Los servicios geológicos de Estados Unidos y China coinciden en que el desprendimiento de una masa de hielo originó el desastre; cientos de turistas extranjeros permanecen desaparecidos
Una devastadora riada que golpeó una zona fronteriza entre el norte de Nepal y el Tíbet, en el suroeste de China, fue provocada por el colapso de un glaciar, de acuerdo con análisis independientes de los servicios geológicos de ambos países.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) confirmó que el desastre se originó por un derrumbe glaciar que posteriormente generó un enorme flujo de detritos. El organismo había relacionado inicialmente el fenómeno con un terremoto de magnitud 4.4 registrado en Nepal y posteriormente con un deslizamiento de tierra, antes de establecer el colapso del glaciar como causa.
Expertos del Ministerio de Recursos Naturales de China llegaron a una conclusión similar después de analizar imágenes satelitales. Según sus estimaciones, una gran masa de hielo se desprendió de una zona glaciar ubicada en Nepal, a una altitud de entre 5 mil 200 y 5 mil 500 metros.
El desprendimiento arrastró grandes cantidades de materiales y descendió rápidamente por la montaña hasta convertirse en un flujo de detritos y posteriormente en un corrimiento de lodo que alcanzó el puerto fronterizo de Gyirong, en territorio tibetano.
Las autoridades chinas estimaron que la masa recorrió alrededor de 20 kilómetros en apenas siete minutos, lo que explica la enorme fuerza con la que el material llegó a las zonas pobladas.
El geocientífico Jakob Steiner, de la Universidad de Graz, respaldó la hipótesis del colapso glaciar y señaló que se habría desprendido una parte baja del glaciar, desencadenando el desplazamiento de hielo, agua, lodo y otros materiales.
Nepal concentra la mayor parte de las víctimas
El último balance de las autoridades de Nepal elevó a 359 el número de personas fallecidas por la riada que golpeó el distrito de Rasuwa, en el norte del país, cerca de la frontera con el Tíbet.
A estas víctimas se suman tres fallecidos reportados por China en el condado tibetano de Gyirong, con lo que el balance provisional conjunto asciende a 362 muertos.
La magnitud de la tragedia también se refleja en el número de personas desaparecidas. Las autoridades de ambas partes reportan alrededor de mil 400 personas cuyo paradero continúa sin conocerse.
La Junta de Turismo de Nepal informó que al menos 644 turistas que se encontraban registrados en la zona afectada permanecen desaparecidos. De ellos, 517 son extranjeros, lo que ha incrementado la preocupación de gobiernos y familiares que buscan información sobre sus ciudadanos.
En el lado chino, las autoridades reportaron 558 personas desaparecidas en el condado tibetano de Gyirong.
Las labores de búsqueda enfrentan enormes dificultades debido a la extensión de la zona afectada y a la cantidad de materiales desplazados por la riada. Parte de las víctimas habría sido arrastrada varios kilómetros desde el punto donde se originó el desastre.
El agua, el lodo, las rocas y los restos de infraestructura fueron desplazados hacia las zonas bajas del cauce, complicando los trabajos para localizar a las personas desaparecidas.
La confirmación del colapso glaciar como origen de la tragedia permitirá a las autoridades y especialistas comprender mejor la cadena de acontecimientos que provocó una de las emergencias más graves registradas recientemente en esta región montañosa. Mientras continúan las labores de búsqueda y rescate, el balance de víctimas podría aumentar debido al elevado número de personas que permanecen desaparecidas.






