#JaimeGUERRERO
Luego de la detención de dos personas cercanas a Alejandro “Alito” Moreno Cárdenas en menos de 48 horas y ante la solicitud de desafuero que enfrenta el dirigente nacional del PRI, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que las investigaciones por presuntos delitos corresponden a la Fiscalía de Campeche y que será el Congreso el que determine lo relativo a su inmunidad procesal.
“Es un asunto de delitos que se cometieron y ya están siendo investigados desde hace tiempo, entiendo por la Fiscalía de Campeche; entonces, pues ellos son los que tienen que informar”, declaró durante su conferencia mañanera.
El lunes fue detenido Luis Antonio Espinosa Campos, contador y operador financiero de Emigdio Gabriel Moreno Cárdenas, hermano del dirigente priista, y colaborador del arquitecto Juan José Salazar Ferrer.
Según las investigaciones de la Fiscalía de Campeche, Espinosa Campos estaría implicado en presuntas operaciones financieras e inmobiliarias irregulares.
Ayer, la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Campeche capturó en la Ciudad de México a Carlos Alberto Medina Hernández, quien encabezó Comunicación Social durante la administración de Moreno Cárdenas.
Medina Hernández es investigado por su presunta participación en un esquema de desvío de 36 millones de pesos.
Su detención ocurrió cinco años después de que se presentó ante el SAT una denuncia relacionada con contratos celebrados entre 2017 y 2019, durante el gobierno de Moreno, por 59.9 millones de pesos con 31 empresas y una persona física señaladas en registros fiscales por presuntamente emitir comprobantes de operaciones inexistentes.
En julio de 2025, la Fiscalía de Campeche presentó ante la Cámara de Diputados una solicitud de desafuero contra Moreno Cárdenas por uso indebido de atribuciones y peculado, relacionada con el probable desvío de 83 millones 508 mil pesos durante su gestión como gobernador, de 2015 a 2019.
Cuestionada sobre la posibilidad de que la Fiscalía y la Cámara de Diputados concreten acciones contra el dirigente priista, incluido su desafuero, Sheinbaum descartó una motivación política.
“No es un tema, digamos, político. En todo caso, si es un tema de un delito, pues ya le corresponde a la Fiscalía, al Congreso”, respondió.
La Presidenta también criticó las denuncias promovidas por Moreno en Estados Unidos y sus solicitudes para retirar visas a funcionarios mexicanos.
“Se imaginan, es presidente de un partido político, casi en extinción, pero como presidente de un partido político en México presenta una denuncia en Estados Unidos para pedir que quiten visas. Bueno, pues hasta da risa”, expresó.
“Ya llegó al nivel más bajo de creer en México, ya no cree en México ni en mexicanos”, agregó Sheinbaum.
Finalmente, desestimó que las acciones del dirigente priista en Estados Unidos puedan afectar la imagen de México y cuestionó su credibilidad.
“¿No sé cuánta credibilidad tenga? No tiene, pues tampoco creo que tenga mucha”, remató.






