El ruido y el consumo desmedido de electricidad delatan una granja clandestina de criptomonedas en Puebla

Autoridades hallaron 300 GPU, 80 terminales de media tensión y ocho antenas satelitales en una instalación ubicada en la Sierra Norte; investigan si operaba con electricidad robada y si estaba vinculada con lavado de dinero

Un intenso zumbido mecánico y un consumo de electricidad muy superior al de las comunidades cercanas terminaron por llamar la atención de las autoridades sobre una instalación clandestina ubicada entre las montañas de la Sierra Norte de Puebla, donde fue descubierta una granja dedicada presuntamente a la minería de criptomonedas.

El inmueble se encontraba en una zona montañosa y de difícil acceso, junto a un camino de grava poco transitado y aproximadamente al doble de distancia del poblado más cercano. Sin embargo, el funcionamiento constante de cientos de equipos informáticos especializados generaba un ruido que, de acuerdo con habitantes de comunidades vecinas consultados por Reuters, podía escucharse incluso a un kilómetro de distancia.

Pero el ruido no fue el único indicio. El elevado consumo eléctrico también permitió detectar una actividad que, por sus dimensiones, superaba ampliamente las necesidades de las pequeñas comunidades asentadas en la región.

Una infraestructura diseñada para minar criptomonedas

Durante el operativo, las autoridades localizaron 300 unidades de procesamiento gráfico (GPU), utilizadas para realizar los complejos cálculos requeridos en la minería de criptomonedas.

También fueron encontrados 80 terminales de media tensión y ocho antenas satelitales, infraestructura que, según la investigación, habría permitido mantener en funcionamiento una operación de considerable capacidad.

La minería de criptomonedas requiere grandes cantidades de energía debido a que los equipos deben permanecer activos durante largos periodos para realizar los procesos computacionales necesarios para generar activos digitales como el bitcóin.

En este caso, las autoridades investigan además si la instalación obtenía la electricidad de manera ilegal y si habría utilizado infraestructura relacionada con una represa hidroeléctrica cercana.

Investigan posible vínculo con dinero ilícito

La operación representa una nueva línea de investigación para las autoridades mexicanas frente a la incursión de grupos criminales en actividades financieras y tecnológicas.

De acuerdo con la información disponible, existe la sospecha de que la granja pudo haber sido utilizada para lavar dinero de procedencia ilícita, aunque la investigación federal continúa y hasta el momento no se ha establecido públicamente quién se encontraba detrás de la instalación.

David Saucedo, analista de seguridad, consideró que poner en funcionamiento una infraestructura de esta magnitud habría requerido conocimientos técnicos y una importante capacidad financiera, características que podrían apuntar hacia organizaciones criminales con recursos suficientes para desarrollar operaciones fuera de sus actividades tradicionales.

La Fiscalía federal no emitió comentarios sobre el caso debido a que las investigaciones permanecen abiertas.

El robo de electricidad, bajo la lupa

Uno de los principales aspectos que las autoridades buscan esclarecer es precisamente el origen de la energía utilizada para mantener operando los cientos de equipos.

La electricidad representa uno de los mayores costos de la minería de criptomonedas, debido al consumo constante de los procesadores y a la energía necesaria para mantenerlos refrigerados.

Samuel León, especialista en robo de energía de la Universidad Iberoamericana de México, señaló que, si la operación utilizaba electricidad sustraída ilegalmente, los responsables habrían reducido considerablemente sus costos de funcionamiento.

Las autoridades mexicanas investigan específicamente si la granja obtenía energía de manera irregular a partir de infraestructura relacionada con una represa hidroeléctrica ubicada en las inmediaciones.

Criptomonedas, una nueva ruta para las organizaciones criminales

El caso de Puebla ocurre en un contexto de creciente utilización de las criptomonedas dentro de actividades financieras ilícitas.

Según datos citados de Chainalysis, las transacciones vinculadas con actividades delictivas se incrementaron considerablemente durante 2025. La firma estimó que las direcciones relacionadas con actividades ilícitas recibieron alrededor de 154 mil millones de dólares, frente a los 59 mil millones registrados un año antes.

La empresa atribuyó buena parte del crecimiento a operaciones relacionadas con la evasión de sanciones, aunque especialistas también han advertido sobre el uso de activos digitales por parte de organizaciones criminales para mover recursos y dificultar su rastreo.

Caio Motta, especialista en Latinoamérica de Chainalysis, señaló que los grupos delictivos pueden aprovechar lugares donde la energía es barata o donde cuentan con suficiente control territorial para instalar grandes infraestructuras destinadas a la minería.

Cuarta granja descubierta en la región

La instalación localizada en Puebla no sería un caso aislado.

De acuerdo con la información proporcionada, se trata de la cuarta granja de criptomonedas de dimensiones similares descubierta en la zona desde principios de 2025.

El año pasado fueron detectadas otras tres instalaciones en las inmediaciones de la represa hidroeléctrica localizada en el norte del estado.

Las autoridades locales mantienen investigaciones en coordinación con entidades vecinas para determinar si existen más operaciones clandestinas dedicadas a la minería de criptomonedas y establecer si existe una relación entre ellas.

Aunque la infraestructura encontrada en Puebla sería relativamente pequeña frente a las grandes operaciones comerciales internacionales, su ubicación remota y el elevado consumo de energía han colocado el caso bajo la lupa de las autoridades.

La investigación deberá determinar quién financió la instalación, de dónde provenía la electricidad utilizada para mantenerla activa y, especialmente, si los recursos generados o utilizados en la operación estaban relacionados con actividades de lavado de dinero o con organizaciones del crimen organizado.