Emboscada con drones explosivos contra militares deja un soldado muerto y cuatro heridos en Michoacán

Integrantes de una Base de Operaciones Interinstitucional fueron atacados con armas de fuego y artefactos explosivos lanzados desde drones en una zona boscosa de Zinapécuaro; autoridades desplegaron un operativo en varios municipios para localizar a los agresores

Un elemento del Ejército Mexicano murió y cuatro más resultaron gravemente heridos luego de que integrantes de un grupo armado emboscaran a una Base de Operaciones Interinstitucional (BOI) en el municipio de Zinapécuaro, Michoacán, en una nueva agresión contra fuerzas de seguridad en una región marcada por la disputa entre organizaciones criminales.

Los militares fueron atacados durante los últimos minutos del viernes en una zona boscosa de la comunidad de Santa Cruz, cerca de un camino de terracería que conduce hacia San José Carpintero, en las inmediaciones de la autopista México-Morelia-Guadalajara.

De acuerdo con informes de la XXI Zona Militar, con sede en Morelia, los elementos formaban parte de una BOI integrada por personal del Ejército, la Guardia Nacional y la Guardia Civil de Michoacán, corporaciones que mantienen presencia en la región como parte de las investigaciones y acciones operativas contra células delictivas.

Ataque con rifles y explosivos lanzados desde drones

Según los primeros reportes, los integrantes de la BOI fueron sorprendidos por hombres armados que utilizaron rifles de asalto y explosivos arrojados mediante drones.

La agresión tomó por sorpresa a los elementos que se encontraban en la zona, provocando la muerte de uno de los militares y dejando a cuatro de sus compañeros con lesiones de gravedad.

Después del ataque, los presuntos agresores huyeron a bordo de varios vehículos antes de que las fuerzas de seguridad pudieran detenerlos.

La utilización de drones durante la agresión representa uno de los elementos que las autoridades deberán investigar para determinar la forma en que fue planeado el ataque y establecer quiénes participaron directamente en la emboscada.

Despliegan operativo en varios municipios

Tras la agresión, elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional y Guardia Civil desplegaron un operativo de búsqueda en la región.

Las acciones de seguridad se extendieron hacia municipios como Álvaro Obregón, Queréndaro, Indaparapeo y Maravatío, además de Zinapécuaro.

El objetivo es localizar los vehículos utilizados durante la huida e identificar a los responsables del ataque.

Las corporaciones mantienen presencia en distintos puntos de la zona, mientras continúan las investigaciones para establecer si los agresores pertenecen a alguna de las organizaciones criminales que mantienen una disputa por el control territorial y de actividades ilícitas en esta región de Michoacán.

Una BOI creada para investigar a células criminales

Los elementos atacados formaban parte de una Base de Operaciones Interinstitucional, estructura creada para coordinar el trabajo de diferentes corporaciones de seguridad.

Entre sus actividades se encuentran labores de investigación y vigilancia relacionadas con células de grupos delictivos que operan en el oriente de Michoacán.

De acuerdo con los informes citados, las investigaciones estaban relacionadas con la actividad de dos organizaciones identificadas como el Cártel de Los Correa y el llamado “Cártel X”, grupos que, según las autoridades, mantienen vínculos o alianzas con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Las autoridades deberán determinar si alguno de estos grupos estuvo involucrado directamente en la emboscada.

“Los Correa”, una de las organizaciones bajo investigación

Entre las organizaciones señaladas se encuentra el denominado Cártel de Los Correa, que de acuerdo con autoridades es encabezado por Daniel Correa Velásquez, “El Tigre”.

Según los reportes, el grupo habría surgido inicialmente alrededor de actividades relacionadas con la tala clandestina en el oriente de Michoacán y posteriormente habría ampliado sus operaciones hacia otras actividades delictivas, incluido el narcotráfico.

Las autoridades también han señalado que actualmente mantiene una alianza con el CJNG.

Sin embargo, las acusaciones contra esta organización forman parte de investigaciones de seguridad y deberán ser sustentadas mediante las indagatorias correspondientes.

Señalan al grupo por desaparición de ambientalista

El grupo también ha sido relacionado por las autoridades con la desaparición del ambientalista José Silva Andrade, quien, de acuerdo con la información proporcionada, fue privado de la libertad por un grupo armado el pasado 15 de julio en la zona de la biósfera de Los Azufres.

El caso forma parte de las investigaciones sobre la actividad de grupos criminales en la región.

La desaparición de personas se ha convertido en una de las principales preocupaciones de habitantes y colectivos de comunidades rurales, quienes han solicitado mayor presencia de las autoridades y avances en las investigaciones.

Disputa con el llamado “Cártel X”

En el otro frente se encuentra el denominado “Cártel X”, al que las autoridades identifican como un grupo con presencia principalmente en Zinapécuaro.

Según los reportes, esta organización estaría encabezada por Alan Martínez Durán, conocido como “El Comandante X”, “El Primo” o “El Primazo”.

Las autoridades señalan que el grupo mantiene actividades relacionadas con el tráfico de drogas y una presunta alianza con el CJNG.

La disputa entre ambas organizaciones constituye una de las principales líneas de investigación para comprender la violencia registrada en diferentes comunidades del municipio y sus alrededores.

Colectivos denuncian desplazamiento y desapariciones

La confrontación entre Los Correa y el llamado Cártel X también ha generado preocupación entre habitantes de comunidades rurales.

De acuerdo con diversos colectivos citados en el reporte, las pugnas entre ambos grupos habrían provocado durante los últimos dos años el desplazamiento forzado de alrededor de un centenar de habitantes de comunidades rurales de Zinapécuaro.

Los mismos colectivos han denunciado además la desaparición de al menos 30 personas en ese periodo.

Estos señalamientos reflejan una problemática que va más allá de los enfrentamientos entre grupos criminales, debido a las consecuencias que la violencia tiene sobre las comunidades, particularmente en zonas rurales donde los habitantes pueden quedar expuestos a disputas por el control territorial.

Autoridades buscan identificar a los responsables

La investigación sobre la emboscada continuará bajo distintas líneas para determinar quién ordenó y ejecutó el ataque contra los elementos de seguridad.

Las autoridades deberán analizar los indicios obtenidos en el lugar, establecer la ruta de escape de los agresores y determinar si existe una relación directa entre el ataque y las organizaciones criminales que mantienen presencia en la región.

También será necesario esclarecer si los grupos señalados cuentan con una estructura coordinada para realizar ataques contra las fuerzas de seguridad y determinar el nivel de participación de cada uno de los posibles involucrados.

Hasta el momento, no se ha informado sobre la detención de alguno de los responsables.

Michoacán mantiene operativo de seguridad

El ataque provocó el reforzamiento de la presencia de las fuerzas de seguridad en distintos municipios del oriente de Michoacán.

La búsqueda continúa mientras las autoridades intentan localizar a los responsables y evitar nuevas agresiones.

La muerte de un elemento del Ejército y las lesiones sufridas por otros cuatro integrantes de la BOI ponen nuevamente bajo atención los riesgos que enfrentan las corporaciones que participan en operativos contra organizaciones criminales.

Al mismo tiempo, los señalamientos de desplazamiento y desapariciones realizados por colectivos mantienen la exigencia de que las autoridades no sólo persigan a los responsables de los ataques contra las fuerzas de seguridad, sino que también avancen en la protección de las comunidades afectadas, localización de personas desaparecidas y esclarecimiento de los delitos denunciados en la región.

Por ahora, el operativo permanece activo y las investigaciones continúan para determinar quiénes estuvieron detrás de la emboscada que dejó un militar muerto y cuatro más heridos.