Banxico, en un dilema por la tasa

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El sorpresivo cambio en el tono sobre la política monetaria del Banco de México (Banxico) ha generado confusión en el mercado con relación al rumbo que tomará la tasa de interés de referencia y el factor que llevará a modificarla, coinciden analistas.

 

La lectura del Banco Central se ha tornado difícil, destaca el director de Análisis Económico de Scotiabank, Mario Correa.

“Por un lado, las minutas (de la decisión de política monetaria del 18 de enero pasado) revelan que algunos miembros de la Junta, que eventualmente podrían ser mayoría, tienen la clara intención de hacer un recorte en la tasa de referencia y ‘capitalizar’ la oportunidad de tener tasas más bajas sin poner en riesgo el control de la inflación.

“Por otro lado, desde el punto de vista de los argumentos expresados, independientemente de su peso relativo, el caso para una baja en la tasa de referencia aún parece incompleto”, dice Correa.

Los miembros de la Junta de Gobierno del Banxico discreparon sobre la posibilidad de reducir la tasa de referencia desde el actual 4.5% durante su último encuentro de política monetaria.

Si bien al interior de Banxico hubo coincidencias de que si se confirma la tendencia a la baja de la inflación sería importante hacer énfasis en una reducción de la tasa de referencia si el deterioro en la economía global se amplía, también hubo divergencias en ese sentido, de acuerdo con las Minutas del Banxico que se dieron a conocer el 1 de febrero pasado.

De hecho, los analistas consultados consideran que aumenta la probabilidad de que se observe un recorte en la tasa de interés de referencia hacia el segundo trimestre del año, pero es más cercana la posibilidad de que las mantenga sin cambio.

En dado caso de que se decidiera un recorte, éste podría ser de 50 puntos base y por una sola vez.

En su último anuncio de política monetaria, Banxico dijo que persisten riesgos a la baja para la economía nacional debido a los desequilibrios macroeconómicos de las naciones industrializadas, y señaló que podría analizar un recorte a su tasa de interés de referencia si el deterioro global se amplía, lo que generó sorpresa en el mercado por el rápido cambio de tono en su comunicado.

“El tema del crecimiento no queda claro. Sabemos que lo tomó como explicación fundamental para dar este nuevo giro en el (tono) de la política monetaria de buscar bajar la tasa de interés, pero realmente la ventana debería dársela la inflación y no el crecimiento económico”, indica el subdirector de Estrategia de Renta Fija de Análisis Santander, Salvador Orozco.

Menciona que las tasas de interés en el mercado secundario se han ajustado a la baja, pero por la entrada de inversión extranjera a valores gubernamentales, mientras que la posibilidad de baja en la tasa de referencia sí ha aumentado.

“No creo que sea al 100%, pero hace seis semanas pensábamos que la iba a subir; creo que la autoridad monetaria tiene que estar segura que la inflación está en niveles bajos, que no sea un dato, sino que realmente se mantenga baja, de ser así, debería (recortar su tasa) en la primera mitad del año y diría que medio punto”.

En opinión del especialista de Análisis Santander “las minutas están confusas en el sentido de que (Banxico) una vez dice que la sube, otra que la baja, otra que no sabe qué hacer, pero desde mi punto de vista más que un tema de crecimiento económico deberá ver que la inflación realmente se mantiene en niveles bajos”.

El director de la carrera de Economía de la Escuela de Negocios del Tecnológico de Monterrey, Campus Santa Fe, Raymundo Tenorio, considera que hay una confusión porque el eventual logro sobre inflación esté alentando a que la política monetaria pueda flexibilizarse.

“Lo que veo en las minutas es que van a esperar todavía el resultado de la inflación de enero para poder estimular en las operaciones de mercado con tasas de interés una eventual baja que podría darse más hacia el segundo trimestre, o en marzo”, dice.

Expone que, incluso, con el indicador adelantado que se dará a conocer el 8 de febrero -con resultados a diciembre- Banxico ya estaría en posibilidades de ver una recuperación o, en caso contrario, anticipar una eventual caída de la economía.

“De ser así, podría animarse a tomar esta medida contracíclica de bajar la tasa, que sería de 0.25 puntos porcentuales no más y sería suficiente para que esa tasa de referencia que sirve para las operaciones de préstamos entre bancos haya una laxitud la política crediticia del sistema financiero”.

Mario Correa, de Scotiabank, dice que el cambio en el tono sobre la postura del Banxico se dio tan rápido que sí está generando dificultades para interpretarlo y leerlo, “pero tampoco creo que sea un gran problema y en el fondo lo que se está viendo es que la Junta de Gobierno tampoco tiene muy claro, muy consensuado si es conveniente hacer un cambio en la postura monetaria”.

Percibe que hay cierto escepticismo sobre un crecimiento menor, aunque los últimos datos que se han visto en México no son nada malos. El último dato del IGAE fue bueno al crecer 1.07% en noviembre respecto a septiembre.

“Antes de ver las minutas sí me quedaba la impresión de que por lo menos una parte importante de la Junta trae la intención de bajar la tasa, pero después de verlas sí se van a esperar. Los argumentos que trae uno de los miembros se me hacen de mucho peso. ¿Para qué acelerarse o apresurarse si aún no hay una convergencia cabal de la inflación y el objetivo está tan cerca?”.

CNN