La detonación ocurrió en una parroquia de Santa María Canchesdá durante una fiesta patronal; entre las personas lesionadas se encuentran dos sacerdotes
La explosión de material pirotécnico registrada la noche del sábado en una parroquia de la comunidad de Santa María Canchesdá, en el municipio de Temascalcingo, dejó un saldo de 10 personas fallecidas y 64 lesionadas, de acuerdo con el reporte actualizado por el Gobierno del Estado de México.
Los hechos ocurrieron en el marco de las celebraciones por la fiesta patronal de la comunidad parroquial de Nuestra Señora de la Luz, cuando se registró la detonación de material pirotécnico que, según las autoridades, se encontraba almacenado dentro del inmueble.
El incidente generó una movilización de los cuerpos de emergencia y autoridades estatales, quienes acudieron al lugar para atender a las personas afectadas y trasladarlas a diferentes unidades médicas de la región.
Reportan 10 personas fallecidas
En un comunicado, el Gobierno del Estado de México informó que, hasta el corte de las 9:30 de la mañana del domingo, se contabilizaban 10 personas fallecidas y 64 lesionadas como consecuencia de la explosión.
Las personas heridas fueron trasladadas a unidades médicas de la zona para recibir atención especializada.
Hasta el momento del reporte oficial, las autoridades no habían precisado el estado de salud de las personas lesionadas ni habían detallado cuántas permanecían hospitalizadas.
El número de víctimas convierte el incidente en una emergencia de consideración para la comunidad, mientras continúan las labores de atención y evaluación de las condiciones del inmueble.
La Diócesis de Atlacomulco confirmó que entre las personas que resultaron heridas se encuentran dos sacerdotes que se encontraban en el luga
Dos sacerdotes se encuentran entre los lesionados
r al momento de la explosión.
Se trata de Fernando Chávez Cruz y Javier Sánchez Mones, quienes fueron incluidos entre las personas lesionadas por el incidente.
La diócesis explicó que la explosión ocurrió mientras se desarrollaban las actividades relacionadas con la celebración patronal de Nuestra Señora de la Luz, en Santa María Canchesdá.
La presencia de los sacerdotes entre los afectados ha generado preocupación dentro de la comunidad religiosa, mientras se espera información sobre su evolución.
Autoridades detectan material pirotécnico activo
Después de la explosión, personal especializado realizó labores de inspección en el sitio.
El Instituto Mexiquense de Pirotecnia detectó la presencia de material activo y recomendó que personal especializado procediera a su inhabilitación con el propósito de reducir riesgos para la población y los equipos que permanecían en la zona.
La medida busca evitar nuevas detonaciones y permitir que las autoridades puedan continuar con las labores correspondientes de revisión y seguridad.
La presencia de material activo obligó a extremar las precauciones durante la intervención, debido al riesgo que representa manipular productos pirotécnicos que no han sido detonados.
Investigación deberá determinar las causas
Mientras los cuerpos de emergencia atienden a las personas lesionadas, las autoridades deberán determinar las circunstancias exactas en las que ocurrió la detonación.
Uno de los puntos centrales de las investigaciones será establecer cómo se almacenaba el material pirotécnico dentro del inmueble y qué originó la explosión.
También deberán determinarse las condiciones de seguridad existentes en el lugar al momento de la celebración y si se cumplían las disposiciones correspondientes para el manejo y almacenamiento de este tipo de material.
Hasta el momento, el Gobierno del Estado de México ha informado sobre el saldo de víctimas y las acciones de atención, sin establecer públicamente una causa definitiva de la explosión.
Comunidad se encontraba en celebración patronal
El accidente ocurrió durante las actividades de la fiesta patronal de la comunidad, por lo que la emergencia interrumpió una celebración que congregaba a habitantes de Santa María Canchesdá.
La explosión provocó una respuesta inmediata de los servicios de emergencia y autoridades, quienes concentraron sus esfuerzos en atender a los lesionados, trasladarlos a hospitales y mantener bajo control el área afectada.
La prioridad de las autoridades se mantiene en la atención médica de las 64 personas lesionadas, así como en la reducción de cualquier riesgo adicional derivado del material pirotécnico que permanecía activo en el inmueble.
Mientras avanzan las investigaciones, familiares y habitantes de la comunidad permanecen atentos a la evolución de las personas hospitalizadas y a la información oficial sobre las víctimas.
El saldo confirmado hasta el corte de las 9:30 de la mañana es de 10 personas fallecidas y 64 lesionadas, entre ellas los sacerdotes Fernando Chávez Cruz y Javier Sánchez Mones.






