuego.

Bomberos enfrentan condiciones extremas

Los equipos de emergencia han desplegado recursos para intentar contener el incendio; sin embargo, las condiciones meteorológicas han complicado considerablemente las labores.

El jefe de bomberos Danny Watkins reconoció que, pese a que los equipos han utilizado todos los recursos disponibles, el avance del fuego continúa siendo difícil de controlar.

La combinación de vegetación seca y fuertes ráfagas de viento ha permitido que las llamas avancen rápidamente y cambien de dirección, aumentando el riesgo para las comunidades cercanas.

Además de las evacuaciones de residentes, autoridades y organizaciones ganaderas han preparado espacios para recibir temporalmente a animales de ranchos afectados, ante la posibilidad de que más productores tengan que abandonar sus propiedades.

Familias pierden viviendas y negocios

Entre los afectados se encuentra la familia Rochelle, cuyo negocio de alquiler de canoas sufrió daños importantes.

Katie Rochelle relató que las llamas destruyeron la oficina y el taller de reparación de la empresa, además de una vivienda familiar construida hace aproximadamente un siglo.

Parte de los autobuses y remolques utilizados por el negocio también fueron destruidos.

La familia, cuyo negocio fue fundado por sus bisabuelos en 1969, permanece a la espera de conocer hasta dónde llegará el incendio y si su vivienda podrá mantenerse a salvo.

Texas no es el único estado bajo amenaza

El incendio ocurre en medio de una temporada particularmente complicada para varias regiones de Estados Unidos.

El Centro Nacional Interagencial de Incendios informó que durante los últimos días se han registrado numerosos incendios en distintas zonas del sur y oeste del país, impulsados por condiciones de sequía y temperaturas elevadas.

Tan sólo el domingo se reportaron alrededor de una docena de incendios importantes.

Además, en lo que va del año se han contabilizado más de 50 mil incendios forestales en Estados Unidos, la cifra más alta para este periodo de los últimos 10 años, de acuerdo con el mismo organismo.

California mantiene alerta por incendios de rápida propagación

El Servicio Meteorológico Nacional también emitió advertencias ante el elevado riesgo de incendios de rápida propagación en el sur de California, particularmente al norte de Los Ángeles.

Una alerta roja permanecerá vigente hasta el viernes debido a las condiciones de calor, sequedad y viento que podrían favorecer nuevos incendios o acelerar aquellos que ya se encuentran activos.

Reno enfrenta otro incendio de gran magnitud

La emergencia también se mantiene en Nevada, donde bomberos continúan trabajando para contener un incendio que durante el fin de semana obligó a miles de personas a evacuar la zona de Reno.

Ese incendio ha destruido al menos 47 viviendas en una superficie aproximada de 60 kilómetros cuadrados y, hasta el martes, presentaba un 27% de contención.

El número de personas bajo órdenes obligatorias de evacuación se redujo a unas cinco mil, aunque las autoridades mantienen la vigilancia ante la posibilidad de que las condiciones meteorológicas vuelvan a favorecer la expansión de las llamas.

Al menos siete personas resultaron heridas, entre ellas tres socorristas y cuatro civiles.

Las autoridades de Reno indicaron que el incendio estaría relacionado con actividad humana y que pudo haber sido provocado de manera accidental o intencional.

Autoridades anticipan que el fuego en Texas podría seguir creciendo

En Texas, los equipos de emergencia enfrentan el desafío de contener un incendio que permanece mínimamente controlado y que continúa desplazándose por áreas rurales.

Las autoridades del condado de Palo Pinto anticipan que el fuego podría seguir creciendo conforme aumenten las temperaturas, por lo que mantienen los operativos de evacuación y vigilancia.

Mientras bomberos y equipos de emergencia intentan frenar el avance de las llamas, las autoridades exhortan a los habitantes de las zonas afectadas a seguir las instrucciones oficiales y abandonar sus propiedades cuando exista una orden de evacuación.

El incendio en Texas se suma así a una serie de emergencias que mantienen en alerta a distintas comunidades de Estados Unidos y que vuelven a evidenciar el impacto de la sequía, las altas temperaturas y los fuertes vientos en la propagación de incendios forestales.